Crisis vocacional en estudiantes adolescentes

Naí Botello · 26 septiembre, 2018
La inconformidad con respecto a los estudios puede despertar en los adolescentes profundas depresiones. Por eso, hablar sobre la crisis vocacional resulta imperativo en todos los hogares. 

Una de las decisiones más difíciles a las que se enfrentan los adolescentes es la del camino a seguir una vez que terminan la etapa escolar. Queda claro que en la adolescencia los jóvenes sienten mucha presión, pues deben decidir el que será el oficio de su futuro a toda prisa, teniendo que lidiar con las expectativas de la sociedad, los amigos y los padres; de allí que la crisis vocacional en estudiantes adolescentes sea tan recurrente.

Los datos estadísticos vinculados a este tema resultan bastante alarmantes, pues según ciertos estudios al menos una tercera parte del total de deserciones escolares a nivel universitario se producen por crisis vocacionales. Esto puede ocurrir en los primeros semestres o incluso en los más avanzados.

Sin duda, no se puede ser indiferente ante esta crisis existencial que sufren los jóvenes y que tiene su origen en la premura a la hora de elegir su futuro. La falta de claridad sobre sus verdaderos intereses, sus fortalezas y debilidades académicas también desempeña un rol central.

Si tu hijo está pasando por esta etapa tan decisiva y delicada, te puede servir toda la información sobre este quiebre existencial que aquí presentamos. Además, se sugieren algunas herramientas para poder lidiar con la situación.

Disertación sobre la vocación

La vocación se entiende como el vínculo que un sujeto tiene con sus gustos e intereses e implica un conocimiento personal profundo. Es necesario saber quién soy, cómo es mi carácter, qué me gusta hacer o qué atrae por completo mi atención, cuáles son mis virtudes y mis debilidades.

Partiendo de este punto, podemos decir que, para que pueda una persona definir cuál es su vocación, debe haber una introspección exhaustiva y un cierto de grado de madurez en el joven. Queda claro entonces que este proceso de descubrimiento es complejo y que la experiencia será diferente para cada individuo.

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Si un adolescente logra comprender que la vocación responde a los verdaderos anhelos e intereses y que las consecuencias de desempeñar un trabajo o una profesión que no les apasione puede ocasionar frustraciones y estados depresivos, definitivamente se detendrían a tomar esta decisión con más calma.

Es fundamental que no sean coaccionados por sus padres, compañeros, e incluso por las opiniones desacertadas de algunos motivadores escolares.

Crisis vocacional en estudiantes adolescentes

Cerca del 70% de los estudiantes que salen de bachillerato no saben qué estudiar en la universidad o qué profesión es la más indicada para sus vidas. Esta cifra es alarmante, pero resulta que los adolescentes generalmente toman esa decisión pensando en los gustos del momento o porque siguen preceptos sociales erróneos.

Así, impulsados por personas de su entorno, se convencen de que las mejores carreras son medicina, negocios o ingeniería; por el contrario, terminan desechando las artes o profesiones que no sean rentables económicamente.

“Para que pueda una persona definir cuál es su vocación, debe haber una introspección exhaustiva y un cierto de grado de madurez en el joven”

Allí entran en juego dos aspectos importantes: por una parte está el llamado ‘éxito’ en la vida, que según la mayoría de la sociedad solo se consigue si se gana mucho dinero; por otro lado, está la tranquilidad y la alegría diaria de ejercer el trabajo del día a día con pasión y entusiasmo.

Muchos de los pacientes jóvenes que asisten a consultas con psicólogos son estudiantes universitarios, o incluso personas adultas, que exponen que han sufrido con frecuencia crisis vocacionales y depresiones. El motivo es que desean regresar al pasado y haber tomado una decisión diferente con respecto a su carrera.

Para evitar una crisis vocacional en estudiantes adolescentes, los padres deben servir de apoyo y no presionar a su hijo por sus decisiones.

¿Cómo tomar las decisiones acertadas?

Para comenzar, debemos enfatizar que no es correcto que los padres impongan a sus hijos qué estudiar en contra de su voluntad. Tampoco que los guías escolares den su opinión sobre qué carrera debe tomar el estudiante sin realizar un estudio personalizado de ese joven.

En este caso, se debe trabajar en equipo. Padres, colegio y adolescente deben descubrir y descartar gustos y habilidades. Otro aspecto importante es que la decisión se debe tomar con mucha antelación; no es bueno que el adolescente deba decidir seis meses antes de terminar las clases, cuando está enfocado en sus exámenes finales, cuál será su futuro laboral.

Como recomendación final, considera que no necesariamente será algo negativo si tu hijo no inicia de inmediato sus estudios universitarios. De hecho, puede estar bien si llega a posponerlos hasta por dos años. Esta acción le dará madurez y claridad para que pueda encaminar su vida apropiadamente y no tenga que caer a futuro en depresiones o en la deserción universitaria.