La leyenda del conejo de Pascua

Huevos, conejos, canastas, colores, diversión y ricos chocolates para compartir en familia para festejar ¡la alegría de vivir!
La leyenda del conejo de Pascua
Samanta Ruiz

Escrito y verificado por la profesora Samanta Ruiz.

Última actualización: 10 abril, 2022

Los símbolos de la Pascua tienen sus historias particulares que pueden transformarse en un lindo cuento el día de la reunión familiar de Semana Santa. Tal es el caso de la leyenda del conejo de Pascua, un relato tradicional que puede variar de acuerdo con la cultura de cada región.

¡Vamos a recoger los huevos de colores y, luego, a sentarnos para que los niños escuchen atentamente este hermoso relato!

Una historia con origen pagano

El conejo ha sido considerado, desde la Antigüedad y por muchas culturas, como un símbolo de fertilidad y de nueva vida. Esto se debe a su gran capacidad de procreación. Por ello, en algunas fiestas tradicionales donde se celebra la abundancia, la renovación y el renacimiento, la figura protagónica es la de este simpático animalito de orejas largas.

Sin embargo, como la cultura es dinámica, las historias se adaptan y evolucionan para sobrevivir a lo largo de los años. ¡Te invito a descubrirlas para que las puedas compartir en familia!

Niña leyendo un cuento su conejo de peluche por el Día Internacional del Libro Infantil.
La Pascua es una hermosa ocasión para revisar las historias y leyendas de nuestra cultura.

Cómo nació la leyenda del conejo de Pascua

La historia más antigua que se conoce sobre el conejo como símbolo de la fertilidad se encuentra en los tiempos precristianos, en las culturas escandinavas, germanas y anglosajonas.

Según la tradición nórdica, en la época de la primavera, cuando las plantas y las flores renacían, se festejaba la nueva vida y se agradecía a la diosa de la fertilidad, Ostara o Eostre. De allí el nombre de las fiestas, Easter -en inglés-, con el conejo como principal figura.

Con el correr del tiempo, esta fiesta de la fertilidad pagana, que se conmemoraba en el mes de abril con sus tradicionales conejos, coincidió con la celebración de la Semana Santa cristiana. Los símbolos de la primera se incluyeron en la Pascua de Resurrección.

Existe un hecho irrefutable que confirma esta teoría: la Biblia no hace referencia a ningún conejo de Pascua, con lo cual, su origen no es cristiano.
La historia del conejo de Pascua nació cuando los símbolos paganos y los cristianos se mezclaron. Y para relacionar al conejo con Jesús se inventó una leyenda que te vamos a contar a continuación:

Había una vez un conejo…

La leyenda comienza así:

“Había una vez un conejo que vivía en el sepulcro, que pertenecía a José de Arimatea, donde depositaron el cuerpo de Jesús después de su muerte en la cruz”.

-El tiempo Pascual-

El conejo fue testigo del momento en que dejaron a Jesús en su sepultura, vio a la gente muy triste. Se quedó allí y la entrada a la cueva se cerró con una piedra.

¿Quién era ese Señor tan querido por las personas?, se preguntaba el conejo que, asombrado e inmóvil, miraba el cuerpo lastimado del hombre.
De pronto, Jesús se levantó, acomodó las sábanas que lo envolvían y salió caminando tranquilamente, luego de que un ángel quitara la piedra de la entrada.

En ese momento, el conejo entendió que ese hombre que había resucitado era el Hijo de Dios y decidió que tenía que llevar la noticia al mundo de que estaba vivo, porque mucha gente lo quería y no debían llorar más por él.

Para llevar este mensaje de alegría y resurrección, como no podía hablar, el conejo decidió entregar huevos de colores en cada Semana Santa, para recordarle a las personas que Jesucristo vive y que hay que honrar la vida con alegría.

La tradición germana: una leyenda diferente

Un antiguo relato alemán decía que una mujer pobre, que no podía comprar dulces para sus niños, pintó huevos de colores, los escondió en el jardín y organizó un juego para que los pequeños los encuentren y se diviertan.

En medio de la búsqueda se apareció un conejo. Los niños creyeron que era el animalito quien había puesto los huevos y que encontrarlos era su premio.

Esta leyenda de la Oschter Haws, Osterhase o de la liebre ponedora, fue llevada por los alemanes viajeros a todas partes del mundo.

Por ello, también es común que en la celebración de la Pascua se organicen búsquedas de huevos y que se los recoja en cestas decoradas. Además, los pequeños suelen dejar zanahorias en el camino para que el conejo de Pascua pueda comer después de tanto saltar y trabajar al esconder los huevitos de colores.

conejo de pascua de chocolate huevo confites de colores
La tradición del chocolate representa a la alegría y a la felicidad de estar vivos.

¿Por qué se regalan conejos de chocolate en Pascua?

Independientemente del origen de la leyenda, los huevos y los conejos de Pascua se transformaron en deliciosos chocolates que se regalan durante esos días de celebración.

Esta forma de fabricarlos se originó en el siglo XIX, en Alemania, y con el tiempo comenzaron a decorarse cada vez más bonitos y vistosos, con detalles coloridos, brillantes y muy alegres. ¡Incluso puedes hacerlos y adornarlos tú mismo!

En estas Pascuas, cuéntales a los niños que este regalo dulce tiene un significado especial: representa la alegría y la felicidad de estar vivos. Quizás, en estos tiempos, sea lo que más hay que agradecer y celebrar en las próximas Pascuas de Resurrección.

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