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Remedios caseros para aliviar el estreñimiento en bebés

9 minutos
¿Tu bebé muestra irritabilidad al hacer sus necesidades? Podría estar experimentando estreñimiento. Explora cómo aliviar su malestar de manera segura mediante remedios caseros.
Remedios caseros para aliviar el estreñimiento en bebés
María José Martínez

Revisado y aprobado por la pediatra María José Martínez

Escrito por Laura Zamora
Última actualización: 30 junio, 2024

Descubrir que un bebé tiene dificultades para evacuar puede ser una experiencia estresante para cualquier padre, madre o cuidador. Los rostros incómodos e irritables que muestran los pequeños al enfrentar este problema pueden resultar difíciles de presenciar, lo que lleva a la búsqueda de remedios caseros para aliviar el estreñimiento en bebés.

Es común que los pequeños experimenten este trastorno durante la transición de la fórmula o la leche materna a alimentos sólidos, ya que sus cuerpos están aprendiendo a manejar la digestión de nuevas sustancias. Sin embargo, también puede ser resultado de otras causas, como la deshidratación o la falta de fibra en la dieta.

Si te encuentras en esta situación con tu hijo, es importante mantener la calma. En este artículo, exploraremos diversas opciones que pueden ayudar a aliviar el malestar de su pancita. ¡Continúa leyendo para descubrirlas!

¿Por qué ocurre el estreñimiento en los bebés?

El estreñimiento se caracteriza por una reducción en la frecuencia de las deposiciones, acompañada de esfuerzo excesivo durante la evacuación o la expulsión de heces duras y secas. Algunas de las causas que pueden desencadenarlo incluyen las siguientes.

  1. Introducción de alimentos sólidos: la digestión de los bebés puede verse afectada cuando se introducen alimentos sólidos, en especial si estos son bajos en fibra. Esto se debe a que su sistema digestivo está acostumbrado a procesar leche materna o fórmula, que son más fáciles de digerir.
  2. Cambios en la alimentación: según el portal MedlinePlus, cambiar de leche materna a fórmula o de una fórmula a otra puede provocar estreñimiento. Cada tipo de fórmula tiene una composición diferente que puede no ser tan fácil de digerir para algunos bebés.
  3. Deshidratación: los bebés que no ingieren suficientes líquidos pueden tener mayor riesgo de desarrollar estreñimiento. La hidratación es crucial para ayudar a ablandar las heces.
  4. Maduración del sistema digestivo: el sistema digestivo de los bebés está en desarrollo y puede ser lento al principio, lo que puede llevar a episodios de estreñimiento.

Signos para identificar el estreñimiento

Si bien los bebés van adquiriendo un ritmo más o menos frecuente a la hora de defecar, las características de las deposiciones pueden variar de manera considerable, tanto en número, color y aspecto. Esta situación puede estar influenciada si el bebé es alimentado con leche materna o de fórmula.

Los bebés que reciben leche materna, al inicio, eliminan una sustancia oscura llamada meconio, luego pasan a tener deposiciones verdes que, de manera progresiva, se vuelven amarillas.

Durante las primeras semanas, es común que hagan muchas deposiciones blandas. Sin embargo, a partir de la segunda o tercera semana, es posible que la frecuencia disminuya, lo que se conoce como «deposiciones escasas del bebé amamantado». Este cambio es causado por la adaptación de la leche materna a las necesidades del pequeño.

Para los bebés alimentados con biberón, las deposiciones son menos frecuentes y más duras que las de los bebés alimentados al pecho, generalmente de color marrón, verde o amarillo. Por este motivo, es importante que las madres y cuidadores reconozcan los signos de estreñimiento para actuar lo más rápido posible. A continuación, te los presentamos.

  1. Menos frecuencia en las heces: si un bebé que tiene deposiciones regulares y, de repente, reduce la frecuencia de sus evacuaciones a menos de tres veces por semana, podría estar estreñido.
  2. Las heces duras o en forma de bolitas son indicativas de estreñimiento.
  3. Esfuerzo excesivo durante la evacuación: observar si el bebé muestra signos de incomodidad, irritabilidad o esfuerzo excesivo al intentar evacuar puede ser un indicativo de estreñimiento.
  4. Dolor: un bebé que llora o se muestra incómodo durante o después de las deposiciones puede estar experimentando dolor debido al estreñimiento.
  5. Hinchazón abdominal: el abdomen del bebé puede verse o sentirse hinchado o más duro de lo usual.
  6. Cambios en el comportamiento alimenticio: rechazo a comer o irritabilidad durante o después de las comidas también pueden ser signos de estreñimiento.

Trata el estreñimiento en bebés desde casa con estos remedios

Cuando los bebés sufren episodios de estreñimiento, puede convertirse en una preocupación muy grande para sus padres o quienes los cuidan. La incomodidad en el bebé puede provocar ansiedad en quienes lo asisten, ya que desean aliviar el malestar que el pequeño está sintiendo lo antes posible.

Por fortuna, existen numerosos remedios caseros que pueden ayudar a aliviar el estreñimiento en bebés. Desde cambios en la dieta hasta métodos de masajes abdominales suaves, estas soluciones pueden brindar alivio sin la necesidad de acudir a medicamentos de manera inmediata.

No obstante, es esencial recordar que cualquier intervención debe realizarse con precaución y siempre bajo la recomendación de un pediatra, en especial cuando se trata de bebés muy pequeños cuyo sistema digestivo aún está en pleno desarrollo.

1. Incrementar la fibra en la dieta

Para bebés que ya han comenzado a consumir alimentos sólidos, es importante incluir opciones ricas en fibra que ayuden a regular el tránsito intestinal. Por ejemplo, las siguientes.

  • Frutas: las manzanas (sin cáscara), peras, duraznos y ciruelas son excelentes opciones. Estas frutas no solo son ricas en fibra, sino también en agua, lo que ayuda a ablandar las heces.
  • Verduras: el brócoli, las zanahorias y las calabazas pueden ser cocinadas para una fácil ingestión.
  • Cereales integrales: los cereales de arroz integral, avena o cebada pueden ser incorporados en la dieta del bebé para incrementar la ingesta de fibra.

De acuerdo con las recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría, puedes calcular la cantidad de fibra diaria que un niño necesita sumando 5 gramos de fibra dietética a su edad. Por ejemplo: un niño de 1 año debe consumir al menos 6 gramos diarios de fibra. Por otro lado, es muy importante que el 30 % de la fibra sea soluble y el 70% insoluble.

  • La fibra soluble: se encuentra en la avena, legumbres, manzanas, frutas cítricas y zanahorias.
  • La fibra insoluble: está presente en la harina de trigo integral, cereales integrales, semillas y vegetales como  la lechuga, las espinacas y el brócoli.

2. Promueve una hidratación adecuada

Beber suficiente agua u otro tipo de líquidos favorece el buen funcionamiento del sistema digestivo y ablanda las heces. Por esta razón, mantener una apropiada ingesta de líquidos es fundamental, sobre todo en los bebés, cuyo sistema digestivo aún está en desarrollo.

Si bien la leche materna o la fórmula suministran la mayor parte de la hidratación necesaria para el pequeño, en climas cálidos o durante episodios de enfermedad, puede ser necesario ofrecer agua adicional.

Consultar al pediatra cuál es la cantidad apropiada de agua para el bebé resulta importante, ya que una hidratación equilibrada es clave para su bienestar y para evitar el malestar y las complicaciones asociadas al estreñimiento. Siempre se debe tener en cuenta que ciertos líquidos, como describiremos a continuación, brindan mayor posibilidades para tratar el estreñimiento e incluso evitarlo.

  • Agua: para los bebés que ya consumen sólidos, ofrecer agua adicional entre comidas puede ayudar.
  • Jugos de frutas diluidos: pequeñas cantidades de jugo de ciruela, pera o manzana diluidos pueden ser útiles. Estos tienen propiedades naturales que ayudan a suavizar las heces.

3. Dale un baño tibio

Uno de los remedios caseros para aliviar el estreñimiento en bebés a los que puedes apelar es darle un baño con agua tibia. Sumergirlo en una tina templada, puede relajar los músculos abdominales y ayudar a aliviar las molestias causadas por este trastorno.

4. Realízale masajes abdominales

Los masajes no solo pueden ayudar a que tu bebé duerma mejor, sino a mejorar su tránsito intestinal. De hecho, se ha sugerido que existe un aumento en la frecuencia de defecación en los bebés que reciben esta terapia alternativa. A continuación, te mostraremos algunos masajes abdominales que pueden aliviar el estreñimiento en tu bebé.

  • Masaje de la bicicleta: coloca al bebé boca arriba y sujeta sus piernas. Comienza a moverlas de manera similar al pedaleo de una bicicleta con un movimiento suave y circular, siempre procurando que sus músculos se dirijan a su panza. Este tipo de masaje puede ayudar a estimular el movimiento intestinal y puede aliviar el estreñimiento.
  • Masaje del reloj: acuesta a tu bebé boca arriba y sujeta sus tobillos logrando que sus piernitas queden un poco flexionadas. El siguiente paso es con movimientos suaves, profundos y pausados, dibuja en el abdomen de tu bebé y con las yemas de tus dedos, círculos que sigan el sentido de las agujas del reloj. Esta práctica es una de las más aceptadas por los bebes y puede ayudar a estimular los intestinos
  • Movimiento de arrastre: esta técnica consiste en colocar al bebé boca arriba y con las palmas de tus manos comenzar a hacer movimientos de barrido o arrastre, desde arriba hacia abajo, desde las costillas hasta la parte inferior del abdomen. Aquí la presión debe ser suave para no molestar a tu bebé, pero no imperceptible. Este masaje estimula los músculos intestinales y facilita la salida de las heces.

¿Qué no debes hacer cuando tu bebé no puede defecar?

Si bien hay diversos remedios caseros seguros para aliviar el estreñimiento en bebés, es importante destacar que existen prácticas que no lo son. Una de ellas es introducir en el ano un termómetro, el dedo, un supositorio u otros objetos para promover la evacuación.

De acuerdo con los expertos de la Asociación Española de Pediatría, no resulta conveniente estimular el ano para intentar que el bebé haga sus necesidades a diario. La necesidad de evacuar se desencadena cuando el recto se llena y sus paredes se distienden, enviando señales al cerebro para ir al baño. Si esta necesidad es provocada de manera constante por estímulos externos, podría propiciar un patrón de estreñimiento crónico.

Por último, es importante recordar que cualquier intervención en la dieta o rutina del bebé debe ser consultada con un pediatra para asegurar que es segura y apropiada para la edad y condición del niño.

¿Cuándo consultar con un profesional?

Si bien los remedios caseros pueden ayudar a aliviar el estreñimiento de tu bebé, es importante saber cuándo estos métodos no son suficientes. Observa cómo responde tu pequeño a estos tratamientos y ten en cuenta que, en algunos casos, podrías necesitar ayuda profesional para asegurar su salud.

Si notas que el estreñimiento no mejora con los remedios caseros o si tu bebé muestra otros signos preocupantes, como dolor, irritabilidad, sangre en sus heces, vómitos, fiebre o pérdida de peso, es esencial que busques el consejo de un médico. Estos síntomas podrían indicar un problema más serio que requiere atención inmediata.

Una visita al pediatra puede proporcionar un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado. El médico evaluará la situación completa, considerando la salud general de tu bebé, su dieta y los remedios caseros que has intentado.

Esto es importante para descartar cualquier condición médica subyacente y para asegurar que el tratamiento sea seguro y efectivo. Recuerda, aunque intentar remedios caseros es un buen primer paso, la orientación de un profesional de la salud es fundamental para el bienestar de tu bebé.


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Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.