El embarazo de 28 semanas

Amanda3 12 marzo, 2017

Cada semana de embarazo puede ser diferente debido a la evolución del feto. Cuando estamos embarazadas en nuestro vientre suceden cosas maravillosas todos los días. Un embarazo de 28 semanas se encuentra bastante avanzado, aún falta tiempo, pero el camino recorrido ha sido inmenso.

En esta etapa el bebé se ha desarrollado mucho. Además, comienzan a considerarse aspectos de su nacimiento. Por ejemplo, en el caso de que exista incompatibilidad sanguínea, es preciso vacunar a la madre con gammaglobulina.

Para la semana 28 es imposible no sentir toda aquella actividad del bebé en el útero. Nuestro pequeño puede hacer muchas cosas ahí dentro, más de lo que pensamos. Al parecer, este aprovecha para dormir justo cuando estamos más atareadas, para luego activarse cuando necesitamos descansar.

No solo el feto cambia, también la madre. El peso del embarazo, el crecimiento continuo de la barriga y la falta de sueño, son algunas características de esta etapa.

Cambios que ocurren en la madre a las 28 semanas

Uno de los principales cambios en la mujer embarazada de 28 semanas, es que está mucho más cansada. Comienza a aparecer el insomnio y las horas de descanso pueden ser fatales.

Los especialistas recomiendan que intentemos comunicarnos con el bebé cuando este se halla inquieto. Podemos colocarle música, hablarle o leerle. Es importante que el feto escuche la voz de su madre, porque ya la puede reconocer.

Otros cambios que ocurren pueden ser.

  • El estómago y el intestino de la embarazada comienzan a desplazarse para dar espacio al bebé. Por lo tanto, los jugos gástricos pueden pasar con mayor facilidad hacia el esófago. Esto trae como consecuencia, que aparezcan la acidez y ardor en el esófago.
  • Se presenta con mayor intensidad la necesidad de orinar frecuentemente.
  • El bebé demandará más energía, por lo tanto se hace indispensable el consumo de hidratos de carbono. Es por eso que los antojos de comer chocolate, pan o pasteles son frecuentes en esta etapa
  • Las cantidades de comida disminuyen porque nuestro estómago casi no tolera demasiados alimentos
  • El útero se habrá extendido en la parte superior hasta 28 cm
  • Se vuelve habitual la hinchazón en tobillos y pies
  • Nuestro ombligo quizá ya se haya asomado un poco.

Desarrollo del bebé

El feto de 28 semanas ha completado la mayoría de sus rasgos. Ya pesa más de un kilogramo y está midiendo cerca de 40 cm. Se encuentra en pleno desarrollo su sistema nervioso y el cerebro ha aumentado su volumen.

La actividad cerebral puede ser percibida por medio de sus patrones de sueño. Además, se puede decir que ya se encuentra capacitado para regular su temperatura corporal. En ese sentido, los especialistas concluyen en que la termorregulación ya está madura.

La membrana del tímpano sigue creciendo, pero el odio ya es totalmente funcional. Por su parte, los ojos han alcanzado su total desarrollo. Mientras que el sistema respiratorio continúa su producción de surfactante. Esta sustancia es determinante cuando el bebé está listo para nacer. Cuando la cantidad de surfactante se completa se genera el impulso del parto.

El feto ya comienza a acumular grasa bajo su piel, por lo cual su cuerpo se va tornando más redondeado. Cuando es un varón, con 28 semanas los testículos habrán descendido hasta el escroto donde se cierran.

Además, a las 28 semanas, la producción de glóbulos rojos comienza a ser realizada por la médula ósea. Antes de esto el bazo era el encargado. Otros aspectos destacables son los siguientes.

  • El aparato digestivo desarrolla más actividades
  • Comienza a tener hipo
  • Sus secreciones producidas por el sistema digestivo, los riñones y los pulmones, contribuyen al aumento en el volumen del líquido amniótico
  • Existe un intercambio gaseoso debido a la producción de surfactante
  • Las uñas, cabello, cejas y pestañas ya comienzan a crecer. Además, se desprende la mayor parte de ligero vello que crece en su cuerpo; al nacer solo le recubre la espalda y los hombros.
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