Por qué es importante la interacción social en los niños pequeños

En la interacción social los niños aprenden a conocer el mundo y las relaciones que lo rodean, al mismo tiempo que aprenden a reconocerse y a establecer su identidad.
Por qué es importante la interacción social en los niños pequeños
María José Roldán

Escrito y verificado por la psicopedagoga María José Roldán.

Última actualización: 03 mayo, 2022

Como padre o madre que eres, pronto aprenderás que el desarrollo del sentido de la identidad y la pertenencia es esencial para la transición de tu hijo pequeño desde que es recién nacido, para que se convierta en un adulto independiente y seguro de sí mismo. Por eso, para que puedan desarrollar la identidad y personalidad, la interacción social en los niños se vuelve algo imprescindible.

La interacción social y la identidad

Como adultos, es probable que te preguntes alguna vez cómo es que has llegado a ser la persona que eres hoy en día. ¿Por qué piensas, sientes y reaccionas de la manera en que lo haces? La identidad ayuda a los niños a entender quiénes son y entender el lugar al que pertenecen en este mundo tan grande y complicado. Además, les ayuda a fortalecer su personalidad.

La identidad es un rasgo esencial e integral de las personas. Pero en ocasiones se da por sentado el proceso tan complejo que es la formación de la misma. Sin duda, no ocurre durante un día, al igual que sucede con la autoestima, las identidades de las personas van evolucionando y desarrollándose a medida que se crece. Se puede decir que comienza siendo bebé y sigue durante toda la vida.



Tener una identidad significa que se entiende que una persona es única, es entender que todos somos distintos y que pertenecemos a diferentes lugares. La interacción social en los niños les ayudará a conocerse a sí mismos y a tener un fuerte sentido de la identidad. El papel que tienen en el hogar, las funciones que desempeñan cuando están en familia o con los amigos, todo es importante.

La importancia de las primeras relaciones del niño

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Las primeras relaciones de un niño por norma general son con sus padres, pero a medida que crecen las relaciones comienzan a cambiar. Es normal que padres e hijos tengan conflictos y esto no es malo, pues si se gestionan bien resultan en interacciones que ayudarán a los niños a conocerse mejor. Descubrirán sus propias competencias, su independencia y sus preferencias.

La crianza impacta significativamente en la identidad de los padres a medida que pasan de ser solo pareja a ser padres de seres dependientes. Incluso se dan cuenta de cómo cambian sus identidades cuando sus hijos son bebés, niños pequeños, niños en edad escolar, adolescentes o cuando se convierten en padres de adultos.



Las interacciones con los amigos

En las interacciones de tus hijos con sus amigos, los niños aprenden a iniciar y mantener relaciones. Conocen las formas de la negociación y el compromiso, la manera de resolver conflictos, de entender y aceptar a las personas que son diferentes a ellos. Las amistades de igual manera son otra fuente de seguridad y apoyo, complementaria a la que reciben de sus padres.

Los niños pequeños son sensibles observadores de otras personas. En efecto, están haciendo continuamente conexiones entre la forma en que ven cómo los demás se comportan y sus sentimientos o estados mentales. Al mismo tiempo, estas observaciones los ayudan a entender sus propios sentimientos y estados mentales, y de este modo construyen su sentido de identidad.

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En ocasiones los adultos caen en el error de pensar que la identidad de una persona es un rasgo individual, pero la formación de la identidad solo se puede construir en un contexto social.

De hecho, es a partir de esa interacción con el otro que los niños pueden formarse una visión en conjunto de su personalidad, la cual abarca como un todo la identidad personal y social, hablamos entonces de la construcción del “autoconcepto”.

“Por medio de las relaciones que el niño y la niña experimentan con los objetos de su entorno y de las interacciones con las personas que les rodean, progresan en el conocimiento y valoración de sí mismos y, por consiguiente, en la formación del autoconcepto y la autoimagen”.

-Arroyo. M-

Éste, según un estudio de psicología sobre El desarrollo del autoconcepto en niños y niñas y su relación con la interacción social en la infancia: “va ligado al desarrollo de la habilidad de percibir e interpretar las actitudes que comunican los otros en el proceso de interacción social”.

En conclusión

Estando cerca de otras personas somos capaces de entendernos a nosotros mismos, de la misma manera los niños necesitan interaccionar con los otros. De allí la importancia de promover encuentros con sus pares, para que puedan hacer amigos con quienes ir descubriendo sus habilidades y potencialidades.

También, es buena idea que en tanto que padre y adulto te hagas la pregunta de cómo has llegado a ser quien eres mirando hacia atrás. Y, mirando hacia adelante, preguntarte en quién te estás convirtiendo… ¿Vas bien por ese camino?

Pregunta a su vez, ¿en quién se está convirtiendo tu hijo? Piensa en las relaciones que tiene con amigos y familiares para contestar esta pregunta.

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