Semana 4 del embarazo: síntomas, desarrollo del bebé y recomendaciones

En este semana tu bebé es aún muy pequeñito. No obstante, ha experimentado cambios que serán fundamentales en todo su desarrollo. Y no menos importante, han iniciado los cambios en tu cuerpo de manera más notoria.
Semana 4 del embarazo: síntomas, desarrollo del bebé y recomendaciones
Diego Pereira

Revisado y aprobado por el médico Diego Pereira el 21 mayo, 2021.

Escrito por Inés Gómez Durán, 07 noviembre, 2017

Última actualización: 21 mayo, 2021

¡Has comenzado un nuevo capítulo en tu aventura materna: la semana 4 del embarazo! Puede que, al igual que en la tercera semana, muchos síntomas no se hayan manifestado, pero ¡tranquila! En tu interior están pasando cosas que ni te imaginas.

En esta cuarta semana tu bebé, que hasta ahora es un embrión, ha empezado a desarrollarse y a segregar las hormonas gestacionales. Estas serán las encargadas de avisar a tu cuerpo de que estás en gestación y de enviar señales para que tu organismo se prepare y se enfoque en el bienestar de esa nueva vida que empieza.

Las náuseas, los mareos y la irritabilidad no van a tardar en aparecer. A ellos se sumarán otros síntomas, como resultado de lo que pasa en tu interior. También notarás algunos cambios físicos, como hinchazón en algunas partes del cuerpo e hipersensibilidad a los olores. Todos ellos, junto a la ausencia de la menstruación, son los indicadores de que tu bebé está en camino.

Bebé en la semana 4 de embarazo
La cuarta semana es el momento de la formación trilaminar. En tres capas se organizan las células del embrión y desde allí se formarán todos los órganos.

Desarrollo del bebé en la cuarta semana

Al iniciar la cuarta semana de embarazo, tu bebé es un pequeño embrión conformado por dos capas: el hipoblasto y el epiblasto. A partir de ellas se empezarán a desarrollar los órganos en las siguientes semanas. Aunque ya está plenamente instalado en tu útero, tu bebé sigue siendo muy sensible a los estímulos exteriores.

Su tamaño es muy muy pequeño; mide tan solo 1 milímetro, es decir, se asemeja al tamaño de una semilla de amapola. De hecho, esta es la razón por la que todavía no sientes movimientos en tu vientre. Aunque es cierto que en esta etapa muchas mujeres empiezan a notar que su barriga está un poco hinchada. Todo dependerá de la anatomía de cada una.

Tamaño del bebé en la semana 4 del embarazo

Este será más o menos el aspecto que tendrá en una ecografía durante la semana 4 del embarazo:

Ecografía de la semana 4 de embarazo

Aunque de un tamaño mínimo, tu bebé está compuesto de diferentes estructuras que semana a semana evolucionarán y harán que tome una anatomía más parecida a la forma humana que reconocemos.

Una de las estructuras es el amnios, una membrana que en su interior contiene el líquido amniótico, el que recubrirá y protegerá a tu embrión en desarrollo.

A esta se suma el saco vitelino, una membrana que está sujeta al bebé y que se encarga de producir la sangre, el oxígeno y los nutrientes que necesita para crecer sano en tu interior. Este también se encarga de eliminar desechos metabólicos y es una de las primeras estructuras que se identifican en el interior del saco gestacional en las ecografías tempranas.

Por otro lado, el embrión comenzará a crecer dividiéndose en tres capas que, en el futuro, darán forma a todos sus órganos. Cada una tiene una función muy especial y son las siguientes:

  • Capa externa o ectodermo: dará forma al sistema nervioso y la estructura externa de los ojos.
  • Capa intermedia o endodermo: formará algunos órganos, como la glándulas tiroides, el páncreas, el hígado y los intestinos, entre otros.
  • La capa interna o mesodermo: es una lámina celular que dará origen a los huesos, los órganos reproductores, el sistema sanguíneo y los músculos.
Cuerpo de una mujer embarazada en la semana 4
El embarazo es incipiente ahora, pero puede que aumente la fatiga y el sueño. Los cambios externos en el cuerpo de la mamá todavía no se perciben con claridad.

¿Cuáles son los síntomas durante esta semana?

Es increíble todo lo que está pasando en tu cuerpo en la cuarta semana de embarazo, ¿verdad? Algunas mujeres llegan aquí sin manifestar síntomas.

Aún así, muchas no se han dado cuenta de que se sienten más alegres y bonitas que de costumbre, y esto también es una manifestación del embarazo.

En cuanto a los síntomas más comunes que pueden experimentarse durante esta semana encontramos los siguientes:

  • Senos hinchados: esta es una de las primeras manifestaciones del embarazo. Las hormonas han comunicado a todo tu sistema la noticia y las glándulas mamarias se preparan para cumplir con su función biológica. Es normal que se hinchen y duelan.
  • Aumento de la temperatura basal: dos semanas después de la ovulación aumenta la temperatura basal, siendo este uno de los primeros síntomas en presentarse, incluso antes de la ausencia de la menstruación. Es normal que esta aumente entre 0,3 y 0,4 grados centígrados. Si la temperatura llega a los 38, con tendencia a aumentar, se considera fiebre y debes acudir por atención médica.
  • Cambios en el flujo vaginal: en esta semana es normal que tu flujo aumente y se torne de color claro o blanco. Esta es una condición que podrá variar a lo largo de tu embarazo.
  • Cambios en tu humor: las hormonas están haciendo de las suyas en tu organismo. Esta es la razón por la que puedes notar que estás más triste o sensible de lo normal. También es esperable que te estreses o que te irrites con regularidad.

Entre otros síntomas comunes que vas a ir experimentando en el primer trimestre de tu embarazo están los siguientes:

Consejos y recomendaciones en la semana 4 del embarazo

Además de todo lo anterior, existen una serie de aspectos que debes tener en cuenta.

Hazte una prueba de embarazo

Si te sientes identificada con algunos de los síntomas anteriores y todavía no te has hecho una prueba de embarazo, es conveniente que la realices. Pueden conseguirse en multitud de establecimientos, pero también puedes acudir a tu ginecólogo.

A la hora de realizarte el test, procura que sea por la mañana, tras estar mínimo cuatro horas sin orinar. Esto garantiza la mayor presencia de hormonas gestacionales, que son las que serán medidas por el dispositivo, determinando si existe o no un embarazo.

Prueba de embarazo
Los testeos de embarazo miden la concentración hormonal en la orina cuando son caseros y en la sangre cuando se realizan en laboratorios.

Sangrado de implantación

El sangrado de implantación es una pequeña hemorragia que aparece durante las primeras semanas de gestación. Ocurre justo después de la fecundación del óvulo, generando grandes dudas en aquellas mujeres que lo padecen.

Lo primero que debes saber es que no tiene por qué asociarse a un aborto. El sangrado en etapas tan tempranas, como la semana 4 del embarazo, puede deberse a la implantación del óvulo en el endometrio. Algunas mujeres lo confunden incluso con la menstruación, aunque existen algunas diferencias.

Para empezar, la hemorragia de implantación tiene un color marrón. Es mucho más reducida que la de una regla normal y el flujo menstrual mantiene el mismo espesor. Si el sangrado persiste o se vuelve más abundante, entonces será necesario acudir a un médico cuanto antes.

Lo primero que debes hacer si descubres que tienes una falta en el período es someterte a una prueba de embarazo. Pueden conseguirse en multitud de establecimientos, pero también puedes acudir a tu ginecólogo.

Control médico y cambio de hábitos

La semana 4 del embarazo es fundamental para establecer el futuro del embrión. Lo más importante de este período es acudir a las citas con el médico. Él se encargará de hacerte las pruebas necesarias para determinar que todo va bien.

Es recomendable durante esta etapa alejarse de malos hábitos como el tabaco y el alcohol. Lo mismo ocurre con la cafeína, que puede alterar el ritmo de los latidos del bebé y cuyo consumo exagerado en las mujeres embarazadas ha sido rechazado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Será también muy importante que durante esta etapa empieces a consumir alimentos con una buena concentración de ácido fólico. Así como multivitamínicos, que te ayudarán a evitar malformaciones en el bebé, como la anencefalia y la espina bífida. Estos suplementos deben ser prescritos por un profesional, para asegurarte de ingerir las dosis adecuadas.

Recuerda hacer ejercicio para mantenerte activa y evitar el sobrepeso y dedica tiempo al cuidado de la salud mental. El yoga o el pilates para embarazadas son una gran opción.

Tómate tu tiempo

Como mencionamos, el sangrado de implantación no suele implicar mayor gravedad; aunque ante un sangrado abundante, lo mejor será guardar reposo durante unas semanas.

El estrés y la fatiga pueden provocar algunas anomalías de este tipo, así que es mejor relajarse. Si junto con el sangrado experimentas dolor en el vientre bajo, debes recurrir a un especialista cuanto antes.

Preguntas frecuentes

En estas cuatro semanas de gestación han pasado muchas cosas. Quizás te estés enterando de que estás embarazada y tu futuro hijo ya está más que acomodado dentro de ti. Sabemos que en este periodo son múltiples las dudas y por eso queremos ayudarte a resolver algunas.

¿Qué es un falso positivo/negativo?

Un falso positivo hace referencia al momento en que haces un test de embarazo y sale positivo sin estar embarazada. El falso negativo, por su parte, ocurre cuando estás embarazada y el test indica que no. ¿Por qué pasa esto?

El test identifica la presencia de la hormona gonadotrofina coriónica humana (GCH) u hormona del embarazo, que puede estar en tu cuerpo:

  • Un tiempo más después de tener un parto o una pérdida.
  • Si estás tomando tratamiento para la fertilidad.
  • En los casos en los que se tienen quistes en los ovarios.

Ahora bien, el falso negativo se presenta cuando el test de embarazo no identifica la presencia de esta hormona. Es muy normal en las primeras semanas. Así que será conveniente que si tienes todos los síntomas y una ausencia de tu periodo, esperes una semana más y repitas la prueba, incluso confirmando con un test en sangre.

¿Es normal que tenga ganas de llorar?

¡Claro que sí! Es más, es muy esperable que te sientas así. Las hormonas que se segregan en tu cuerpo por la llegada del bebé pueden hacerte sentir mucho más sensible que de costumbre y tener ganas llorar sin motivo alguno.

Ante esto, disfruta de la etapa. Eso sí, cuidado con la tristeza y el malestar constante. En esos casos, es importante manifestarlo y buscar ayuda.

¿Vomitar le hace daño al bebé?

No, no le hace daño a tu bebé, siempre y cuando sea un vómito controlable. Como ya dijimos, es uno de los síntomas normales durante la semana 4 del embarazo. Sin embargo, debes prestar especial atención si es muy constante y se suma a la falta de apetito. De ser así, es mejor consultarlo con tu médico, pues puedes estar ante una hiperémesis gravídica.

Ante este síntoma es mejor no forzarte; si bien debes mantenerte hidratada y comer bien, puedes ingerir porciones más pequeñas o preferir aquello que has empezado a identificar que no te cae tan mal.

¿Ya puedo saber el sexo de mi bebé?

No, tu bebé es apenas un embrión en formación y aún falta mucho para que sus órganos internos y externos se desarrollen por completo. Así que será necesario esperar un poco más para recibir la noticia sobre el sexo que tendrá.

Una semana determinante en el desarrollo del bebé

En esta semana tu bebé se ha dividido en tres capas que son determinantes para su adecuado desarrollo. Por esta razón, es fundamental que, si ya has confirmado tus sospechas de embarazo, inicies los controles prenatales, así como el consumo de vitaminas y alimentos que proporcionen los nutrientes que se requieren.

De ahora en adelante deberás extender tus cuidados personales a tu bebé. Eso es lo que garantizará que crezca sano y fuerte.

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