Tipos de socialización

A lo largo de sus vidas, los individuos aprenden mientras se relacionan con los demás, incorporando los elementos propios de su cultura.
Tipos de socialización
María Matilde

Escrito y verificado por la pedagoga María Matilde.

Última actualización: 22 noviembre, 2022

La socialización es fundamental en la construcción de la personalidad y la identidad de los niños y niñas. Atiende aspectos centrales en cuanto a la incorporación de conocimientos, destrezas, concepciones e ideas sobre la realidad.

Hablamos de tipos de socialización dependiendo de la institución encargada de ello o del momento o etapa de la vida en la que nos encontremos. Clasificadas en socialización primaria, secundaria y terciaria, las describiremos a continuación.

¿Qué es la socialización?

Es un proceso por medio del cual el ser humano aprende a lo largo de toda su vida los elementos socioculturales de su medio ambiente. La socialización implica la interiorización de las normas y los valores de una sociedad y cultura específica para integrarlos a su propia personalidad.

Comienza desde el nacimiento y evoluciona durante todas las etapas del ciclo vital. La persona adopta los patrones sociales alcanzando la necesaria autorregulación que le confiere a sus actos independencia y autonomía.

De hecho, como lo afirma el psicólogo Santiago Yubero “puede decirse que la autorregulación es el fundamento de la socialización, la cual no sólo requiere conciencia cognoscitiva sino también, y de manera importante, control emocional“.



Tipos de socialización.

Tipos de socialización: primaria, secundaria, terciaria

La socialización es un proceso que permite a los individuos, desde los primeros años de vida y de generación es generación, la transmisión de la cultura, los valores y comportamientos sociales, en contextos determinados.

Ello les permite aprender y compartir conocimientos específicos, desarrollar sus potencialidades y expandir sus habilidades, con el fin de adecuarse a la vida en el modelo de sociedad en la que le ha tocado crecer.

Socialización Primaria

Podría decirse que la socialización primaria es la más importante, ya que es la primera etapa por la que el individuo atraviesa en la niñez. Es su introducción en la sociedad y la base sobre la que se asentarán posteriormente otras socializaciones.

En la socialización primaria, el sujeto realiza la internalización de un ‘mundo objetivo’ social construido por otros significativos que, en este caso, se trata de la familia, que es quien cumple el papel de agente socializador primario.

El núcleo familiar es el encargado de atender las necesidades físicas de los niños, y es donde se dan las dinámicas en las que ellos evolucionarán y progresarán. De esta manera, se desarrollarán a nivel cognitivo, social, psicológico y de conformación de la personalidad, y se generarán determinados patrones de comportamiento.

La característica principal de la socialización primaria es su fuerte carga afectiva, que influye y determina en cierto modo el desarrollo psicoevolutivo del niño. Así como la manera en que influye también el tipo y las características concretas de la familia en relación con factores como el nivel socioeconómico, niveles de estudios, valores religiosos, morales y sociales.

Socialización Secundaria

La socialización secundaria es aquella posterior a la primaria que introduce al sujeto, ya socializado, en nuevos sectores del mundo objetivo de la sociedad. Es precisamente la entrada al mundo académico lo que supone un cambio importante para las personas, siendo la institución escolar el principal agente socializador.

La escuela supone el aprendizaje e interiorización de normas sociales y valores que refuerzan o, en ocasiones, contradicen, los aprendidos durante la socialización primaria. La escuela es el ámbito formal en el que se produce la transmisión cultural, el reconocimiento de la autoridad y las jerarquías, así como el aprendizaje de patrones determinados de comportamiento.

La socialización secundaria y el grupo de pares

La escuela es el ámbito por excelencia en el que se desarrollan diversas relaciones sociales y se constituyen los denominados grupos de pares. Estos están conformados por amigos y compañeros de colegio, con los que los niños y adolescentes comenzarán a tener una relación más estrecha, constituyéndose en su principal referencia.

Los grupos de pares brindan la posibilidad de compartir gustos y aficiones, suponen una contención y comprensión recíproca en la que los jóvenes buscan reafirmarse y conseguir aceptación. El grupo de pares se constituye en el escenario más importante para el proceso de conformación de la identidad y personalidad.

Tipos de socialización.

El grupo de pares se conforma como una subcultura juvenil en la que existen fuertes lazos de lealtad, con códigos propios, modas, maneras de comportarse y de relacionarse entre ellos. En el grupo se afianza la necesidad de independencia y de autonomía respecto de la autoridad adulta, principalmente de los padres.

Cabe mencionar que, junto con la escuela y el grupo de pares, los medios de comunicación actúan como un agente socializador secundario muy potente. En la actualidad, gracias a la tecnología y las redes sociales, circula mucha información y se da visibilidad a modas, valores y estilos de vida que promocionan personas y empresas con gran capacidad de influencia.

Socialización Terciaria

Algunos autores hablan de una tercera etapa en el proceso de socialización de las personas, que comienza con la vejez y coincide con su jubilación. Esto implicaría grandes cambios en las rutinas y en las relaciones sociales cotidianas asociadas al mundo laboral.

Otros autores sostienen que la socialización terciaria supone un nivel diferente de socialización y que la viven aquellas personas que han experimentado una desviación de la norma social, como las personas que han cometido delitos y se encuentran en la cárcel, que deben atravesar por una etapa de resocialización como condición para poder reintegrarse en la sociedad.

Los agentes sociales encargados de la socialización o resocialización terciaria son las autoridades competentes y profesionales que forman parte de las instituciones penitenciarias, como psiquiatras, médicos, psicólogos, educadores sociales, etc.



Agentes socializadores

La socialización se da por medio de la interacción constante con los agentes sociales, de acuerdo a la edad o a la etapa de la vida en la que se encuentre una persona. Nos referimos a las distintas instituciones que componen a la sociedad, entre ellas, la familia, la escuela y los medios de comunicación.

La familia es un instrumento eficaz para la transmisión de valores y lo hará siguiendo estilos de crianza permisivos, negligentes, autoritarios o democráticos. En ese sentido, observaremos una socialización represiva o una socialización participatoria.

En la escuela, por su parte, los niños establecen relaciones sociales con sus pares y con personas mayores. Al mismo tiempo, genera y propicia dinámicas escolares dentro de su propia familia.

El círculo social del pequeño se amplía con los padres y madres del colegio, con la generación de actividades extra escolares y las propias del entorno laboral, transformando las dinámicas de los encuentros sociales y familiares.

Todo esto ocurre, además, en un ambiente surcado por la influencia incesante de los medios de comunicación, hoy no solo concentrados y estáticos en los tradicionales televisores o radios, sino en la ubicua y absoluta presencia de las pantallas móviles.

Son indudables los profundos cambios que trajo la tecnología de la comunicación digital en los estilos de vida y de comportamiento. Como es cada vez más evidente que su manejo define espacios de inserción y formas de interacción dentro de la familia y la sociedad.

Importancia de la socialización

La socialización permite que un niño se integre a la sociedad. Ello pasa por su adaptación a los compañeros y pone en relación interactiva el acervo de tradiciones económicas, sociales, tecnológicas, religiosas, estéticas y lingüísticas heredadas. Con esos antecedentes, la persona se posiciona y establece su condición y papel en la comunidad.

En esencia, la importancia reside en que hace niños y jóvenes autosuficientes, autocontrolados, autónomos. Con capacidad para lograr sus actividades de manera individual bajo las normas que la sociedad dispone.

Bajo estos parámetros es de una importancia capital una socialización fecunda y armónica.

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