Los riesgos de un embarazo tardío

Pedro · 19 noviembre, 2016

Si hacemos un poco de memoria, seguro que todas recordamos que nuestras madres y abuelas quedaron en estado de buena esperanza por primera vez siendo muy jóvenes. Hoy en día, sin embargo, las obligaciones y la propia sociedad nos lleva a tener un embarazo tardío en muchas ocasiones, es decir, con una edad ya considerable

Como puedes imaginar, nuestros cuerpos tienen un tiempo específico en el que son óptimos en cuanto a fecundidad. Acompáñanos, porque vamos a descubrir más sobre este hecho y los riegos que componen.

El embarazo tardío es un fenómeno muy habitual en las sociedades occidentales. La mayor parte de las mujeres trabajamos, tenemos estudios superiores y dedicamos mucho tiempo y esfuerzo a nuestra carrera profesional. Como es lógico, esto retrasa la formación de un núcleo familiar bastante.

Ya sea por motivos educativos, personales, profesionales, económicos, etc., hoy en día la planificación familiar es una realidad. No obstante, esta no debe retrasar en exceso la idea de tener hijos, pues más allá de los 35 años, los riesgos del embarazo se incrementan mucho tanto para la madre como para el propio niño.

La situación social empuja al embarazo tardío

Sociedades como las nórdicas, es decir, países caso de Noruega o Suecia, son conscientes de la importancia de la natalidad para su supervivencia. De hecho, su nivel social está tan avanzado que todo está preparado para que la mujer pueda ser madre cuando quiera y tener todas la ventajas y necesidades a su disposición.

Por desgracia, esta es una pequeña excepción que no sucede así en la mayor parte de sociedades. En España, por ejemplo, es muy habitual que las madres sumen su mes de vacaciones en el trabajo a los 4 meses de baja por maternidad, y estar así más tiempo cuidando a su hijo.

Sin embargo, la presencia de una madre es muy importante para el niño, especialmente durante el primer año de vida del pequeño. Pero el tejido laboral de la mayor parte de las sociedades no tiene en cuenta estos detalles.

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Toda esta situación empuja a las madres a retrasar su embarazo una y otra vez. Finalmente, muchas mujeres acaban teniendo su primer niño más allá de los 35 años, cuando los riesgos son mayores y la fertilidad es más baja. No obstante, suele ser cuando encuentran una estabilidad laboral y personal adecuada para empezar con este emocionante pero complejo proceso.

Riesgos del embarazo tardío

Pero según todos los expertos, tener hijos más allá de los 35 es arriesgado. Estos embarazos tardíos pueden venir con una serie de añadidos muy peligrosos para la madre y para el futuro bebé. Veamos algunos:

  • Un posible riesgo que sucede en madres de más de 30 años es que el pequeño nazca con Síndrome de Down. Aumenta de 1 probabilidad entre 1250 a los 25 años a 1 entre 378 a los 35.
  • También el embarazo tardío aumenta el riesgo de que el niño sea prematuro o llegue con poco peso.
  • El parto puede ser muy complicado, especialmente en aquellas madres primerizas.
  • La cesárea es una práctica muy habitual en los embarazos tardíos y en las madres más mayores.
  • Aumentan las posibilidades de que la madre sufra diabetes gestacional.
  • Durante el tercer trimestre de embarazo, no es extraño que aparezcan hemorragias.
  • La preeclampsia y la hipertensión arterial también pueden afectar a las madres más mayores.
  • Existe la posibilidad de que se provoquen abortos espontáneos.
  • También la muerte perinatal es una realidad en los embarazos en mujeres mayores.
  • Pueden presentarse trastornos cromosómicos.
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No obstante, no queremos ser alarmistas. Por fortuna, la ciencia médica ha avanzado mucho y lo normal es que un embarazo tardío no presente grandes complicaciones. Hoy en día, nuestros doctores cuidan de las madres y todo el proceso está muy controlado. Además, familiares y allegados están más concienciados de la situación.

Aun así, más allá de los avances médicos, la naturaleza nos sigue diciendo que la edad idónea para ser mamás va de los 25 a los 35 años. Es nuestro deber exigir un marco social y legal que respete los tiempos naturales de la maternidad. Un embarazo tardío no solo pone en riesgo el bienestar de las madres, también el de nuestros bebés.