Cómo prevenir la preeclampsia en el embarazo - Eres Mamá

Cómo prevenir la preeclampsia en el embarazo

La preeclampsia es una afección característica del embarazo que aunque no ocurre en todos los casos, es bastante común. Pese a que nuestro deseo es evitar cualquier complicación durante estos nueve meses, a veces nos sorprenden enfermedades.

En el caso de esta enfermedad, ciertos factores de riesgo no pueden ser modificados. Por ejemplo, se tiene entendido que es un padecimiento de origen genético, y que la edad también tiene que ver con su aparición. Aun así, algunos especialistas consideran que la gestante puede aplicar correcciones que de alguna manera le ayuden a prevenir.

Para contribuir a la eliminación de probabilidades de padecer la conocida preeclampsia, la mujer debe cambiar sus hábitos. A algunas personas se les hace más fácil que a otras, pues llevan una vida bastante saludable.

¿Cómo se desarrolla la preeclampsia?

El ginecólogo Juan Valdivia, explica que al menos un 5% de embarazadas padece esta afección. Se cree que las complicaciones del padecimiento pueden llevar incluso a la interrupción del embarazo. Su evolución y síntomas tienen que ver con la presión arterial, afectando principalmente a las primerizas.

“Es una alza de la presión arterial asociada a proteinuria, es decir, a la pérdida de proteínas a través de la orina. Por lo general, ocurre en la segunda mitad del embarazo, desde las 28 semanas de gestación en adelante”

-Juan Valdivia-

Como mencionamos anteriormente, algunos factores de riesgo no pueden evitarse. Entre los principales desencadenantes tenemos por ejemplo la edad. Se cree que las mujeres mayores de 35 años, así como las adolescentes, son más propensas a desarrollar preeclampsia. También, es común en embarazos gemelares, mujeres que sufren hipertensión crónica y aquellas con mal nutrición.

El desarrollo de la enfermedad se inicia con niveles de presión elevada. Otros síntomas son el aumento de peso, hinchazón en rostro y extremidades. De igual manera se pueden presentar cambios en la visión, dolor de cabeza, alteración de la función hepática y dolor abdominal.

Prevención de la preeclampsia

Algunas medidas pueden disminuir los riesgos de padecer esta enfermedad del embarazo. Aun cuando ciertos factores no pueden cambiarse, estas recomendaciones pueden ayudarnos.

  • Eliminar hábitos como el de fumar. Se sabe que el tabaco incide en el aumento de la presión arterial, porque daña los vasos sanguíneos
  • Aplicar medidas para mantener el peso equilibrado. El sobrepeso y la obesidad, se relacionan el desarrollo de diabetes gestacional y también con la hipertensión.
  • Procurar el descanso y reposo suficiente. Aunque la embarazada no tiene mayores limitaciones, es conveniente que repose de manera adecuada. Ser más pausadas y reducir la cantidad de actividades, es necesario para evitar el estrés.
  • Incorporar pescado azul a la dieta. Este pescado en particular posee elevados niveles de omega 3 y vitaminas. Los ácidos grasos de omega 3 contribuyen a la protección de los vasos sanguíneos.
  • Utilizar complementos de ácido fólico. Este complemento ayuda a reducir las toxinas en la sangre, las cuales aumentan con el embarazo. Se cree que es especialmente indicado para disminuir el riesgo de padecer preeclampsia, porque ataca las altas concentraciones de homocisteína en la sangre
  • Consumir calcio a diario. La dieta de la embarazada debe incluir entre dos y tres gramos de calcio por día, se indica desde el primer trimestre. Hasta ahora no se ha determinado que se requiera la indicación de suplementos adicionales de calcio
  • Aumentar el consumo de antioxidantes. Muchos alimentos son ricos en antioxidantes, por ejemplo los frutos cítricos y los vegetales de hoja verde. La vitamina E y C son potentes antioxidantes, los cuales sirven para eliminar toxinas en la sangre.

  • Regularidad en las consultas prenatales, que garanticen el chequeo general de nuestros sistemas.

Complicaciones de la preeclampsia

Esta enfermedad es considerada una de las principales causas de morbilidad y mortalidad fetal. Esto debido a que la afección puede llegar a detener o ralentizar el embarazo. De igual manera, se cree que es causante de unos 300 casos de mortalidad neonatal por cada mil nacimientos. Tales cifras duplican las de aquellas donde no se presentan complicaciones como esta.

El desarrollo de preeclampsia de manera leve, puede provocar muchas molestias y alteraciones en la salud de madre e hijo. En el caso de presentarse de manera severa, las complicaciones pueden ser las siguientes.

  • Aumento de la presión ocular, desprendimiento de retina o fotopsia
  • Desarrollo de oliguria, hiperbilirrubinemia y proteinuria
  • Aparición de anemia hemolítica microangiopática
  • Edema pulmonar
  • Retraso en el crecimiento del feto
  • Surgimiento del Síndrome de Hellp
  • Hemorragia cerebral
  • Insuficiencia renal
  • Derivación en eclampsia cuando se han producido convulsiones.