¿Cómo saber si el bebé oye bien?

Óscar Dorado · 13 junio, 2018
Para comprobar si el bebé oye bien, puedes llevar a cabo algunas sencillas pruebas de audición. Estas pueden practicarse a varias edades. Descubre más a continuación.

Los bebés usan sus cinco sentidos para descubrir el mundo que les rodea y expandir sus habilidades físicas y mentales. Sin embargo, estos sentidos no se desarrollan todos al mismo tiempo.

En orden, la primera sensación que un bebé comienza a desarrollar es el tacto. Al moverse en todas las direcciones en el útero de la madre, el bebé está expuesto a varias sensaciones táctiles.

Posteriormente, desarrolla el sentido del olfato, al igual que el gusto. A continuación el oído, seguido por la vista, que se desarrollará en gran parte después del nacimiento.

Cuando se trata del oído, los bebés son sensibles a los sonidos desde el nacimiento. La gran cantidad de sonidos, incluida la voz de la madre, pueden hacerlo saltar, sonreír o simplemente girar la cabeza mirando todo lo que sucede a su alrededor.

Sin embargo, algunos bebés no reaccionan a los ruidos; esto podría indicar que tienen problemas de oído. Si crees que este es el caso de tu bebé, te explicamos algunas pruebas simples y rápidas para saber si el bebé oye bien.

¿Cómo saber si el bebé oye bien?

Todos los bebés son examinados inmediatamente después del nacimiento en el hospital para comprobar si existe una posible pérdida de audición. Por eso, si el bebé nace con un problema de oído, se diagnosticará enseguida.

Para estar más segura, si quieres examinar al bebé tú misma, es mejor hacerlo cuando esté despierto. Estas son algunas pruebas rápidas que puedes llevar a cabo teniendo en cuenta la edad del pequeño:

1. Menos de 3 meses

Para saber si el bebé oye bien debes poner las manos detrás de la cabeza del pequeño. Entonces, el niño reaccionará ante este o cualquier otro ruido repentino mediante una sacudida o un parpadeo de los ojos.

Existen diversas pruebas que puedes hacer para saber si el bebé oye bien.

2. Entre 4 y 6 meses

El pequeño debería poder comenzar a mover la cabeza hacia la fuente de sonido para localizarla. Este mecanismo psíquico se llama ‘reflejo de orientación’ o ‘reflejo de Preyer’.

Para llevar a cabo la prueba, puedes poner música o llamarlo por su nombre para ver si gira la cabeza o mueve los ojos en tu dirección. Debes tener en cuenta que la audición y el habla están vinculados. Por eso, alrededor de la edad de 4 meses, el bebé es capaz de emitir sonidos.

“Así como los ojos están formados para la astronomía, los oídos lo están para percibir los movimientos de la armonía”
—Platón—

3. Entre 6 y 10 meses

En esta etapa, el bebé comienza a familiarizarse con el lenguaje y ya entiende el significado de muchas palabras que ha estado escuchando durante los meses anteriores. Reconoce su nombre y te mira cuando le llamas, además de reaccionar a las primeras palabras que conoce como ‘mamá’ o ‘papá’.

4. Entre 10 y 18 meses

Las primeras palabras usualmente aparecen durante este período. De hecho, el bebé también puede entender muchas más de las que puede expresar. Para saber si el bebé oye bien, debes pedirle que designe un objeto familiar o lo recoja.

Si el bebé no reacciona o no estás segura del resultado, puedes hablar con el médico para solicitar una segunda opinión. Puede ser debido a una pérdida de audición temporal causada por un resfriado.

Por otro lado, un historial familiar de pérdida auditiva también hace que el bebé presente un mayor riesgo de sordera; una consulta es esencial para evaluar su audición.

Para saber si el bebé oye bien, corrobora sus reacciones a los sonidos.

¿Cómo estimular el desarrollo de la audición del bebé?

Es posible ayudar al bebé a desarrollar su audición desde el nacimiento mediante gestos simples. De hecho, la mayoría de los padres los hacen sin darse cuenta de la importancia que tienen para la audición del recién nacido.

Primero, debes asegurarte de limitar ruidos excesivos como la televisión o la radio. Ten en cuenta que los bebés son más sensibles a ellos y pueden acabar afectando su audición.

Empieza por hablar con tu hijo, incluso si aún no habla. Asimismo, cuando intenta emitir un sonido, puedes imitarle para crear un diálogo. No olvides asociar gestos, expresiones faciales o mímica; todos ellos estimulan su audición y curiosidad.

Por último, recuerda que los primeros meses de vida son cruciales en el desarrollo del pequeño y que no debes desperdiciarlos. Mientras más tarde se haga el diagnóstico de un problema auditivo, más serias serán las consecuencias y mayor será el impacto a largo plazo.