Trucos para enseñar a los niños a dividir

Lorena González 8 mayo, 2018
De por sí, las matemáticas no son la materia favorita de muchos pequeños. Cuando llega el momento de aprender a dividir, pueden sentirse perdidos y frustrados. ¿Cómo ayudarlos?

Para los niños es de vital importancia aprender a dividir. En esencia, esto les resultará bastante práctico, tanto durante la asistencia al colegio como en los años venideros. Sin embargo, notamos que enseñarles se puede volver complicado si los padres no tienen la paciencia necesaria o si el niño no demuestra interés. Por ello, te mostramos algunos trucos para enseñar a los niños a dividir.

Muchas veces no sabemos qué hacer para que ellos aprendan y terminamos ligeramente estresados. Si tu caso es alguno de los mencionados, no tienes por qué preocuparte demasiado; este artículo te presentará una variedad de consejos que te ayudarán a enseñar a los niños a dividir.

Trucos para enseñar a los niños a dividir

1.- Enseñar con ejemplos

Para los niños es realmente fácil aprender o entender algo si se usa un método concreto que conocen bien. Por ejemplo, con objetos y comida es realmente sencillo hacerlos reflexionar. Este medio suele ser efectivo para adentrar a los más pequeños a la división.

La división consiste, justamente, en lo que su nombre significa: dividir las cosas en partes iguales. Utilizar objetos de la vida diaria, como los caramelos, funciona para explicar a los niños cuánto y cómo deben distribuir.

Si quieres enseñarles los fundamentos de manera simple, puedes utilizar un planteamiento como este: “Si tenemos 6 cubiertos y somos 3 personas, ¿cuántos habrá para cada uno?”.

Para que el niño pueda aprender eficientemente la división, debe tener dominio sobre las demás herramientas matemáticas. Esto incluye la suma y multiplicación; en especial esta última, pues es la base de la división.

Es sumamente importante fomentar la paciencia al enseñar a los niños a dividir.

2.- Enseñar con juegos

Este método puede causar gran motivación en los niños, pues se complementa con los ejemplos físicos de la división ya mencionados anteriormente. Entre los juegos disponibles, una buena idea es emplear las cartas; explícales cuántas son y qué cantidad deben repartir para lograr la correcta división.

Puede que la división sea una de las operaciones más dificultosas, pero eso no evita que podamos buscarle el lado divertido. Si nos fijamos, el término “dividir” está relacionado también con la palabra “repartir”. Tener en cuenta esto nos da respuestas claras sobre lo que podemos emplear para fomentar su aprendizaje.

No es un secreto que a diario “repartimos” diferentes objetos concretos de la casa de manera ordenada. Esto, sin volverlo algo realmente tedioso, es una buena oportunidad que debes aprovechar para enseñar al niño a dividir.

“La división consiste, justamente, en lo que su nombre significa: dividir las cosas en partes iguales”

Otras recomendaciones

En primer lugar, si eres padre, debes conocer la necesidad que tu hijo tiene de aprender a dividir. No es recomendable hacer que ellos se sientan presionados si todos los niños de su clase ya saben dividir pero él no sabe hacerlo.

En segunda instancia, es muy importante tener paciencia. No tenemos que tomarnos esto a la ligera, pues no todos los niños avanzan al mismo ritmo. Con esto, no nos referimos a que un niño sea más inteligente que otro, si no a que cada uno termina aprendiendo a su forma.

A su vez, todos sabemos que “la práctica hace al maestro”. Practicar es un proceso que permite a nuestro cerebro resguardar la información que constantemente estudiamos, como si de un ejercicio físico se tratara, de tal modo que este se entrena y se fortalece.

Enseñar a los niños a dividir requerirá paciencia y esfuerzo de los padres.

Los padres también deben colaborar con la enseñanza

Por otra parte, existe una gran cantidad de niños que tiene ciertas dificultades al aprender las matemáticas y sus derivados. Eso se debe a que tienen problemas relacionados con el conteo o con la memoria, y esto los limita. Aun así, los padres pueden hallar diferentes técnicas que ayudarán a mejorar sus dificultades.

En este sentido, los padres tienen gran parte de la responsabilidad a la hora de enseñar a los niños a dividir; no todo depende de los profesores. Puede que seas alguien que trabaja mucho y no cuentes con el tiempo necesario, o quizás no sepas cómo mejorar algunos aspectos de tu personalidad que no te permiten tener la paciencia que esto requiere.

No te desanimes: lucha por aprender y ayudar a tu hijo, ambos mejoraréis y también os servirá para afianzar vuestro vínculo. Recuerda hacer entender a tu pequeño lo importante que es aprender a dividir y muéstraselo como parte de un juego, esto hará que esté más interesado en lograrlo. 

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