Huevo huero o embarazo anembrionario: cuando la gestación es fallida
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El huevo huero o embarazo anembrionario es aquel embarazo en el cual el bebé no se desarrolla, a pesar de que sí se forma el saco destinado a albergarlo.
Se estima que este tipo de gestación es responsable del 50 % de los abortos del primer trimestre y en general, ocurre entre la semana 7 y 12 de gestación. Pero si sucede antes, la pérdida puede confundirse con la menstruación habitual.
¿Por qué pasa y cómo se trata? Veámoslo a continuación.
¿Qué es el huevo huero o el embarazo anembrionario?
Como se comentó anteriormente, el huevo huero o el embarazo anembrionario es aquel en el que se implanta un saco gestacional vacío en el útero materno. Es decir, que el embrión no se desarrolla dentro de él o que deja de hacerlo de manera muy precoz.
A raíz de esto, la madre puede tener los síntomas típicos del embarazo e incluso, ver el saco en la primera ecografía, pero sin un bebé dentro. Como consecuencia de este fenómeno, la gestación no prospera y muchas veces, se produce naturalmente el aborto.
¿Por qué puede ocurrir?
Son variadas las causas de un embarazo anembrionario, pero la principal se vincula a ciertos problemas genéticos del embrión que le impiden desarrollarse correctamente.
Esta alteración se da desde el momento de la fecundación (por problemas en el óvulo, en el espermatozoide o en el huevo) y es de carácter irreversible. Por eso, algunas condiciones como la edad materna, ciertas enfermedades crónicas, el tabaquismo o el consumo de drogas aumentan las probabilidades de presentar este desenlace.
Síntomas de un embarazo anembrionario
En los primeros días post concepción aumenta la hormona del embarazo gonadotropina coriónica humana (hCG), la cual se secreta de las células del saco gestacional.
El aumento de dicha hormona en la sangre hace que la mujer experimente los síntomas propios del embarazo, como las náuseas, el cansancio y la sensibilidad mamaria. A su vez, esta cantidad puede ser detectada en la sangre y en la orina, lo que hace que la prueba de embarazo sea positiva. De todos modos, con el pasar de los días los niveles de esta sustancia tienden a desaparecer, al igual que las manifestaciones descritas. Y al final, se produce el aborto espontáneo.
El huevo huero o embarazo anembrionario se diagnostica solo mediante una ecografía transvaginal, la cual se realiza a partir de la sexta semana de gestación. A través de este estudio, el ecógrafo puede detectar la presencia de un saco gestacional rodeado de trofoblasto, pero sin un embrión dentro.
Ante esta situación y si se presentan dudas acerca de la fecha de la última regla, es probable que el médico indique repetir la ecografía al cabo de 7 a 10 días. Esto permite corroborar si efectivamente se trata de un embarazo anembrionario o si la no visualización del bebé fue producto de un error en el cálculo de la edad gestacional.
Tratamiento del huevo huero o embarazo anembrionario
Tal como hemos dicho, este tipo de embarazo no es viable y evoluciona naturalmente hacia el aborto natural, que se produce como un sangrado vaginal y cierto dolor pelviano. Sin embargo, en muchos casos el embarazo anembrionario no se expulsa naturalmente y aquí el especialista puede indicar algunas medidas para inducirlo. Como la ingesta de medicamentos o el legrado uterino.
¿Afecta el huevo huero a la fertilidad?
Si una mujer ha experimentado un embarazo anembrionario esto no quiere decir que no pueda tener una gestación normal a futuro. De hecho, en la mayoría de los casos los siguientes embarazos son exitosos.
Eso sí, es preciso tomar en cuenta las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud en cuanto al tiempo de recuperación para retomar la búsqueda. Los expertos indican un lapso mínimo de 6 meses entre las gestas luego del aborto.
A pesar de que esta condición puede darse en mujeres completamente sanas, es conveniente que el especialista evalúe el caso para intentar determinar las posibles causas y tomar las medidas preconcepcionales adecuadas. Por ejemplo, mantener una dieta adecuada, iniciar la profilaxis con ácido fólico y abandonar las adicciones, entre otros aspectos relevantes.
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