Ruptura de tímpano en niños

Las enfermedades que afectan a los oídos son más comunes en niños, por cuestiones anatómicas. ¿Es grave que padezcan una ruptura de tímpano?

Las infecciones de oído son frecuentes en los niños. Es cierto que no tienen por qué ocasionar ningún problema, pero a veces generan algún contratiempo. La ruptura de tímpano en niños es uno de ellos; brindaremos toda la información que necesitas saber sobre esta afección.

El oído de los niños es una zona especialmente sensible, sobre todo a las infecciones. Que se produzca algún inconveniente en ellos es muy común, ya que las trompas de Eustaquio, insertas en el aparato auditivo, son más cortas y rectas que las de los adultos.

Este detalle anatómico ayuda a la generación de una infección. De todos modos, no es la infección la única causa probable de una ruptura de tímpano. Describiremos algunas más a continuación.

Causas de ruptura de tímpano en niños

Muchas son las razones que pueden acabar ocasionando una fisura o ruptura de tímpano. Las más comunes cuando hablamos de ruptura de tímpano en niños son las siguientes:

  1. Infección de oídos: una inflamación de los conductos auditivos, la llamada otitis, puede derivar en una ruptura si no se trata a tiempo y de forma adecuada. Se puede producir una ruptura debido a la acumulación de líquido infectado, que presiona el tímpano hasta romperlo.
  2. Presencia de cuerpo extraños o traumatismos: los niños pueden sentirse tentados a meter algún objeto dentro del conducto auditivo. Si el objeto en cuestión llega hasta la membrana del tímpano, puede producir una ruptura en este.
  3. Cambios repentinos de presión en el ambiente: las explosiones, así como prácticas inadecuadas de buceo o incluso un descenso rápido en un avión pueden producir una fisura de la membrana timpánica y llegar hasta una ruptura total de la misma.

Asimismo, cualquier golpe o acumulación de agua en el oído también puede acabar derivando en una de estas causas.

La ruptura de tímpano en niños no es evitable, pero sí se pueden evitar acciones que la causan.

Síntomas de ruptura de tímpano de niños

Cuando la ruptura se produjo debido a una infección, el niño notará una disminución del dolor. Esto se debe a que, al romperse el tímpano, se reduce la presión que el líquido infectado ejerce sobre la membrana. Entonces, se puede ver cómo sale del oído un líquido que contiene pus y sangre.

Si el motivo de la ruptura es un traumatismo, se notará un dolor agudo que puede ir remitiendo. Es característico también el zumbido constante en el oído lesionado.

Los mareos, vértigos o vómitos pueden estar también asociados a la perforación del tímpano. Este dato no es menor y no hace más que remarcar la importancia del oído, que es la base de nuestro sentido de equilibrio.

“Que se produzca algún inconveniente en el oído de los niños es común; el motivo es que las trompas de Eustaquio, insertas en el aparato auditivo, son más cortas y rectas que las de los adultos”

¿Es posible prevenir la ruptura de tímpano en niños?

En realidad, es prácticamente imposible prevenir la ruptura del tímpano en sí. Sin embargo, la ruptura del tímpano sí es reversible.

Se cura prácticamente en todos los casos y sin dejar secuelas, siempre y cuando se mantenga alejado el problema que hizo romperse la membrana.El proceso de curación va desde las pocas semanas hasta unos cuantos meses. Buenos cuidados y visitas al pediatra te pueden ayudar a hacer este proceso más corto.

La consulta con el especialista es fundamental en los casos de dolor crónico infantil.

Pese a que no garantizan una total efectividad, estos pequeños consejos pueden ayudarte a prevenir las causas de la ruptura:

  • Acude al pediatra ante el menor síntoma de infección: las infecciones de oído son peligrosas si no se tratan a tiempo y de forma adecuada; pueden derivar en problemas mayores de audición. No dudes en llevar a tu hijo en cuanto sospeches que tiene infección.
  • Mantente alerta si ves que tu hijo se introduce algún objeto en el oído.
  • Precaución a la hora de introducir a tu hijo en el buceo, o llevarle a sitios donde se produzcan explosiones como fuegos de artificio o disparos. Seguir las recomendaciones del pediatra sobre qué hacer en esas situaciones puede ayudar.
  • Utilizar protecciones para los oídos. Siempre es bueno cuidarse cuando se realizan inmersiones en el agua, por la posible acumulación de líquido dentro de los oídos.

Recuerda que los niños están más expuestos a las infecciones, pero también tienen una gran capacidad de recuperación. La ruptura de tímpano no tiene que presentar secuelas, más allá de una mala experiencia y el dolor que, de por sí, acarrea.

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