Juegos para niños de 3 a 5 años

Fernando Clementin · 19 febrero, 2018
El desarrollo infantil es un proceso que se da por etapas, unas más aceleradas que otras, pero siempre de forma progresiva. El juego resulta siempre un gran estímulo. 

A partir de los 3 años de edad comienza la escolarización. Este es un hecho que supone un cambio evidente en la vida del niño y que, sin duda alguna, implica su desarrollo cognitivo, emocional y social. Por ello, resulta conveniente saber en qué medida, los juegos para niños de 3 a 5 años los favorecen.

Cuando un niño inicia la etapa escolar, comienza a interactuar con mayor frecuencia con otros niños y esto les ayuda, de una manera u otra, tanto a desarrollar como adquirir nuevas habilidades para la vida. Y si bien es cierto que, incluso la alfabetización se realiza mediante actividades amenas, los juegos tienen un papel crucial en el día a día de los niños.

Los mejores juegos para niños de 3 a 5 años

1. El escondite

Prácticamente no hay niño que no disfrute este juego. Permite socializar pero también, ubicarse y manejarse en el tiempo y el espacio. Por otra parte, cabe destacar que el escondite es un juego que favorece el aprendizaje de los números, algo que resulta muy conveniente para su pensamiento matemático.

Asimismo, este juego ayuda a desarrollar la toma de decisiones; ya que es necesario elegir dónde esconderse, por dónde comenzar a buscar, por lo que también desarrolla la capacidad de crear estrategias de juego. Para ellos, resulta un desafío divertido tanto recorrer un lugar buscando a otra persona como esconderse.

2. Simón dice

Al igual que otros juegos para niños de 3 a 5 años, esta actividad busca divertir a los niños y ayudarlos a socializar. En este juego en particular, lo principal es aprender a interpretar acciones, dar órdenes y también saber acatarlas. Además, es un juego que sirve para estimular el lenguaje.

El juego es una actividad que ofrece muchas ventajas al desarrollo de los niños a nivel social, cognitivo y emocional.

Niños disfrazados jugando

3. Los juegos de rol

Dentro de los juegos para niños de 3 a 5 años, evidentemente, se encuentran los de rol. El hecho de tratar de imitar la vida de un adulto o un personaje en particular ayuda a los niños a comprender el mundo y a tener contacto con los diferentes papeles de las personas. Por ejemplo, entenderá que no es lo mismo jugar a ser maestro que doctor o policía.

No solo pueden jugar con profesiones reales, sino que también pueden basarse en personajes de sus series o películas favoritas para inventar juegos divertidos. Ejemplos de esta clase de juegos son: los piratas, los animales o, incluso, los seres mágicos.

4. Los juegos de inteligencia emocional

Es muy importante ayudar a los niños a identificar, conocer y gestionar sus emociones. Lógicamente, una de las mejores formas de lograrlo es mediante juegos. Por ejemplo, se puede elaborar carteles de cartulina con diferentes caras: de alegría, tristeza, enfado, sorpresa, etcétera. Luego, se observan fotos o vídeos de personajes de dibujos animados y se comienza a adivinar qué pueden estar sintiendo en ese momento.

Para hacerlo más divertido, se puede llevar una especie de anotación con los aciertos de cada jugador. Aunque en este caso el marcador sea algo secundario, ayuda a que los niños se motiven y concentren.

Niño con un cartel en el que hay una cara sonriendo

¿Y qué hay de las aplicaciones?

En la actualidad, la tecnología ocupa un lugar preponderante en la vida de las personas, en especial, los dispositivos móviles. Y los niños no son ajenos a esta realidad. Desde muy pequeños tienen contacto con la tecnología y aprenden a utilizar, de forma muy rápida, las aplicaciones de juegos.

El secreto no está en prohibir su uso, sino en limitarlo y vigilar el tipo de contenidos. Tanto para vídeos como para aplicaciones —ya sean gratuitos o tengan algún un coste— los padres deben estar pendientes de lo que el niño aprende de ellos.

Está comprobado que el exceso del uso de móviles o videojuegos puede causar grandes perjuicios madurativos, como por ejemplo el retraso en el habla. Por ende, la prevención y la incorporación progresiva de estos aparatos es la mejor solución.

Queda claro que las opciones son muchas y muy variadas. Ciertos factores, como el espacio o el clima, pueden incidir en la realización de los juegos para niños de 3 a 5 años, pero todos se pueden adaptar a las circunstancias del momento. ¡Tómate un tiempo e inviértelo en actividades divertidas para favorecer su desarrollo!