¿Cómo fomentar la perseverancia en los niños?

La instantaneidad del mundo actual, junto con la gran cantidad de oportunidades que tenemos a nuestro alcance, hacen que el esfuerzo constante sea cada vez menos necesario para lograr lo que pretendemos. Sin embargo, este no es un mensaje positivo para nuestros hijos.

Ejercitar la perseverancia en los niños les permitirá esforzarse para alcanzar sus objetivos y, sobre todo, sobreponerse a las adversidades. Se trata de un valor de vida elemental que día a día se vuelve más importante.

Según la Real Academia Española, perseverar es ‘mantenerse constante en la prosecución de lo comenzado, en una actitud o en una opinión’. Otra acepción hace referencia a ‘durar permanentemente o por largo tiempo’.

Ahora bien, ¿es esta una característica de la sociedad que vivimos? Todo parece indicar que no. De hecho, el mundo de hoy se caracteriza por una constante volatilidad.

Lo que no sirve, se reemplaza; lo que aburre, se cambia por algo mejor. La instantaneidad y la amplia oferta de atracciones han deteriorado nuestro sentido de esforzarnos por conseguir eso que anhelábamos.

Por lo tanto, la perseverancia en los niños es un valor que se ha vuelto primordial. Es necesario trabajarla para evitar la frustración de los objetivos incumplidos o la incertidumbre que genera el cambio constante de metas o planes.

A continuación, veremos de qué manera podemos hacerlo y, además, por qué la perseverancia es una cualidad fundamental para las personas.

Beneficios de ejercitar la perseverancia en los niños

Por más que sea positiva y genere gran satisfacción, la perseverancia en los niños no es un valor sencillo de transmitir. ¿Cómo explicar que merece la pena esforzarse y trabajar duro por algo obviando las salidas fáciles y cómodas que de seguro cruzarán por nuestra mente?

La perseverancia en los niños les ayudará a esforzarse por mejorar y a superar frustraciones.

Se trata, entonces, de un ejercicio minucioso y muy a consciencia en el que deben trabajar padres y docentes en conjunto. Estas son las ventajas que los niños extraerán de este aprendizaje:

  • Mejor rendimiento escolar y laboral: para que nos vaya bien en la escuela o el trabajo, es esencial poner empeño y no claudicar ante la primera decepción.
  • Relaciones sociales más profundas y duraderas: hoy en día, la amistad y el romance se ven amenazados por el vértigo de las redes sociales. Virtualmente, tenemos miles de amigos y estamos a un botón de distancia de quien queramos conocer. Esto va en perjuicio de las relaciones “reales”, sobre todo cuando existe un conflicto o malestar en ellas.
  • Plenitud emocional y mayor autoestima: pocas cosas generan mayor satisfacción que llegar a esa meta que tanto trabajo costó. El individuo, además, reconoce su valor por haberlo hecho y esto repercute en su autoestima.
  • Consecución de objetivos deportivos, cognitivos y de vida: tanto en la competencia como en la vida misma, es necesario trabajar día a día para la superación personal.

Juegos para trabajar la perseverancia en los niños

Las actividades lúdicas son muy importantes para transmitir conocimientos y valores a los niños. Mediante juegos sencillos y divertidos, se puede ejercitar este tipo de actitudes casi sin que ellos lo perciban. Estos son algunos ejemplos.

Construcción de pirámides o castillos

Los juegos de construcción son un claro ejemplo del valor de la perseverancia en los niños. Propónles construir una pirámide con vasos de plástico. Si son más grandes, cambia los vasos por naipes.

Puedes realizar juegos de equipos en los que el objetivo final sea llegar a determinado modelo de casa, castillo o pirámide. Seguro que no les saldrá al primer intento; para los menos creativos, además, puede suponer un gran esfuerzo. Por eso, es un juego muy favorable para este propósito.

“La instantaneidad y la amplia oferta de atracciones han deteriorado nuestro sentido de esforzarnos por conseguir eso que anhelábamos”

Jenga

El clásico Jenga es un desafío ideal para poner a prueba la perseverancia de los niños. Aprender a quitar las piezas sin derrumbar toda la torre es verdaderamente difícil para muchos. Se requiere de trabajo y concentración para lograrlo y, asimismo, idear estrategias para provocar que sea el otro quien la tire.

Los juegos de construcción son muy buenos ejercicios para trabajar la perseverancia en los niños.

La perseverancia en la tele o el cine

En el mundo de las animaciones, existen muchas fábulas muy divertidas para fomentar la perseverancia en los niños. Hay una sumamente conocida y que quizás se te esté pasando por alto: la ardilla de Ice Age: La Edad del hielo. En todas las ediciones de esta película, la ardilla recorre el mundo contra viento y marea para obtener su preciada nuez. Si esto no es perseverar, ¿qué es?

Por otro lado, podemos encontrar en la web historias animadas muy adecuadas para los pequeños. Así, con la ayuda de personajes muy queridos, podemos transmitir a los niños este mensaje de manera didáctica.

En último lugar, también es posible enseñar al pequeño otros hábitos saludables que colaboran a formar la perseverancia. Por ejemplo, trazarse metas realistas, dividirlas en etapas y, no menos importante, recompensarse por cada logro.

De este modo, estarás transmitiendo al niño herramientas para desarrollar el autocontrol y para superarse en su vida. La perseverancia en los niños es la mejor manera de formar personas con voluntad y deseos de mejorar. Inténtalo; a la larga notarás los grandes resultados.

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