Submarinismo para niños, un deporte en contacto con la naturaleza

Francisco María García · 1 diciembre, 2017
El submarinismo es un deporte de moda, pero que también exige conocimiento y precauciones.

El submarinismo para niños cada vez cobra más fuerza. No es para menos, entre otras cosas porque se trata de una actividad estupenda para desarrollar muchas de sus habilidades. Así mismo, es una de las más apreciadas por los pequeños de la casa.

El mundo submarino es muy atrayente para cualquier pequeño. De por sí, ellos adoran la playa y el mar. Por ello, el descubrimiento de todo aquello que se esconde bajo las aguas es para ellos toda una aventura.

Otra de las ventajas del submarinismo para niños es que permite incrementar los conocimientos. Los niños aprenden a reconocer y valorar las riquezas marinas. Esto aumenta su sentido de responsabilidad frente al medio ambiente.

La mejor edad para comenzar

Este es un tema que suscita cierta polémica y variedad de opiniones. Si bien el submarinismo para niños es una actividad segura, tampoco se pueden pasar por alto ciertos riesgos. No solo los niños, sino también los adultos deben tomar precauciones. Por eso esta actividad no es recomendable para los más pequeños.

EL submarinismo para niños es un deporte muy recomendable.

El niño debe estar en capacidad de analizar los riesgos. Esto exige cierto nivel de conciencia y de madurez. También es importante que haya desarrollado algún margen de autocontrol, bajo el agua pueden presentarse situaciones que a algunos los llenan de pánico. Esto conduce a errores que pueden ponerlos en riesgo.

La mejor edad para iniciarse en el submarinismo para niños es entre los 8 y los 12 años. No es un dato totalmente exacto. Esto también depende del temperamento del chico. Algunos se vuelven más maduros tempranamente, mientras que otros tardan un poco más.

A nivel internacional, lo habitual es permitir que se practique el submarinismo para niños desde los 10 años. Sin embargo, en España esto es un poco más restringido. La profundidad de las inmersiones se regula según la edad; así mismo, cada provincia establece sus propios parámetros.

Beneficios del submarinismo para niños

Los beneficios de esta práctica son muchos. El submarinismo para niños tiene incidencia en su desarrollo físico, mental, intelectual y social. Algunos de los principales beneficios son los siguientes:

  • El submarinismo tonifica los músculos y permite desarrollar habilidades psicomotrices.
  • Mejora la capacidad pulmonar y las funciones cardiaca y circulatoria.
  • Promueve la madurez en los niños.
  • Incrementa la autoestima y el sentido de logro.
  • Fomenta la responsabilidad y la autoestima.
  • Estimula la imaginación y la creatividad.
  • Refuerza valores asociados con el trabajo en equipo, la solidaridad y el compañerismo.

Uno de los aspectos más importantes es que el submarinismo para niños es una excelente vía para manejar el estrés. Aunque los chicos no tengan las mismas exigencias de los adultos, también pueden estar estresados. Una actividad como esta les ayuda a canalizar esa ansiedad.

Aspectos a tener en cuenta

El buceo entraña algunos riesgos, todos ellos son manejables, pero no por esto se deben menospreciar. Es importante no perder de vista algunos aspectos. Estos son algunos de ellos:

  • Los instructores de submarinismo deben ser personas especializadas. No solo en la actividad misma, sino también en el trabajo con niños.
  • Los niños menores de 8 años no tienen suficientemente desarrollados los pulmones. Por eso nunca es recomendable que practiquen esta actividad.
  • Los niños menores de 12 años son más propensos a padecer dolor de oídos. El instructor debe estar en capacidad de enseñarles las técnicas de descompresión de oídos.
  • Cuanto más pequeño es el niño, mayor el riesgo de hipotermia.
El submarinismo es un deporte para adultos y niños.

  • El niño debe tener una estatura de mínimo 1,50 cm y un peso de 45 kg para comenzar la instrucción.
  • Antes de empezar en el submarinismo, el niño ya debe ser un buen nadador. También es importante que domine las técnicas con tubo.
  • La primera parte de la instrucción se recibe en una piscina. Luego se pasa a aguas abiertas.
  • No es aconsejable que una inmersión dure más de 25 minutos.
  • Los niños no pueden ser compañeros de inmersión entre sí. Cada chico debe sumergirse con un adulto experimentado.
  • Los niños deben aprender a no ascender más rápido que sus burbujas de aire.
  • Después de una inmersión está médicamente prohibido que hagan un ascenso a una altitud superior a los 500 metros. Esto aplica para las 12 horas siguientes.

Un aspecto importante es que el niño debe contar con suficiente autonomía, tiene que ser capaz de subir por sí solo a la embarcación. También debe estar en capacidad de llevar su propio equipo y cuidarlo.