Semana 14 del embarazo

Fernando Clementin · 6 noviembre, 2017
La semana 14 del embarazo muestra grandes avances en el organismo del feto, así como en su tamaño y apariencia.

Una vez que ingresas en la semana 14 del embarazo, el feto llega a medir entre 8 y 9 centímetros y pesa unos 25-30 gramos. Se da un crecimiento acelerado del cuerpo del feto, que comienza a emparejar su tamaño con el de su cabeza. Su volumen en esta etapa es comparable con el de un limón o un durazno.

Los brazos se alargan y toman su tamaño definitivo en proporción con el cuerpo, se forman los labios y el lanugo (el vello que cubre la piel del feto, también más desarrollada en la semana 14 del embarazo) está más definido. La cara ya posee su apariencia prácticamente definitiva.

A nivel orgánico, el sistema neuro – muscular comienza a activarse. El feto, poco a poco, comienza a realizar movimientos con la boca, casi como muecas. También puede abrirla por un momento, algo así como un bostezo, y hasta puede llegar a chuparse el dedo, aunque todavía no sepa bien cómo succionar. Incluso el esófago, la tráquea, la laringe y las cuerdas vocales están casi listas.

“A medida que las semanas avanzan, el sistema nervioso del feto se desarrolla lentamente”

Mientras los órganos se preparan para iniciar sus “actividades”, el hígado genera más orina que antes. Lo hace para desechar sustancias innecesarias aproximadamente cada 30 minutos, y estas se acumulan en el líquido amniótico. A su vez, este líquido funciona como “protección” para el feto.

La cantidad de líquido que el feto consume en la semana 14 del embarazo es mayor que antes. Esto permite que se generen las células de crecimiento y desarrollo y evita que el aparato digestivo se atrofie. Para su alimentación, ya depende casi totalmente de la placenta.

A medida que las semanas avanzan, su sistema nervioso se desarrolla lentamente. Lo mismo ocurre con su sistema sanguíneo, que ya produce pequeñas cantidades de leucocitos y es capaz de crear y diluir coágulos.

El feto en la semana 14 del embarazo tiene el tamaño de un limón.

Tu cuerpo en la semana 14 del embarazo

La semana 14 del embarazo es una de las etapas más amenas para la madre. Se la conoce como la “luna de miel” de este periodo.

Repasamos algunos síntomas que experimentarás:

  • El útero sale de la pelvis y es posible tocarlo en la parte inferior del abdomen. Ganarás peso y perderás cintura de ahora en adelante.
  • La vitalidad va en aumento ya desde hace algunos días, así como el sueño y la energía sexual.
  • Las encías y la nariz pueden sangrar con frecuencia. Esto se debe a que circula más sangre por los vasos sanguíneos y estos, a su vez, están más frágiles. Nada de que preocuparse si el sangrado no es demasiado prolongado.
  • Sensación de nariz tapada, llamada rinitis gravídica, causada por el aumento del tamaño de los cornetes nasales.
  • Aumento de la producción de secreciones como el flujo vaginal, el sudor y la saliva. También puede aparecer el calostro, que es un líquido de color amarillento compuesto por inmunoglobulinas, agua, proteínas, grasas  y carbohidratos. Es la etapa inicial de la formación de la leche definitiva.

Controles en la semana 14 del embarazo

Al igual que durante la semana anterior, las revisiones están en una época de “reposo”. Si te hicieras, por cualquier motivo, una ecografía vaginal, podrías notar claramente muchos detalles del feto, como el cristalino en sus ojos o los dedos de su mano.

Algunos consejos

Estas son algunas recomendaciones que deberías tener en cuenta para poder disfrutar plenamente de una de las mejores semanas del embarazo:

  • Al haber más secreciones corporales, será necesario que prestes mayor atención a la higiene personal.
  • Utiliza un humidificador o un poco de vaselina en cada fosa nasal para solucionar el problema de la nariz tapada.
  • Podrías considerar inscribirte en un curso pre-natal para ir aprendiendo lo que necesitas saber de cara a los próximos meses.
  • Trata de evitar las duchas prolongadas o los spa, ya que, al tener más dilatados los vasos sanguíneos, potenciar esta condición haría trabajar a tu corazón más intensamente.
Comer sano es una condición indispensable durante el embarazo.

  • Como siempre sugerimos, aliméntate de forma sana. Es vital que tanto tú como el feto ingiráis las proteínas que necesitáis. Evita las patatas (pueden producir diabetes) o el sushi (puede tener pescado crudo).

Por último, pero no menos importante: ¡vive el embarazo intensamente! Disfruta de sacarte fotografías, contarle todo a tus amigas y familiares y planificar el futuro con tu pareja. Más allá de los sinsabores, ¡es una etapa hermosa que recordarás por siempre!