¿Cómo se produce la fecundación? El milagro de la vida paso a paso

Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Olga Carbajo
· 28 mayo, 2019
A lo largo de este artículo vamos a ver, paso a paso, cómo tiene lugar el fascinante, pero al mismo tiempo complejo, milagro de la fecundación

Tras el coito, 2 millones de espermatozoides presentes en el semen comienza una frenética carrera por ser el primero en alcanzar el óvulo. Pero solo uno de ellos logrará alcanzar la meta. El resto morirá de agotamiento antes de llegar al cuello de útero o tras la fecundación transcurridas 72 horas.

Pero este camino de ida y vuelta, de los espermatozoides hacia las trompas de Falopio y del embrión hasta la cavidad uterina, es más complejo de lo que parece. Durante la fecundación, intervienen varias hormonas responsables de los múltiples cambios que tendrán lugar en la mujer para acoger a la nueva vida que albergará en su interior.

La fecundación: ¿cómo se origina esta nueva vida?

El embrión es el resultado de la unión de dos células germinales, una proveniente de la madre, el óvulo, y la otra del padre, el espermatozoide. Desde el momento en el que los espermatozoides penetran en la vagina, el ambiente ácido de esta los empujará a «nadar» hacia el útero, huyendo de este entorno hostil. Sin embargo, solo unos centenares alcanzarán el cuello del útero. Y, tras la fecundación, la fusión de ambos, se formará el embrión.

La fecundación: la fusión del óvulo y el espermatozoide

La mujer, generalmente, libera un óvulo maduro (en ocasiones dos) de los ovarios a las trompas de Falopio. A este proceso se lo conoce como ovulación. Se trata de un proceso alterno, ya que los ovarios liberan un óvulo cada vez por ciclo menstrual. Ocurre, aproximadamente el día 14 de cada ciclo menstrual.

A continuación, el espermatozoide entra en contacto con la superficie del óvulo y se activa. Esto es la capacitación del gameto masculino. Se desencadenan una serie de reacciones enzimáticas (hialuronidasa y acrosina)  que, junto con los movimientos del gameto masculino, harán que la cabeza de este penetre en el gameto femenino.

Fuera quedan la cola y el cuello del espermatozoide, que albergaba las mitocondrias responsables de su motilidad. Por lo tanto, ahora, en el interior del óvulo ya se encuentran los pronúcleos de los gametos de ambos progenitores y las mitocondrias de origen materno. Su carga genética ya es correcta: 23 pares de cromosomas que darán lugar a un nuevo ser.¿Cómo se produce la fecundación? El milagro de la vida paso a paso.

De vuelta al útero

Al fusionarse las membranas de ambos gametos, el óvulo se activa y se desencadena la reacción cortical que, por una lado, impide la entrada de otro espermatozoide en su interior e inicia la división mitótica. Primero, el zigoto, se dividirá en 2 células madre, luego en 4 y así sucesivamente se irá formando nuestro embrión.

Mientras transcurre la división celular, el zigoto con apariencia de morula va viajando desde las trompas de Falopio, donde fue fecundado, hasta el útero donde se implantará, concretamente en el endometrio. Esto ocurrirá pasados entre 5 y 7 días tras la fecundación.

La fase de la implantación del embrión

Cuando el embrión alcanza la cavidad uterina y entra en contacto con la superficie de este, se inicia la formación de ciertas estructuras para su anclaje. Previamente, el embrión debe haber liberado hormonas, como la progesterona, los estrógenos y la FSH, para preparar el endometrio y aumentar las posibilidades de una fecundación exitosa. Por tanto, debe existir una sincronía entre el embrión y la madre para la correcta anidación del este.

El Doctor Carlos de Bonrostro, ginecólogo de la Unidad de Reproducción asistida de la Clínica Quirón, nos dice al respecto que: «embrión y endometrio son los dos principales actores de este intrincado fenómeno biológico».

El éxito de esta interacción conllevará la consecución del ansiado embarazo, que sucederá en caso de un adecuado equilibrio entre todos los factores implicados (hipotálamo-hipófisis, ovario, endometrio, embrión)

Aparición de nuevas estructuras: la placenta y el cordón umbilical

Una vez que el embrión ha anidado correctamente en el útero, comienza la formación de las estructuras que, durante 9 meses, serán el soporte vital de nuestro bebé. De ellas dependen el aporte de nutrientes y oxígeno para su pleno desarrollo. A partir de este momento, madre e hijo estarán literalmente conectados.¿Cómo se produce la fecundación? El milagro de la vida paso a paso.

En la formación de la placenta interviene tanto tejido fetal como materno. Se encarga de trasmitir los nutrientes y el oxígeno al bebé, eliminar los desechos, proteger al feto frente a los microrganismos y fabricar hormonas, como la HCG (gonadotropina coriónica), para el correcto desarrollo del embarazo.

Por otro lado, el cordón umbilical es la estructura que une al bebé con la placenta. Está formado por dos arterias que salen del feto y una vena de gran tamaño que va desde la placenta al embrión. De esta forma, se administran los alimentos y el oxígeno.

9 meses después…

A partir de este momento, ya está todo listo para su nacimiento. Todo lo que necesita nuestro bebé proviene de la madre, de nuestra sangre. La espera es larga y a veces dura. Pero, recordando a Peter Diamandis:

«Nada es más precioso que la vida… Sobre todo la vida de un hijo».

– P. Diamandis-

  • Bonrostro, C. (07 noviembre 2016). 6 datos sobre la implantación [artículo en web]. Recuperado de: www.quironsalud.es
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  • Rubio Asensio, T. (07 de abril de 2016). Formaición de la placenta y el cordón umbilical [artículo en web]. Recuperado de: www.reproduccionasistida.org