La técnica de la evocación en el aprendizaje: ¿qué es y en qué consiste?

27 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Mara Amor López
La técnica de la evocación es muy importante para el proceso de aprendizaje. Cuando nos enfrentamos a un examen tenemos que evocar lo aprendido. Si no lo hemos practicado antes, nos será más complicado.

Todos, en algún momento, nos hemos tenido que enfrentar a un examen y sabemos lo aburrido que es sentarse frente al libro a estudiar. Seguro que has leído y releído para hacer esquemas y resúmenes pensando que esto es lo único que podemos hacer para aprobar, pero no es así. Aquí vamos a ver la técnica de la evocación, que va a ser de gran ayuda para mejorar la eficiencia a la hora de preparar un examen.

Leer y volver a leer el contenido de lo que se nos va a evaluar está muy bien, pero lo que necesitamos es recordarlo. La prueba será por escrito y tendremos que acordarnos de todo lo visto para poder aprobar.

Chico adolescente estudiando mediante la técnica de la evocación.

¿Qué es la técnica de la evocación en el aprendizaje?

Hay muchas técnicas de estudio que se pueden usar. Unos apuntan cada palabra que dice el profesor, otros subrayan todo con rotuladores de colores, hacen esquemas o resúmenes e incluso ponen post-it en las páginas del libro para tener una vista rápida acerca de lo que se habla.

Cada una de estas técnicas implica un mayor o menor grado de esfuerzo, pero todas tienen en común que con ellas repasamos el contenido que hemos visto, pero no practicamos el recuerdo, es decir, su evocación. Cuando hacemos resúmenes o esquemas, no estamos haciendo el esfuerzo cognitivo necesario para recordar lo que hemos aprendido y esto es precisamente lo que necesitaremos conseguir para el día del examen.

La técnica de la evocación es intentar traer a la conciencia lo que hemos visto o leído en los libros, es decir, practicar el recuerdo, no solo leer, sino intentar recordar. Con el tipo de examen tradicional, en el que leemos un enunciado y tenemos que escribir sobre lo que se nos pregunta, necesitamos recordar y evocar lo que hemos estudiado, no basta con leer una y otra vez el tema. Es necesario saber traer a la memoria lo que hemos estudiado para no quedarnos en blanco.

La técnica de la evocación: ¿cómo aprendemos?

Para que podamos aprender es necesario que se den estos procesos:

  • Codificación: es el momento de la obtención de información.
  • Almacenamiento: cuando la información obtenida es guardada.
  • Evocación: recuperar la información que habíamos obtenido, con pistas o sin la necesidad de estas.

La gran mayoría de las técnicas de estudio que utilizamos se quedan en los dos primeros procesos y no llegan al momento de la evocación. Cuando atendemos en clase a la lección del profesor o leemos, estamos realizando el proceso de codificación. Lo bien o lo mal que codifiquemos va a depender de nuestro estado de alerta, de lo interesante que nos parezca el tema o si lo que el docente está hablando ya lo conocíamos.

Después viene el almacenamiento que, básicamente, leyendo, subrayando o haciendo esquemas del contenido la información quedará almacenada en nuestra memoria para, posteriormente, ser capaces de buscar esa información y traerla a la conciencia. Ahí es donde entraría el proceso de la evocación.

Más cosas acerca del aprendizaje

Casi todas las técnicas que utilizamos se quedan en el proceso de almacenamiento y no van más allá, es decir, se crea el documento, se guarda en nuestra memoria, pero no sabemos dónde. Por lo tanto, aprender sería crear el documento con la información adquirida, guardarla y después saber recuperarlo en el momento que sea necesario.

¿Quién no ha tenido la sensación de mente en blanco en un examen a pesar de haber estudiado? Seguro que a muchos os ha pasado, pero la información está ahí, no ha desaparecido, simplemente no somos capaces de recuperarla sin ninguna pista. Estas pistas pueden hacernos recordar algún aspecto casual, pero no estamos evocando el contenido total que hemos aprendido.

¿En qué consiste la técnica de la evocación?

Cuando aprendimos a montar en bicicleta, seguro que no fue llegar y saber montar. Necesitamos días de practicar con ella para conseguir llevarla sin caernos. De la misma forma, no podemos presentarnos a un examen en el que se nos va a pedir escribir los contenidos aprendidos sin haber practicado antes la evocación en casa.

¿Cómo podemos aplicar esta técnica?

La aplicaremos de la misma manera que lo haríamos ante un examen. Una vez que nos hayamos estudiado la lección mediante lectura, resumen y esquema, debemos coger un folio y escribir cada uno de los apartados sin mirar el libro.

De esta manera, estaremos practicando la evocación y averiguando qué es lo que sabemos y qué no. Por lo tanto, llegados al día del examen, será mucho más sencillo traer lo aprendido a nuestra conciencia porque ya lo hemos practicado.

Chico adolescente estudiando en su habitación.

Muchos chicos piensan que aprender es absorber los contenidos pasivamente para después sacarlos mágicamente el día del examen, pero esto no es el aprendizaje. Por muchas lecturas que hagamos de un contenido, no nos va a ayudar a localizar esa información el día del examen. Lo importante es practicar la evocación en la sesión de estudio; de esta manera, mejorará nuestra capacidad para recuperar conocimientos que tenemos almacenados.

Sobre la técnica de la evocación

En resumen, la técnica de la evocación es la más beneficiosa para conseguir un buen aprendizaje en aquellos exámenes que necesitan que escribamos todo lo que sabemos. Por lo tanto, si tras nuestra sesión de estudio ponemos a prueba los contenidos que creemos que sabemos mediante la evocación, en lugar de volver a leer todo el tema, los resultados obtenidos el día del examen serán mucho mejores.

La lectura del tema, los esquemas y resúmenes son útiles, pero no los únicos que debemos utilizar. La evocación es la que completará el proceso de aprendizaje: codificación, almacenamiento y evocación. Por lo tanto, intenta que tus hijos utilicen la evocación cuando se hayan estudiado una lección para que puedan comprobar qué es lo que todavía no han aprendido.