¿En qué consiste la fase del alumbramiento?

Adrianazul · 13 noviembre, 2015

El alumbramiento es la última etapa del parto y va desde el nacimiento del bebé hasta la total expulsión de la placenta y de las membranas ovulares.  Este suele ser un proceso espontáneo y sin dolor.

El embarazo, el parto y el alumbramiento son períodos en los que se producen cambios muy importantes. Se trata de un proceso natural de re­cuperación de tu cuerpo como madre, y representa un cambio de vida, tanto a nivel individual, como fami­liar, al que debes acomodarte paulatinamente.

El alumbramiento, por lo general, es un proceso espontáneo y sin dolor.  Durante esta fase, que es la última parte del parto, el útero se contrae y la placenta sale al exterior en unos minutos.

Esta etapa puede tardar hasta 30 minutos o algo más, y es posible que el médico que te está asistiendo en el parto te masajee el fondo del útero y te ayude a expulsar la placenta.

En la actualidad, explica la Guía Práctica para Padres, difundida por la Asociación Española de Pediatría, hay tendencia a actuar sobre este periodo inyectando oxitocina y provocando así que la placenta salga con más ra­pidez.

La finalidad de esta actuación es disminuir el sangrado materno y que haya menos anemia pos­parto. En el caso de que la placenta no salga, los médicos realizan una extracción manual. Para ello, si la madre no tiene epidural habrá que sedarla, pues es un procedimiento molesto.

Es importante entender este periodo como una situación única y especial que debes vivir con la máxima satisfacción y plenitud, puesto que es una etapa en la que los vínculos con el recién nacido son muy es­trechos. Ten confianza en tu propia capacidad para afrontar las situaciones con éxito y seguridad.

-Asociación Española de Pediatría, Guía Práctica para Padres-

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¿Qué es el puerperio?

Después del alumbramiento viene otro proceso que se llama puerperio. Se trata del período que transcurre desde el final del parto hasta la recuperación de los órganos genitales y la reaparición de la menstruación. Su du­ración oscila entre 6 y 8 semanas y se divide en tres fases o etapas. La primera, el puerperio inmediato que se trata de las dos pri­meras horas después del parto.

También existe el puerperio inter­medio o mediato que consiste en los siguientes 10 días después del parto y, finalmente, el puerperio tardío, que va desde el final del puerperio intermedio hasta la primera menstruación.

Esta última etapa puede tardar más tiempo en aparecer hasta unos 6 meses si se man­tiene la lactancia materna. Estos dos últimos perío­dos deben ser vigilados y atendidos por las matronas −a veces enfermeras− de atención primaria en la “visi­ta puerperal”, para el seguimiento y evaluación de la recuperación posparto.

Hay más

Después del parto se produce una hemorragia que se denomina los “loquios”. Son parecidos a una menstruación, más abundantes al principio y que irán disminuyendo a medida que pasen los días.

Además, pueden aparecer pequeñas molestias, como dolor en la zona del periné, especialmente si te han dado puntos de sutura por episiotomía o desga­rro durante el parto.

También podrás notar sensación de fatiga o cansancio, que pueden ser aliviadas con un descanso adecuado.

Asimismo podrás sentir do­lores abdominales causados, bien por la contracción normal del útero en esta etapa −que se irá reducien­do hasta su tamaño inicial.

Es posible que experimentes o bien por la secreción de oxitocina durante la lactancia los llamados “entuertos”. Algún analgésico te podrá aliviar esas molestias.

No te pongas nerviosa, tras el nacimiento de tu hijo, intenta adaptarte a la nueva situación con el apoyo de tu familia y con la tranquilidad de que eres muy capaz de afrontar todos los cambios emocionales, psicológicos, familiares y sociales que se están produciendo en tu vida.