Semana 25 del embarazo

En la semana 25 del embarazo el feto mide aproximadamente 44 centímetros y pesa 660 gramos.
Semana 25 del embarazo

Escrito por Amanda Sánchez Peralta, 09 Noviembre, 2017

Última actualización: 27 Mayo, 2021

La semana 25 del embarazo es una etapa crucial para la madre y el bebé. En esta fase los pequeños pulmones ya están completamente formados y el bebé sigue creciendo. Además, el cuerpo de la mujer sufre grandes cambios y experimenta síntomas diferentes.

En esta semana, el bebé ya puede abrir sus ojos, tiene pestañas, mueve la lengua de un lado al otro y sus uñas le sobresalen de los dedos. También es capaz ya de mover su cuerpo y su cabeza es bastante grande en comparación con el resto del cuerpo. Sin embargo, poco a poco el pequeño irá adquiriendo un tamaño proporcionado.

Desarrollo del bebé en la 25 semana del embarazo

A las 25 semanas, el pequeño mide un poco más de 30 centímetros y pesa aproximadamente 600 gramos, se asemeja al tamaño de un brócoli. Aunque cada bebé crece a un ritmo diferente, la mayoría mide lo mismo en esta semana.

De acuerdo con estudios, la genética y los factores ambientales influyen de gran manera en el crecimiento del pequeño, aunque esto no es notorio cuando nacen. A medida que el embarazo avanza, el líquido y el funcionamiento de los riñones mejoran.

En la semana 25 del embarazo se producen numerosos cambios en el desarrollo del futuro bebé.

Con el pasar de las semanas el líquido amniótico se vuelve parecido a la orina. El flujo sanguíneo del cordón y la placenta regulan la temperatura del pequeño. A medida que pasan las semanas el bebé empieza a adoptar una temperatura parecida a la de la madre.

De otro lado, en la semana 25 del embarazo el cuerpo del bebé empieza a desarrollar una grasa marrón que le servirá para que el cuerpo sienta calor y tenga energía. Esta grasa suele aparecer en el pecho, espalda y cuello. Además, las capas de la piel se fortalecen y las venas se notan mucho menos, produce más queratina y se encuentra más concentrada en las manos y pies del pequeño.

Desarrollo de sus órganos

En la semana 24, aunque parece que fuese ayer, el bebé aún no tenía sus pulmones desarrollados, lo cual representa un riesgo alto de nacer prematuro. Sin embargo, en esta semana este órgano ya ha culminado algunos procesos importantes. Investigaciones señalan que en este semana se inicia la producción progresiva de lecitina, unas de las sustancias surfactantes que permiten el adecuado funcionamiento de este órgano.

De la semana pasada a esta, sus ojos y párpados ya han podido abrirse. Aunque el interior de tu útero siga siendo oscuro, él estará abriendo y cerrando sus ojos como lo haces tú. Durante su tiempo de sueño, pasa la mayor parte en la fase del sueño MOR o de movimientos oculares rápidos.

El desarrollo de su oído es sorprendente y por ello podrá escuchar muchas cosas, en especial tu voz. También tendrá la capacidad para escuchar los sonidos que emite el interior de tu cuerpo.

¿Cómo cambia el cuerpo de la madre en esta semana?

En esta semana del embarazo el cuerpo de la madre ya ha experimentado muchos cambios, y la barriga ya es muy notoria. Por eso es importante que la madre cambie de ropa a medida que avanza el embarazo, pues aumentará de peso. Es fundamental que lleve ropa holgada.

Los movimientos del bebé son muy notorios, durante el día los movimientos de la madre hacen la función de mecedor, lo que permite que el bebé duerma profundamente. Cuando la madre deja de moverse el bebé se despierta.

Otros de los síntomas más comunes en la semana 25 del embarazo son:

  • Dificultades para dormir. Los problemas para dormir tienen distinto origen. Por una parte la barriga ha aumentado de tamaño y la vejiga se siente presionada, haciendo que quieras ir al baño más seguido y se dificulte encontrar una buena posición para descansar. Las hormonas también son las culpables, en especial el aumento del estrógeno.
  • Reflujos gástricos y ardores. Es muy probable que en semana 25 del embarazo la mujer ya presente reflujos y ardores de estómago. Esto se debe a que la progesterona ralentiza la digestión al relajar los músculos. Esto ocasiona que los jugos gástricos se derramen hacia el esófago. Además, a medida que el embarazo avanza, el bebé aplasta el estómago, haciendo que pierdas espacio para la comida.
  • Gases o flatulencias. Son muy comunes en esta semana. Algunas veces duelen tanto que se confunden con contracciones. A partir de esta semana falta poco para que llegue el parto, por lo que es importante estar atenta a todas las señales.
  • Hinchazón en las piernas y pies. En esta etapa es normal que presentes hinchazón en los pies y las piernas, principalmente debido al aumento de peso. Este ocasiona que las hormonas se alteren y los ligamentos del cuerpo sufran. Eso sí, atenta a las señales de preeclampsia: dolor de cabeza y tensión alta, sumada a hinchazón en extremidades.
  • Ritmo cardiaco diferente. La madre también presenta cambios en el ritmo cardiaco, por lo que puede que su humor y su estado de ánimo empiecen a variar drásticamente. Es importante que la pareja tenga presente todos estos cambios para así ayudar a sobrellevar la situación.
El descanso es fundamental durante el periodo de gestación

 

Consejos y recomendaciones en la semana 25 del embarazo

En esta etapa la madre debe cuidarse más todavía, ya que es una fase crucial en el embarazo. Así que puedes practicar deportes pero debes estar atenta, dado que cualquier movimiento brusco puede causar daños al bebé.

El desarrollo correcto de tu pequeño depende en gran manera de tus hábitos. Si ya no lo has hecho, y tu bebé a contado con fortuna de crecer sano hasta el momento, es hora de abandonar del todo hábitos como el tabaco y las bebidas alcohólicas. Estudios señalan que estas últimas son causantes pueden causar daño neurológico permanente en el bebé.

Exámenes de seguimiento

Con el objetivo de monitorear tu salud y la del bebé, es importante realizar exámenes como el hemograma, el cual valorará si tienes anemia, ya que esta es muy común a partir del segundo trimestre del embarazo y puede aparecer en cualquier momento.

Asimismo, si en el primer trimestre la serología de toxoplasma salió negativa, es importante repetirla en esta etapa. También podrán realizarte el test de O’Sullivan, por medio del cual es posible detectar la diabetes gestacional.

Ejercicio y descanso

Aunque suene contradictorio, es necesario que hagas ejercicio y descanses. Concretamente, debes hacer ejercicio para evitar sobrepeso y reducir molestias como los dolores de espalda y la ciática, que puede agravar si pasas mucho tiempo sentada.

Investigaciones señalan que es posible realizar actividad física, siempre y cuando se reduzcan los riesgos. Además, que esta puede prevenir la preeclampsia, la diabetes gestacional y la formación de trombosis venosas.

En cuanto al descanso, no deberás estar mucho tiempo de pie, ni excederte con tareas del hogar o de tu trabajo. Es necesario que tengas espacios de reposo y autocuidado. Descansa también de los tacones, guárdalos y saca tus tenis o calzado bajo y cómodo.

Además de evitar tropiezos y caídas, los zapatos cómodos te permitirán cuidar los pies y los talones, más ahora que es normal que permanezcan hinchados.

Baja laboral

Usualmente la baja laboral se solicita a partir de la semana 29 del embarazo. Por ello, deberás avisar a tu empleador que próximamente te acogerás a esta figura. Aunque seas de esas mujeres que le encanta su trabajo y te has propuesto hacerlo hasta el último momento, estás en una etapa crucial.

Aunque el bebé ya esté muy desarrollado y todo marche en orden, algunas situaciones laborales pueden causarte estrés y conducir a un parto prematuro. Así que empieza a prepararte para delegar tu puesto y dedicarte a organizar el parto. Debes saber que si el bebé viene antes, la baja empezará a aplicar desde el día del nacimiento.

Preguntas frecuentes

¡Ya casi! Estas últimas semanas del embarazo pasan muy rápido, experimentas cambios por mil y la barriga parece crecer sin control. Todas las molestias son pocas comparadas con la gran recompensa que vendrá más adelante. Si es tu primer hijo, conocerás el verdadero amor.

Sabemos que en la semana 25 de embarazo hay muchas dudas sobres lo que puedes o no hacer. Aquí aclaramos un par de ellas.

¿Puedo viajar en esta semana del embarazo?

En la semana 25 del embarazo estás a punto de iniciar el tercer trimestre, es decir, en la recta final. Viajar a partir de esta semana puede ser peligroso para el bebé dependiendo del medio en el que lo hagas. Estudios señalan que las mujeres que se exponen a grandes alturas, aunque sea de forma intermitente, puede aumentar los riesgos para madre e hijo.

Aún así, si es necesario viajar, lo ideal es que lo hagas en avión para reducir el tiempo del viaje y evitar movimientos bruscos. Ten en cuenta que hay aerolíneas que tienen restricciones sobre el tiempo límite para viajar, así que deberás consultarlo primero. Te podrían pedir un certificado médico en el que se autorice el viaje y se detallen las semanas exactas de embarazo.

Otra opción es el viaje en tren, las sillas son cómodas y hay espacio suficiente en el vehículo para caminar y evitar estar todo el viaje sentada. Eso sí, ten presente que si tu embarazo ha transcurrido con dificultades, definitivamente no será bueno que viajes en ningún medio de transporte.

¿Qué hay del sexo, es seguro en esta semana?

El sexo no debería desaparecer de la vida de la madre, si no hay contraindicaciones y un dictamen médico. Pero es entendible que te surja la duda por el tamaño de la barriga y las dificultades de movimiento que puedan presentarse.

Aún así, hay ginecólogos que recomiendan tener sexo en esta etapa, pues puede ayudar a modificar el cuello uterino y prepararlo para el parto, esto debido al efecto de la hormona prostaglandina presente en el semen.

Otros profesionales, por el contrario, recomiendan abstenerse de las relaciones sexuales, pues las contracciones que provoca el orgasmo podrían confundir al cuerpo y hacerlo entrar en labor de parto. Ante esta dicotomía profesional, y la evidente diferencia de una embarazada a otra, es mejor que lo consultes con tu ginecólogo.

¿Qué pasa si mi bebé no tiene nombre aún?

Realmente no pasa nada, muchos padres toman la decisión de no conocer el sexo del bebé hasta el momento del parto, por ello no tienen un nombre definido para llamar al bebé. Además, sabemos que son muchas las opciones y puede ser complejo ponerse de acuerdo.

Sería ideal que llamaras a tu hijo por su nombre lo más rápido posible, aún así no es una regla y dependerá de los gustos y decisiones de los padres. No dejes que en estos casos otras personas influyan en la manera en que deseas vivir tu embarazo.

Semana 25: ya puedes ver al bebé claramente en ecografías

En la semana 25 el bebé se ve perfectamente, por eso es el momento ideal para hacerse una ecografía como la 3D o 4D. En ellas podrás apreciar si el bebé bosteza, da patadas o hace algún otro movimiento y todo se ve demasiado real.

Aunque, como estas no están incluidas en el plan sanitario, puedes realizarte una ecografía normal y también observar a tu bebé con mayor claridad. Los latidos de su corazón son muy evidentes, así que son fáciles de escuchar. De hecho, podrías hacerlo con un estetoscopio en casa.

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