Durante el embarazo tu cuerpo y de tu bebé se funden

Adrianazul 18 octubre, 2016

Desde el momento en el que tu cuerpo y el de tu pareja se unen para concebir, tu vientre se convierte en más que una cuna, se transforma en un universo que provee al bebé de todo lo que necesita: agua, nutrientes, calor, energía, amor… todo. Y aunque siempre hemos pensado que es el cuerpo de la madre el que le da todo al bebé para que se desarrolle por completo, esa relación no es unilateral; al contrario es más recíproca y estrecha de lo que se creía.

Esa asombrosa conexión, más allá del romanticismo y el misticismo que supone tal comunión celular entre el cuerpo de una madre y su pequeño bebé durante la etapa de gestación, es una certeza avalada por los científicos, quienes recientemente descubrieron que las células del bebé que se está formando recorren el cuerpo de su madre y además ayudan a reparar los tejidos y órganos de ella, especialmente el corazón.

Este hallazgo científico confirma una verdad que solo conocen los corazones de las madres en su experiencia íntima: Un hijo no hace más que reparar el corazón de su mamá, lo prepara para amar de verdad, para vivir las alegrías, los desvelos, las preocupaciones y los logros a plenitud.

Pero más allá de esta romántica metáfora, hay otro tipo de evidencia, la que encuentra la ciencia: las células de los bebés tienen la capacidad de reparar el corazón de una madre que sufra alguna afección cardíaca.

La ciencia desvela algo de lo que ocurre en tu cuerpo durante el embarazo

Los investigadores del Mount Sinai School of Medicine, situado en Nueva York, Estados Unidos, realizaron un experimento para comprobar la teoría de que las células del embrión son capaces de reparar los órganos de la madre. Y los resultados son asombrosos, incluso para quienes no creen en milagros.

6e2efbfabb7d3792ec10ddb1d76b762a

Los científicos han descubierto que las células del bebé acuden en auxilio de la madre, si esta tiene una afección. Antes de emprender su último experimento, en el cual usaron dos grupos de ratones, ya los médicos habían notado que dentro del universo de mujeres que sufrían de algún mal cardíaco, las que estaban embarazadas y que recién habían dado a luz, presentaron mejor respuesta al tratamiento, pues su recuperación fue mucho más acelerada y notoria.

Todo eso sucede gracias al socorro que le brindan las células de su bebé, pues el estudio sugiere que es tan profunda la fusión y tan rico el intercambio de información y nutrientes entre el cuerpo de un bebé con el de su madre que las células del niño que apenas se está gestando se pueden dirigir a cualquier órgano de su mamá y repararlo.

Los científicos aseguran que han encontrado en mujeres que recién han dado a luz células del embrión en diferentes partes de su cuerpo. Esto quiere decir que las células de tu bebé son tan inteligentes que son capaces de detectar cualquier órgano afectado y acudir exclusivamente hacia él.

Las células de tú bebé viajan por todo tu cuerpo y se quedan ahí

Los científicos que están profundizando los detalles de este hallazgo y que le da más matices al maravilloso milagro de la vida, uno que nunca deja de sorprendernos.

madre-con-hijo-en-brazos

Por ejemplo, también han descubierto que cuando una mujer está embarazada de gemelos, estos también podrían intercambiar células. E, incluso, aseguran que las que hayan quedado en el cuerpo de la madre después de un antiguo embarazo pueden ser luego transferidas a la criatura, ya que permanecen por décadas en el cuerpo.

Y es muy probable que muchas madres no necesiten saber acerca de los resultados científicos de este estudio para saber que su cuerpo y el del bebé que crece en su vientre están profundamente unidos y durante nueve meses comparten todo, hasta el mismo cuerpo.

Solo el intercambio que hay entre madre e hijo a través de la placenta es sumamente rico, debido a que esta es la principal encargada de transmitir datos genéticos y proteínas para la criatura. Imagina entonces todo lo que sucede durante los nueve meses de gestación cuando el bebé conoce los olores, los sabores y hasta las emociones a través de su madre.

Todo este rico intercambio, se produce durante la etapa del embarazo cuando tu cuerpo de mujer se funde al de la criatura que se está formando de una manera sorprendente y misteriosa.

Te puede gustar