Bebés que nacen con la espina bífida

Goizane · 2 noviembre, 2017

La espina bífida es una malformación congénita que afecta a la columna vertebral del bebé. Se desarrolla durante la gestación, cuando la columna en formación no se cierra correctamente alrededor de la médula espinal y los nervios, dejando una abertura que los expone.

Síntomas de la espina bífida

Al tratarse de una malformación de la columna vertebral, la espina bífida puede provocar discapacidades tanto físicas como intelectuales. La gravedad de los síntomas es variable, ya que hay varios tipos de espina bífida. Así, dependerá principalmente de:

  • El tamaño de la abertura.
  • En qué parte de la columna se dé. Cuanto más arriba de la espalda esté, más graves serán las consecuencias.
  • Si los nervios y la médula espinal se han visto afectados o no.

Siguiendo estos criterios, encontramos tres tipos de espina bífida: la espina bífida abierta, que se subdivide en  mielomeningocele y meningoceley la espina bífida oculta.

La respiración de un niño prematuro puede variar de forma brusca y repentina.

Meningocele

El meningocele afecta a las meninges, las membranas que cubren y protegen el cerebro y la médula espinal. Cuando sobresalen por la abertura formada en la columna vertebral se crea un saco lleno de líquido (meningocele).

Los bebés con esta afección pueden sufrir diversos problemas de salud, dependiendo del daño que hayan experimentado los nervios que rodean a la columna. Por ejemplo, pueden presentar parálisis muscular en diversos grados o tener problemas de aprendizaje, como el trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

Mielomeningocele

Cuando se habla de espina bífida, generalmente se trata de mielomeningocele. Es la variedad más grave de esta malformación, y provoca discapacidades que van desde las más moderadas a graves, llegando incluso a la pérdida del movimiento o sensibilidad de las piernas.

Se da cuando las meninges y el extremo inferior de la médula espinal asoman por el orificio de la columna y forman un saco lleno de líquido. Este saco, que sobresale en la espalda del bebé, puede reventar durante el parto, exponiendo la médula y los nervios.

Además de problemas óseos o musculares, también es común que los bebés con esta malformación tengan hidrocefalia, una acumulación de líquido en el cerebro o alrededor del mismo.

Espina bífida oculta

Es la forma más leve de espina bífida y puede llegar a pasar desapercibida. Como su nombre indica, en esta variedad del síndrome la malformación está “oculta” bajo la piel.

Aunque esté oculta, en la piel de la zona de la abertura puede haber manchas de nacimiento o un hoyuelo. En el interior, la médula puede estar sujeta al tejido, en vez de libre, de manera que los nervios no se ven afectados.

La mayoría de los bebés con espina bífida oculta no tienen problemas a largo plazo. Es más, muchas veces se detecta en la niñez avanzada o incluso una vez que son ya adultos.

“La espina bífida oculta no suele provocar discapacidades ni problemas a largo plazo”

¿Qué causa la espina bífida?

No se conocen todas las causas que originan la espina bífida. Es necesario investigar los factores que intervienen en el desarrollo de esta malformación, como la genética o el medio ambiente. Sin embargo, sí se sabe con seguridad que está relacionada con los niveles bajos de ácido fólico.

La espina bífida aparece en las primeras semanas de embarazo. A menudo se forma antes de que la futura madre sepa siquiera que está embarazada. Tomar ácido fólico durante el embarazo (400 microgramos diarios) ayuda a reducir el riesgo de su aparición. Sin embargo, esto no garantiza un embarazo sano.

Otros consejos que se pueden seguir para prevenir esta malformación son:

  • Consultar con el médico el mejor tratamiento a seguir. Al igual que no hay dos personas iguales, tampoco hay dos embarazos idénticos. Es mejor seguir un tratamiento personalizado que atienda todas las necesidades de madre e hijo.
  • Informarse apropiadamente sobre los componentes de los fármacos, vitaminas y suplementos que se tomen. Durante el embarazo, el cuerpo reacciona de forma diferente a algunos medicamentos.
  • Controlar la temperatura corporal. La fiebre elevada puede aumentar las probabilidades de que el bebé desarrolle espina bífida.
La espina bífida es un defecto del tubo neural.

Tratamiento

El tratamiento de la espina bífida varía según su gravedad. Dependiendo de a qué sistemas afecte, los niños necesitarán el apoyo de distintos especialistas a largo plazo. Esto incluye no solo a médicos, sino también a terapeutas, trabajadores sociales y asociaciones que presten apoyo y comprensión.

En los bebés con espina bífida oculta es posible que no se necesite ningún tratamiento. Si la médula espinal está anclada, será necesaria una cirugía para separarla del tejido. Después de la operación los bebés no suelen presentar problemas, aunque es posible que la médula vuelva a anclarse.

“Con la atención indicada, la mayoría de las personas con espina bífida pueden crecer y tener vidas plenas y productivas”

Por otra parte, los bebés con meningocele necesitan ser operados durante los primeros meses de vida. La cirugía coloca la meninges en el organismo y cierra el orificio.

El proceso es similar con un mielomeningocele: el bebé debe ser operado, pero entre el primer y segundo día después del nacimiento. Si se detecta en las primeras etapas del embarazo, se puede operar en la semana 25 para corregir la malformación. También será necesario operar la hidrocefalia en caso de que el bebé la padezca.