Herpes labial en niños: a qué se debe y cómo tratarlo

El herpes una patología infecciosa que provoca ampollas dolorosas y bastante molestas. Te contamos cómo manejar los brotes para que tu niño los transite lo mejor posible.
Herpes labial en niños: a qué se debe y cómo tratarlo
Maria del Carmen Hernandez

Revisado y aprobado por la dermatóloga Maria del Carmen Hernandez.

Última actualización: 31 enero, 2022

El herpes labial es una infección contagiosa y bastante común entre los niños. Incluso, una vez adquirido el virus que lo produce, este permanece en el organismo y se reactiva ante determinadas circunstancias.

Si bien no existe un tratamiento curativo, hay opciones terapéuticas para disminuir la duración de los brotes y el dolor generado por las lesiones. A continuación, te contamos todo al respecto.

Causas del herpes labial en los niños

El herpes labial en los niños es una infección causada por los siguientes virus:

  • Herpes simplex.
  • Herpes hominis tipo 1 (pues el tipo 2 afecta a los genitales).

De acuerdo a la American Academy of Pediatrics, el herpes labial se puede contagiar fácilmente entre personas al besarse o al compartir utensilios, como tazas o toallas.

Una vez que el niño adquiere el virus, este permanece silenciado durante largos períodos de tiempo y puede reactivarse en cualquier momento, cuando el sistema de defensas se debilita.

De esta manera, su aparición puede desencadenarse tras la exposición al sol o al viento frío, luego de cursar alguna enfermedad o cuando existen inmunodeficiencias.

Síntomas del herpes labial

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La lesión característica se ubica cerca del bermellón de los labios y luce como un ramillete de pequeñas ampollas rodeadas por un halo rojizo (eritematoso).

No obstante, cada niño puede presentar diferentes síntomas ante la primera infección del virus e incluso, no manifestar ninguno.

Las manifestaciones clínicas más comunes de esta enfermedad son las siguientes:

  • Dolor en la boca y en los labios que puede durar entre 3 a 7 días.
  • Hormigueo, picazón e irritación en la boca y en los labios.
  • Pequeñas ampollas alrededor de la boca o en la comisura labial (también se denominan ampollas febriles).

En la mayoría de los niños, el herpes labial no suele tener un curso grave y se autolimita al cabo de 2 semanas. Las lesiones del herpes labial, por lo general, no dejan cicatrices.



Tratamiento del herpes labial en niños

El manejo del herpes labial va a depender de la edad, de los síntomas y del estado general de salud del niño. Si bien la infección no se puede curar, es posible aliviar los síntomas molestos que esta provoca.

Medicamentos antivirales

El uso de fármacos antivirales (aciclovir) pueden resultar de gran utilidad, pero su efectividad es mayor si el tratamiento se inicia ante la primera señal de la infección.

Si bien la pomada de aciclovir puede disminuir el riesgo de contagio, no existe evidencia que demuestre eficacia en la resolución de las lesiones.

Protector solar

El uso de protector solar puede contribuir a evitar los nuevos brotes de herpes labial. Por lo tanto, se recomienda aplicar en el rostro y en los labios de los niños. Otra opción son los bálsamos labiales con filtro solar y el uso de sombreros de ala ancha.

Higiene y cuidados de las lesiones

Se recomienda que el niño no se rasque ni se elimine las costras ubicadas en el área de la lesión. Esto podría diseminar el virus a otras regiones del cuerpo (como los ojos o los dedos) o contagiar a otras personas.

Es una buena práctica mantener las uñas cortas y limpias, lavar los juguetes o utensilios del niño y fomentar el lavado frecuente de manos.



Analgesia local

El herpes labial no tiene una cura, pero se pueden brindar medidas sintomáticas o de alivio al niño.

Una buena estrategia es aplicar una compresa fría sobre las lesiones durante 20 minutos para calmar el ardor o colocar vaselina sobre las costras para evitar que se rompan y sangren. Todas estas medidas contribuyen a disminuir las dolencias y facilitan la resolución del cuadro.

Analgésicos orales

Si las lesiones herpéticas del niño son muy dolorosas, el médico puede indicar algún analgésico común, como el ibuprofeno o el paracetamol.

No se aconseja dar ibuprofeno a bebés menores de 6 meses ni aspirina a los niños de cualquier edad, por el riesgo de desarrollar el síndrome de Reyé.

Controles para tener en cuenta ante un cuadro de herpes labial

Es esencial tener en cuenta ciertos cuidados durante el brote de herpes:

  • Corroborar que el niño no presente fiebre, adenomegalias (ganglios inflamados) u otras molestias.
  • Mantener una ingesta suficiente de agua para que el niño no se deshidrate.
  • Evitar ingerir alimentos irritantes, como los ácidos o los picantes.

El herpes labial en los niños y su evolución

El herpes labial es muy contagioso y esto ocurre a través del contacto piel con piel o al tocar la saliva o algún objeto contaminado con el virus. No obstante, es una patología de curso leve que resuelve por sí sola en el transcurso de 7 a 14 días.

Una vez contraído el virus y para disminuir la probabilidad de un brote, se recomienda aplicar bálsamo labial y protector solar cuando el niño permanece al aire libre. Así mismo, evitar el estrés y el desarrollo de otras patologías, tanto como sea posible.


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