5 actividades para trabajar la lectura con adolescentes

Hay que tener mucho tacto para llevar a los jóvenes a interesarse por algo. Además del ejemplo, factor fundamental para su aprendizaje, también podemos practicar ciertas actividades para fomentar este hábito en ellos.

En un mundo tan tecnológico como el que habitamos, queda poco espacio para actividades que requieran frenar un poco y concentrarnos. El ejemplo más representativo de ellas es sentarse a leer un libro; y lo es mucho más para los jóvenes. Desde casa, podemos organizar ciertas actividades para trabajar la lectura con adolescentes.

A lo largo del mundo, existen muchas entidades y asociaciones que pregonan los beneficios de la lectura, sobre todo en la juventud. Su importancia es cada vez mayor, dado que el alejamiento de los jóvenes para con los libros es cada vez más evidente.

También resulta entendible: estos no proporcionan los mismos efectos en sus sentidos que un televisor último modelo o unas gafas de realidad virtual. Y como si fuera poco, demanda esfuerzo leerlos y comprenderlos.

Sin embargo, no todo está perdido. Muchos de ellos disfrutan de las páginas en papel y tienen mucha predisposición para seguir a la hora de sumar variedad a su biblioteca.

Como padres, podemos llevar a cabo algunas simples acciones que pueden despertar en los adolescentes atracción por leer. En los que ya la tienen, estas servirán para explotar aún más este sentimiento. A continuación, te contamos algunas de ellas.

Actividades para trabajar la lectura con adolescentes

1. Comprar libros que le interesen

Un punto básico para despertar el interés de alguien hacia cualquier actividad es que le interese. Por lo tanto, debemos encontrar lecturas que se relacionen con las temáticas favoritas de nuestros jóvenes.

Por ejemplo, si a tu hijo le apasiona el fútbol y un jugador, entrenador o equipo en particular, ahí tienes la opción perfecta. En tanto, si tu hija es fanática de la psicología o de una banda musical, también puedes tomar esa vía para atraerla a la lectura.

Para trabajar la lectura con adolescentes será fundamental despertar su interés.

En cuanto a las actividades, hay dos que se imponen. La primera es asociarse a una biblioteca y ver qué encuentran sobre estos temas. La segunda es llevarlos de compras; lo bueno de esto es que las librerías suelen ser un mundo en sí mismas, lo que puede entusiasmar aún más a los jóvenes.

2. Las películas pueden ser de ayuda

Para algunos puede resultar un sinsentido o una pérdida de tiempo leer un libro del cual ya han visto su versión en la pantalla grande. Sin embargo, puede ser un ansuelo perfecto para que el chico se interese por los libros.

Regálale el libro de esa serie o película que tanto le gustó y propónle comentar las diferencias y similitudes. Por lo general, los libros suelen ser mejores que las versiones audiovisuales, por lo que seguro tendrá mucho que ganar.

3. Apuntar a la generación de hábitos

Tanto para los jóvenes amantes de la lectura para quienes la padecen, es importante contar con el tiempo y el espacio apropiados para desarrollar esta actividad.

Entonces, una buena forma de trabajar la lectura con adolescentes es establecer un cierto horario diario o semanal para contar, debatir y recomendar libros. Algo así como un taller de lectura casero.

Lógicamente, para poder hacer esto también es bueno formar una rutina para sentarse a leer con tranquilidad y en silencio. Aunque parezca lo contrario, esta es una actividad muy placentera para hacer grupalmente; no dudes en aprovechar estos momentos para estar con tus hijos, cada uno leyendo su libro.

“Todavía hay jóvenes que disfrutan de las páginas en papel y tienen mucha predisposición para seguir sumando variedad a su biblioteca”

4. Lectura en voz alta

En principio, esta es una forma de trabajar la lectura con adolescentes más apropiada para los salones de clase. En ellas, el docente puede proponer distintas actividades que tengan a la lectura y el comentario de fragmentos de una obra como eje.

Sin embargo, también la puedes proponer en casa. ¿Cómo? Pidiéndole a tus hijos que se guarden frases que lean, ya sea en el libro o en otro ámbito, para compartir en familia.

Además, si hay un niño pequeño en la casa, turnarse para leerle sus cuentos nocturnos también es una idea fantástica. Recuerda que leer en voz alta es un proceso fundamental para mejorar la comunicación y el vocabulario del joven. Por lo tanto, empújalo a que lo practique.

Desde casa, podemos organizar ciertas actividades para trabajar la lectura con adolescentes.

5. Dar un paso más

Muchos libros están relacionados con otros aspectos del mundo artístico y cultural. Por ejemplo, si un joven leyó una historia que se desarrolló en determinado lugar histórico, sería muy bueno que organicen un viaje para conocerlo.

Otro caso: si le gustan los libros de autoayuda o las biografías, no dudes en llevarlo a una exposición o charla de esta persona que le despierta admiración. Recitales, teatros y hasta eventos deportivos son otras maneras de llevar la lectura de un libro determinado al siguiente nivel.

Como dijimos antes, para trabajar la lectura con adolescentes será fundamental despertar su interés; de lo contrario, lograremos poco y nada. La obligación en esta edad solo puede generar rebeldía y mayor aversión que antes. Por lo tanto, plantéalo como un momento de disfrute y relajación.

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