¿Es mejor la cesárea o el parto natural?

Adrianazul 29 noviembre, 2015
Esta es una de las dudas más comunes entre las mujeres. Especialmente en embarazadas y primerizas.

Cuando una mujer va a dar a luz por primera vez es normal que tenga muchas dudas. Una de ellas tiene que ver con el alumbramiento. En este sentido, las mujeres se preguntan si será mejor la cesárea o el parto natural.

El avance de la tecnología ha brindado múltiples facilidades para la vida humana. Asimismo el avance de la ciencia y, en este caso, de la medicina ha permitido que las personas tengan una mejor calidad de vida.

No obstante, en los últimos tiempos, se ha recurrido a los procedimientos quirúrgicos como vía de escape a los procesos naturales, entre los cuales figura el parto.

La función de la asistencia médica

Muchas mujeres prefieren, por miedo o por comodidad practicarse la cesárea antes que tener un parto natural.

A menudo se pasa por alto el hecho de que la cirugía surgió como una ayuda para el ser humano en caso de dificultades. Y en cuanto al alumbramiento, la cesárea fue ideada para:

  1. Proteger la vida (tanto de la madre como del niño).
  2. Evitar desviaciones, lesiones y afines.
  3. Cuidar la salud en caso de dificultades.

Dar a luz es una experiencia que la mujer no debe evadir si no existen ningún tipo de riesgos para su salud o la del bebé.  Después de todo, una cesárea es un procedimiento que debe reservarse solo para caso de verdadera necesidad. No como una vía de escape.

¿Es mejor la cesárea o el parto natural?

Hay que pensar un poco más allá de nuestras circunstancias. Si la especie humana opta por la cesárea como método de parto, el cuerpo, progresivamente, sufrirá alteraciones.

La consecuencia más evidente de esto será una desviación del proceso evolutivo que puede, incluso, incapacitar por completo a las mujeres a la hora de dar a luz.

La información es clave

A partir del momento en que se confirma el embarazo, la mujer debe procurar informarse bien acerca de todos los procesos que experimentará a lo largo de la gestación. No solo para su tranquilidad sino también para que sea capaz de actuar de forma consecuente y sepa hacerse responsable por su salud.

En lo que respecta a la decisión acerca de si es mejor o no la cesárea, siempre se puede recurrir a la opinión de varios médicos. Esto no implica que deba consultarse con más de 3 expertos, pero sí puede ayudar tener con una segunda opinión además de la de nuestro ginecólogo de confianza.

Los profesionales de la Sociedad española de ginecología y obstetricia (SEGO) concuerdan con que mientras mejor esté informada una mujer, más fácil le será tomar una decisión acertada. Por otra parte, la información brindará un embarazo y, por supuesto, un parto más tranquilo, ya que ayuda a olvidar los temores.

El parto natural

La mujer que opta por el parto natural está más consciente de lo que ocurre a su alrededor y tiene una experiencia completa de la venida al mundo de su bebé. De hecho puede ver y tener a su bebé entre sus brazos al momento.

Sin embargo la elección es personal. Cada quien elige lo que considera mejor para sí (y el bebé). Lo importante es tener en cuenta la opinión de los médicos, familiares y personas de confianza. Por otra parte es fundamental que la mujer se sienta respaldada y segura de su decisión para poder seguir adelante con el proceso.

La cesárea es una opción

La idea no es satanizar a las cesáreas. Al contrario, se trata de verlas con perspectiva. En otras palabras, se debe pensar en la cesárea como una alternativa más y no como nuestra primera opción.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) incluye la tasa de cesáreas como un indicador de calidad de la atención materna y perinatal.

En sus recomendaciones del año 1985 refería, como criterio de calidad, una tasa de cesáreas del 15% de los partos. Esto se basaba en el número de mujeres en quienes se preveían complicaciones potencialmente mortales.

¿Es mejor la cesárea o el parto natural?

Existen factores que podrían relacionarse con ese incremento de solicitud de cesáreas. Una de ellas es el aumento de la edad promedio en que las mujeres se embarazan.

Esto quiere decir que, dado que las mujeres suelen superar los 30 años de edad, los riesgos al dar a luz son mayores y esto hace que se recurra con mayor frecuencia a la cesárea.

Hay muchas razones más que válidas. Todo depende del caso. Pero es necesario tener en cuenta de que las necesidades de una mujer no son las mismas que las que pueda tener otra embarazada. Por ello, la decisión final debe llevarse a cabo con plena conciencia.

Te puede gustar