8 poemas sobre la paz para los niños

Diferentes poetas, diferentes escritos, diferentes formas de pensar, pero cada uno lucha por una misma cosa: conseguir la paz mundial.
8 poemas sobre la paz para los niños

Última actualización: 05 octubre, 2022

El 30 de enero se celebró el Día Escolar de la Paz y de la No Violencia. Por eso, todos los padres y los docentes se movilizan en estas fechas para que los pequeños aprecien la importancia de este gran valor, que debería mover al mundo.

Juntos somos más fuertes, mejores personas y podremos avanzar en cualquier proyecto que nos propongamos. ¿Te animas tú también a reflexionar con estos poemas sobre la paz para los niños?

Aprovecha estas enseñanzas escritas para transmitir sus mensajes a lo largo de los años, con el objetivo de que todas las personas se sientan de un solo lugar, ese que importa realmente: el planeta Tierra.

8 poemas sobre la paz que harán reflexionar a tus niños

Como hacían los antiguos trovadores, no dudes en ponerte a recitar delante de tus seres queridos estos poemas escritos para movilizar corazones. Por eso, también son opciones perfectas para preparar cualquier recital del colegio o de los institutos, que pretenda celebrar el Día de la Paz.

1. Que se callen los cañones, de Lupercio Mundim

Escribiendo en un diario y con tan nada más que 15 años de edad, Lupercio Mundim inició sus pasos como poeta. Entre su larga trayectoria artística, hoy empezamos esta selección con todo un grito de rebelión contra las guerras. Pues ellas causan el mal y siempre dejan un rastro de dolor imborrable.

“Que se callen los cañones,
que dispensen los soldados,
porque las batallas son ilusiones
que sólo producen derrotados.

Que la paz siempre predomine
sobre la guerra y la violencia,
que el hombre nunca olvide
donde lleva su impertinencia.

Que los niños puedan jugar
con sus alegrías en sintonía,
que los adultos puedan brindar
a un futuro pleno de armonía.

Que las armas sean destruidas
porque sólo causan muerte y sufrimiento,
que nuevas alianzas sean tejidas
porque de la extinción no hay arrepentimiento”.

2. Los juguetes son para jugar a jugar (de verdad), de Gloria Fuertes

¿A qué niño no le apasionan los juguetes? Gloria Fuertes sabe dar ese toque de reflexión con un lenguaje infantil, que parece aparentemente inofensivo, pero que guarda un gran significado en su interior.

En el siguiente escrito, explica muy bien con qué no se debe nunca jugar.

“Los Juguetes son para jugar a jugar (de verdad). 

No para Jugar a Matar (de mentira).
Las pistolas (ni de agua).
El revólver (ni de broma).
La escopeta (ni tocarla).
Los juguetes para todo.
Y las armas para nada”.

nina afroamericana con abrigo colorido hippie simbolo paz con los dedos de las manos
Súmate a estos artistas para predicar la importancia y el significado de la paz.

3. Solo tres letras, de Gloria Fuertes

En línea con el poema anterior, te presentamos otra de las creaciones de Gloria Fuertes, la autora que “a los catorce años le pilló la guerra”. Sin duda, ella sabe mejor que nadie la importancia que supone para toda la humanidad detener el odio y las injusticias. ¿Lo mejor? Que para hacerlo solo hacen falta tres letras.

“Sólo tres letras, tres letras nada más,
sólo tres letras que para siempre aprenderás.
Sólo tres letras para escribir PAZ.
La P, la A y la Z, sólo tres letras.

Sólo tres letras, tres letras nada más,
para cantar PAZ, para hacer PAZ.
La P de pueblo, la A de amar
y la Z de zafiro o de zagal.

De zafiro por un mundo azul,
de zagal por un niño como tú.

No hace falta ser sabio,
ni tener bayonetas,
si tú te aprendes bien,
sólo estas tres letras,
úsalas de mayor
y habrá paz en la tierra”.

4. Tristes Guerras, de Miguel Hernández

Del Cancionero y romancero de ausencias, aflora esta pieza poética que resalta por su verdad. La verdad de Miguel Hernández, quien estuvo en prisión a causa de la Guerra Civil Española y conoce muy de cerca la desolación que esta es capaz de producir.

“Tristes guerras

si no es amor la empresa.

Tristes, tristes.

Tristes armas

si no son las palabras.

Tristes, tristes.

Tristes hombres

si no mueren de amores.

Tristes, tristes”.

5. Nadie está solo, de José Agustín Goytisolo

Goytisolo sabe traspasar las pieles con su pluma desde la distancia y este poema lo logra a la perfección. De hecho, es uno de los mejores escritos para fomentar la empatía y ponerse en el lugar del otro, del que es diferente a ti.

“En este mismo instante
hay un hombre que sufre,
un hombre torturado
tan sólo por amar la libertad.

Ignoro dónde vive,
qué lengua habla,
de qué color tiene la piel,
cómo se llama,
pero en este mismo instante,
cuando tus ojos leen mi pequeño poema,
ese hombre existe, grita,
se puede oír su llanto de animal acosado,
mientras muerde sus labios
para no denunciar a los amigos.

¿Oyes? Un hombre solo grita maniatado,
existe en algún sitio.

¿He dicho solo?
¿No sientes, como yo,
el dolor de su cuerpo repetido en el tuyo?
¿No te mana la sangre
bajo los golpes ciegos?
Nadie está solo.

Ahora, en este mismo instante,
también a ti y a mí”.

6. El jardín de la paz, de Ramón Luque Sánchez. Uno de los mejores poemas sobre la paz para los niños

¿Te atreves a adentrarte en un sitio donde se brinda todo lo necesario y que está gobernado por las tres palabras que otorgan vida: “gracias”, “perdón” y “te quiero”? Si es así, te animamos a construir un jardín de la paz como el que anhela Ramón Luque en uno de sus poemas.

“En el jardín de la paz

hay flores de mil colores,

son anhelos de ideales

que alegran los corazones.

Están verdad y alegría,

el perdón y la amistad,

sueños que paran la guerra,

está solidaridad.

También afecto y nobleza,

sinceridad y utopía,

compartir, honor, ayuda,

respetarse y valentía.

El que labra este jardín

no tiene oficio ni edad;

sólo basta el corazón

para cuidar a la paz.

En el jardín de la paz

la brotado la ilusión,

se regó con esperanza

y ha salido mucho amor.

En el jardín de la paz

hizo una paloma el nido,

cada uno de sus pichones

lleva una rama de olivo”.

7. Madre, oye, de Juan Rejano

Así empieza el poema de Rejano, llamando a su madre para que sepa que tiene que estar tranquila, porque una paloma cubre y protege a todos sus hijos. Sin duda, cuando uno lo lee, vuelve a sentir el latir del corazón que sigue perteneciendo a la niñez.

“Madre, oye esta inmensa canción de cuna.

Bajo la tierra que te da sombra, recoge

su cadencia infinita, olvida, aleja tus temores

y duerme en paz, que habrá paz en el mundo

una paloma humana cubre al hombre”.

Niños siguiendo una educación Montessori para la paz.
Inculca a tus hijos los buenos valores que nuestro mundo necesita para vivir finalmente en paz.

8. ¡Paz, paz, paz!, de Rafael Alberti

Después de haber vivido una guerra, Alberti también alzó la voz con el objetivo de encarrilar a las futuras generaciones hacia un sitio mejor después del aprendizaje de todos los errores pasados. Lo hace con este poema, en el cual desbordan imágenes de lo más emotivas y apasionadas.

“¡Paz, paz, paz! Paz luminosa.
Una vida de armonía
sobre una tierra dichosa.

Paz sin fin, paz verdadera.
Paz que al alba se levante
y a la noche no se muera”.

Celebra el 30 de enero con estos 8 poemas sobre la paz para los niños

La paz se transmite desde la poesía. Esa fiel amiga que aviva los sentimientos que cada uno guarda en la inmensidad de su alma, en el interior más hermoso de los corazones.

Por eso, es el lenguaje que marca la necesidad del cambio, de una revolución que valore lo que merece la vida.

Este objetivo solo se puede conseguir juntos, compartiendo nuestros proyectos y siendo conscientes de la belleza del diferente. Esperamos que te hayan alumbrado el camino.

“Si no tenemos paz en el mundo, es porque hemos olvidado que nos pertenecemos el uno al otro, que ese hombre, esa mujer, esa criatura, es mi hermano o mi hermana”.
-Madre Teresa De Calcuta-
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