¿Qué hacer si mi hijo cojea?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la médica María Belén Del Río el 2 mayo, 2019
Corina González · 22 marzo, 2019
La cojera en los niños puede tener diferentes motivos que van desde los más simples hasta aquellos que implican graves complicaciones.

Algunos niños caminan de forma irregular, procuran no apoyar completamente el pie en el suelo o incluso utilizan únicamente la punta del mismo como apoyo mientras flexionan la rodilla. Es posible que el pequeño no este en la edad para manifestar lo que le pasa, y es donde entramos los padres en acción con nuestra afinada capacidad de observación para percibir que «mi hijo cojea».

El calzado

Cuando observes que el niño realiza una mala pisada, lo primero que debes hacer es revisar su calzado, ya que podría tratarse de una simple piedra en el zapato o que este no sea cómodo para él y le provoque ampollas en la planta del pie o en parte posterior de su talón.

Por su rapidez, el crecimiento de los niños algunas veces puede pasar desapercibido, pero el constante cambio en el tamaño de sus pies les hace perder el calzado con mucha frecuencia.

Monitorear constantemente que la talla de zapatos que calzan es la correcta debe tomarse como un hábito más en nuestros roles cotidianos como padres. Usar un número inferior al que le corresponde afectará su caminar y con el tiempo puede propiciar que el pequeño opte por cojear para hacerle frente a esa incomodidad.

Al comprar calzado para nuestros hijos debemos procurar que el largo del mismo sea superior por un centímetro al de su pie y de preferencia ergonómico, es decir, que sean aptos para su cuerpo y cómodos al caminar.

Es importante que prevalezca la comodidad y ergonomía como parámetros indispensables a la hora de seleccionar zapatos y bajo ninguna circunstancia anteponer a la moda.¿Por qué mi hijo cojea?

Fracturas, torcedura o esguinces

Por lo general, los niños están en constante exploración. Se encuentran en proceso de descubrir todo lo que los rodea y no cuestionan los peligros que existen al hacerlo. Suelen escalar y correr en todo lo que ven posible y, mientras mayor sea la dificultad presente en el lugar, mayor será la aventura y diversión que obtendrán.

Sin embargo, cualquier diversión puede transformarse en una experiencia desagradable, ya que siempre estarán expuestos a caerse o golpearse, sufrir torceduras, esguinces y, en el peor de los casos, fracturas. Aun cuando la magnitud del daño no sea tan grave, pudiese igualmente causar que el niño cojee por la molestia o el dolor.

Uno de los accidentes más comunes a causa de actividades físicas es la fractura de tibia. Regularmente, los pequeños no se percatan de cómo les sucedió; pudo ser producto de un mal salto, al correr o lanzarse de un tobogán. Esta lesión podría ser causante de una fuerte cojera en los niños.

Mi hijo cojea desde una edad muy temprana

Si te percatas de que tu bebé cojea mientras aprende a caminar, pudiese estar presentando un problema neurológico. Cuando el niño presenta esta dificultad a muy temprana edad, es necesario asistir a la brevedad con un especialista para que realice los análisis necesarios y determine las razones que la causan ya que, mientras mayor sea el tiempo que transcurra sin que se tomen medidas, más difícil será corregir.

¿Por qué mi hijo cojea si no hay daño visible en sus piernas?

La respuesta pudiese estar en diferentes afecciones no tan fáciles de detectar como:

  • Lesión o inflamación en la cadera.
  • Desarrollo anormal en el desarrollo de la cadera (displasia).
  • Alguna fractura ocurrida durante la infancia.
  • Infección en las articulaciones.
  • Distintas longitudes en las piernas.

Si el niño ha nacido con alguna de estas dolencias, como es el caso de la cadera luxada o piernas con diferentes longitudes, es posible que pasen desapercibidas cuando comienza a caminar, pero su cojera se hará más evidente a medida que se desarrolle.

¿Qué medidas debo tomar si mi hijo cojea?

Cuando examinas a tu hijo y determinas que el motivo de su cojera es por una lesión leve, tienes la tranquilidad de solventarlo desde casa. Las cortaduras o roces en los pies que puedan ser tratados fácilmente con primeros auxilios sin necesidad de ir a un centro de asistencia médica son ejemplo de ello.¿Por qué mi hijo cojea?

Pero si el motivo de su cojera no se puede detectar a simple vista y dura más de 24 horas, es imperante que lo lleves a consulta medica donde, de ser necesario, realizarán radiografías o cualquier otro tipo de exámenes que se consideren pertinentes para su diagnóstico y tratamiento.

Recuerda que solo su médico pediatra podrá examinarlo en profundidad y así asegurarse de que no se trate de un problema mayor. De serlo, se encargará de tomar las medidas necesarias para controlarlo y evitar que la afección se prolongue y complique con el tiempo.

No olvides que, mientras más rápido actúes al respecto, será mucho más fácil disminuir la dificultad de tu hijo al caminar.