Semana 1 del embarazo

Inés Gómez · 2 noviembre, 2017

La semana 1 del embarazo suele pasar desapercibida para la mayoría de las madres. Aún no han aparecido los primeros síntomas, como las náuseas y los desarreglos hormonales. Este período, que a simple vista parece muy básico, es en realidad tremendamente complejo.

Quedarse embarazada puede resultar muy difícil. Hay mujeres que tratan con todas sus fuerzas de conseguirlo pero son incapaces. Los factores biológicos y ambientales muchas veces juegan en nuestra contra, retrasando un deseo que muchas consiguen a la primera.

La frustración y el desengaño provocado pueden hacer mucho daño a nivel psicológico, acrecentando a su vez la sensación de impotencia.

Debido a esto, llevar a cabo esta hazaña con éxito es todo un logro. Es el comienzo de un intenso viaje que durará nueve meses y que cambiará nuestra vida por completo. Lo mejor que podemos hacer ahora es relajarnos y vivir el proceso, siguiendo siempre todas las recomendaciones del médico.

¿Qué ocurre durante la semana 1 del embarazo?

Tan solo un día después de haberse producido la fecundación, el óvulo se divide en dos. Este sigue separándose durante los siguientes días, formando una bola llamada “blastocito” que puede llegar a tener más de 100 células.

A partir del quinto día, las células comienzan a dividirse en dos grupos. Las células del aro interior o células madre serán las encargadas de formar el embrión. Las células del aro exterior, a su vez, las que desarrollen la placenta que acogerá al feto.

El óvulo fecundado irá descendiendo por las trompas de falopio hasta ubicarse en el útero, donde crecerá el bebé. Puede que empieces a notar algún que otro cambio, como una ligerísima presión en la pelvis o un incremento de las ganas de orinar.

A pesar de esto, por lo general no es común experimentar ningún cambio físico durante la semana 1 del embarazo. Es demasiado pronto para sufrir vómitos o mareos, aunque se dan casos concretos en los que se puede presentar una sintomatología evidente.

“La maternidad tiene un efecto humanizado. Todo se reduce a lo esencial”

-Meryl Streep-

¿Qué consejos debo seguir a partir de la semana 1 del embarazo?

Hasta que no notes la falta de tu primera menstruación es posible que no se te pase por la cabeza que puedas estar embarazada. Cuando ocurra, lo más lógico es realizarse un test de embarazo. Estos no son fiables al 100 por 100, así que si necesitas sentirte más tranquila, acude al ginecólogo.

Este se encargará de cerciorarte de si los resultados son positivos. De ser así, programará contigo la siguiente visita, donde comenzarán las pruebas y el seguimiento para comprobar que tanto el bebé como tú estáis sanos.

Si tienes dudas sobre si estás embarazada o no, deberás acudir al médico.

¿Qué pruebas debo realizarme?

Para empezar, se te realizará una ecografía vaginal. Esta sirve para descartar los posibles factores de riesgo. También deberás someterte a análisis de sangre y de orina. Los primeros descartan cualquier tipo de incompatibilidad sanguínea; los segundos, por su parte, miden el nivel de azúcar en la orina. Estos también se utilizan para descartar la diabetes y los posibles problemas de presión arterial.

El ginecólogo te hará una serie de preguntas para elaborar tu historial clínico. La intención aquí es descubrir si existen enfermedades en la familia, alergias u operaciones quirúrgicas que puedan tener relación con la salud de la madre. Es de vital importancia que se informe al médico si se ha sufrido un aborto con anterioridad.

En esa misma visita, el ginecólogo establecerá la posible fecha del parto. Para realizarlo, se deben restar 3 meses y sumar 7 días a la fecha de la última menstruación.

Si tienes más de 35 años, es probable que tengas que llevar a cabo unas pruebas más específicas, como la amniocentésis. Esto se debe a que a partir de esta edad los riesgos de que haya complicaciones durante el embarazo y el parto aumentan bastante. No obstante, la decisión de realizarte o no dicha prueba dependerá solamente de ti.

De todas formas, debes recordar que esto último es preventivo: existen mulitud de embarazos a edad tardía en los que no ha habido ningún tipo de complicación. Cualquier clase de evaluación durante la gestación es para asegurar tu seguridad y la del feto, así que no temas.

El ginecólogo resolverá todas tus dudas y te dará los mejores consejos a seguir. Estar al tanto del desarrollo del bebé y de cómo reacciona nuestro cuerpo es algo necesario que nos aportará tranquilidad mental. La primera visita al ginecólogo durante el embarazo siempre causa algo de inseguridad, pero en cuanto te enfrentes a ello, desaparecerá.