El embarazo en la semana 40

Amanda 1 junio, 2017

En la semana 40 se considera que el embarazo ha llegado a su final. En cualquier momento la madre puede ponerse de parto para dar a luz.  La semana 40 del embarazo es cuando ya todo está listo para que el bebé nazca. Además, la mujer está preparada para recibirlo y acunarlo entre sus brazos. Después de una dulce espera de 9 meses, es decir, 40 semanas por fin ha llegado ese momento.

Sin embargo, hay algunos embarazos que se retrasan, por eso pueden prolongarse hasta la semana 41 o 42. Dependiendo de los estudios que se hagan para determinar el estado de la placenta, se puede considerar normal que esto suceda. El control médico se asegura de conocer si el bebé sigue nutriéndose y oxigenándose correctamente.

Las emociones durante la semana 40

Después de largos meses de espera, lo que se nota durante esta etapa es la ansiedad y el nerviosismo. El estado emocional de la madre se altera como producto de los estudios ginecológicos durante la gestación. Es una situación un poco frustrante, pero muy común en todas las mujeres en este estado.

Es importante que en lo adelante se conozcan con exactitud los estudios, indicando el probable día de parto y el estado de salud del bebé y la madre. Determinar si el parto será normal o por cesárea es depende de los estudios que arroje de la placenta. El conocimiento de estos datos puede tranquilizar los nervios de la madre o empeorarlos.

El doctor revisará también la cérvix (cuello del útero) para ver si está “madurando”. Dependiendo de cuán afinada, borrada y dilatada está la cérvix, el doctor puede decidir una posible fecha de inducción del parto. Generalmente se induce el parto entre la semana 41 y la semana 42 del embarazo.

Los síntomas en la madre

En esos momentos la madre se siente cansada, con molestias, incomodidad, falta de sueño y muchos deseos de que nazca el bebé. Sin embargo, hay que tener mucha calma ya que el parto puede retrasarse.

El momento de romper fuente es un indicador de que ya está próxima la hora de que el bebé nazca. Las técnicas de relajación y respiración son una buena técnica para ponerlas en práctica a la hora del parto. Sin embargo, a la hora de dar a luz, los dolores que sienten las mujeres pueden variar de distintas maneras, de esto depende cómo pueden reaccionar ella.

Son las contracciones las que inducen que el cuello uterino para que empiece a dilatar activamente. Al llegar a los 10 centímetros de dilatación empezará la fase de expulsión. Es decir, cuando la mujer debe empujar para que el bebé nazca vía vaginal.

Posterior al nacimiento llega la fase de la expulsión de la placenta, será muy fácil por el esfuerzo hecho anteriormente. Lo que importa principalmente a la madre es que el bebé esté en perfectas condiciones.

Cambios en el niño durante la semana 40

El bebé en esta semana mide entre 48 a 51 centímetros de la coronilla de la cabeza hasta sus glúteos. Su peso se halla alrededor de los 3500 gramos, no obstante el peso varía dependiendo del bebé, su tamaño y estatura. La mayoría de las personas saben que el niño debe nacer con un peso de 3500 gramos. No obstante, si el parto se retrasa, las probabilidades de que el niño pese más, son positivas.

Cuando el bebé nace tiene un color rosáceo o amarillo. Los altos niveles hormonales hacen que sus genitales se vean hinchados. La piel aparece cubierta de la vérnix caseoso y restos de sangre. La cabecita puede parecer deformada, pero es normal por haber atravesado el canal del parto. Poco a poco irá adquiriendo sus características particulares  definitivas.

Se sabe que tras el nacimiento, el bebé se puede tornar un poco estresante ya que nace confuso. Es normal que llore cuando el aire entre por sus pulmoncitos por primera vez. El niño nace con sus reflejos primarios, instintos elementales que todo recién nacido muestra. Los ojos los tendrá muy abiertos a la hora de que perciba luces y sombras.

Hay muchos bebés que nacen sin cabello, aunque lo más probable es que suceda lo contrario. Es decir, que nazcan con mucho pelo y las uñas largas, con las que se debe tener cuidado ya que se pueden arañar la cara. Los huesos del cráneo todavía están separados por la compresión para atravesar el canal de parto, este se cierra meses después de nacido.

 

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