La preocupación por el futuro durante la adolescencia

Naí Botello · 11 octubre, 2018
Si ves a tu hijo adolescente pensativo o ansioso, es posible que esté preocupado por su futuro y esto lo esté agobiando. ¿Cómo ayudarlos a sortear esta etapa sin consecuencias negativas?

La adolescencia es una etapa bastante particular para los jóvenes. Ese momento quizá represente la primera vez en la que comienzan a ser conscientes como individuos de las responsabilidades que deben tomar con respecto a sus vidas. De allí que surja la preocupación por el futuro durante la adolescencia.

A partir de los 15 años o incluso antes, los jóvenes comienzan a escuchar en el hogar y en la escuela que las acciones que toman en la vida tienen consecuencias a veces permanentes. Entonces, surgen temas como las buenas calificaciones y la posibilidad de estudiar en la universidad; la educación sexual y el embarazo no deseado; o un adecuado comportamiento social y la posibilidad de hacer amigos.

Siendo tan jóvenes y sin contar muchas veces con la madurez y la guía adecuada, la preocupación por el futuro durante la adolescencia puede llegar a agobiar intensamente la mente de los adolescentes. No en vano la Organización Mundial de la Salud ha calificado al suicidio en edades jóvenes como la segunda causa de defunción a nivel mundial entre los 15 y los 29 años.

La preocupación por el futuro durante la adolescencia

La excesiva preocupación por el futuro durante la adolescencia puede, sin duda, desencadenar estados de ansiedad generalizada en nuestros jóvenes. Para muchos individuos, la etapa de la adolescencia se desarrolla con total normalidad cuando las condiciones del hogar son óptimas y consiguen obtener buenas calificaciones, socializar o encajar con sus compañeros.

En otros casos, la situación es diferente. Muchos jóvenes deben realizar esfuerzos dobles para poder conseguir cualquiera de las metas comunes durante esta edad; es allí cuando aparece la preocupación, la angustia y el desconcierto. Repasemos cuáles son las necesidades específicas que están en la mente de los adolescentes con respecto a su futuro.

Motivos de preocupación para los adolescentes

Los problemas más actuales que abruman a los adolescentes son básicamente cinco:

1. No obtener buenas calificaciones para aprobar el curso o entrar a la universidad

La vida escolar de los adolescentes ocupa la mayor parte de sus obligaciones. Sin importar qué tanto estudien, ha quedado demostrado que todos nacemos condicionados para comprender de manera sencilla o no áreas como las matemáticas o la literatura.

Hay muchos adolescentes que sufren trastornos por déficit de atención e hiperactividad pero que nunca les ha sido diagnosticado.

Esto va a conducir a que se sientan preocupados con respecto a su futuro profesional si no logran alcanzar buenas notas en las asignaturas más complejas; puede ocurrir incluso aunque estudien con disciplina.

2. No poder hacer amigos o no poder tener una vida social óptima

La necesidad de encajar y ser aceptados también es una de las preocupaciones claves de los adolescentes. Ellos pueden llegar a sentirse anulados como individuos si padecen bullying escolar o si no logran tener y conservar amigos. Esto los conducirá a ver disminuidos su confianza y nivel de autoestima.

3. No conseguir pareja o tener dificultades para aceptar su sexualidad

Durante la adolescencia, las hormonas comienzan a trabajar y es la época del enamoramiento, el despertar sexual y el primer amor. Esto va a sumar presión a la ya complicada vida de los adolescentes.

En la actualidad, también hay casos más particulares que considerar, como el de los jóvenes que manifiestan abiertamente su homosexualidad o quienes no consiguen sentirse identificados con su género.

“Siendo tan jóvenes y sin contar muchas veces con la madurez y la guía adecuada, la preocupación por el futuro durante la adolescencia puede llegar a agobiar intensamente la mente de los adolescentes”

4. Desorientación por no saber a qué dedicarse en su vida como adulto

No tener ya un gusto definido por una profesión y no saber si es mejor seguir estudiando o comenzar a trabajar también puede llegar a crear ansiedad en los adolescentes. Muchos incluso no cuentan con los recursos para pagar los estudios universitarios y eso los conduce a redoblar esfuerzos para poder optar a becas educativas.

La crisis vocacional en estudiantes adolescentes suele ser bastante común y puede conducir a que el joven no halle un norte.

5. Deseos de independizarse de sus padres o no querer cumplir sus normas

Una vez finalizada su etapa escolar, muchos jóvenes deciden independizarse de sus padres, en el afán de experimentar de inmediato la vida adulta. Algunos incluso deciden no estudiar para poder comenzar a trabajar y poder costearse sus vidas.

Otros, en tanto, deben continuar viviendo con sus padres pero se niegan a cumplir sus normas. Se crean así situaciones de estrés al tener que lidiar con la tensión en casa.

Para finalizar, es importante remarcar que el estrés, la ansiedad y las preocupaciones excesivas en los adolescentes deben ser tratadas. En casos extremos, los jóvenes pueden cambiar radicalmente su conducta, así que no escatimes al ofrecerte a ser su guía o llevarlo a un profesional en psicología.