Las etapas de la imaginación en los niños

Fernando Clementin · 17 marzo, 2018
Que los niños son sumamente creativos y pueden crear su propio mundo cada día es algo que todos sabemos. Sin embargo, es valioso saber también que el desarrollo de su imaginación tiene diferentes etapas. Aquí las detallamos.

Algunos niños son verdaderas máquinas creativas y a menudo nos sorprenden con sus ocurrencias. A esta edad, la imaginación aflora como en ninguna otra y ellos no tienen ningún problema en expresarla. ¿Cuáles son las etapas de la imaginación en los niños? Las describimos a continuación.

Los niños están en medio de un proceso de constante conocimiento del mundo. A estas ideas que absorben poco a poco de sus experiencias y del ambiente que los rodea, se les suman lo que ellos mismos crean. Muchas veces se trata de cosas, lugares o sucesos irreales que solo existen en sus cabezas.

La imaginación es la característica distintiva de los niños y muchas veces marca la forma en la que se va moldeando su pensamiento. Además de ser un medio de expresión, es también una excelente manera de desarrollar el pensamiento abstracto; para nosotros puede parecer algo muy común, pero a esa edad aún no está del todo perfeccionado.

Por otro lado, también contribuye al bienestar psíquico del pequeño. Todas las formas que estén a su alcance para poner a trabajar su mente promoverán su maduración y la aprehensión de nuevas habilidades cognitivas.

Las distintas etapas de la imaginación en los niños

De 1 a 3 años de edad

El cerebro de los bebés todavía no es plenamente consciente de sus capacidades, ni tampoco de las nociones de lo real o imaginario. Sin embargo, lo que se destaca aquí es la capacidad de imitación: todo lo que vean lo querrán hacer.

La mayoría de las acciones son motoras o sensoriales. Por ejemplo, si ven a un perro ladrar o a un pájaro cantar, de seguro intentarán imitarlos.

Más allá de que no podemos saber qué piensa un bebé, en esta etapa se establecen conexiones que perdurarán de por vida. Entonces, involucrarlo en procesos creativos como escuchar música, cantar o hablar favorecerá su desarrollo de la imaginación.

“La imaginación es la característica distintiva de los niños y muchas veces marca la forma en la que se va moldeando su pensamiento”

Las etapas de la imaginación en los niños les permiten variar sus entretenimientos.

De 3 a 6 años

En la segunda de las etapas de la imaginación en los niños, comienzan a darle vida a objetos inanimados. Así es como los muñecos, los coches de juguete y los animales de plástico se tornan en las principales atracciones a esta edad.

Posteriormente, en una segunda instancia, el niño otorga a estos objetos características humanas. De esta manera, pasan de ser ‘personas’ independientes a constituir una familia, un grupo escolar o la población de una ciudad. Es decir que los pequeños reflejan en ellos lo que ven a su alrededor.

De 6 a 10 años

Aquí entra en juego la abstracción. A diferencia de las anteriores etapas de la imaginación en los niños, en esta no es necesario tener un objeto enfrente para inventar situaciones o relaciones con otros. Se puede construir desde la nada.

Así, por ejemplo, pueden crear grupos para jugar a contar historias o participar en aventuras fantasiosas sin salir del patio de casa.

Beneficios del desarrollo de la imaginación en los niños

Como mencionamos anteriormente, atravesar con eficacia las distintas etapas de la imaginación en los niños les permitirá desarrollar su intelecto de manera adecuada. Específicamente, este progreso se notará en las siguientes habilidades:

  • Comunicación: los niños con mayor imaginación encuentran más expresiones y estas son más precisas. Puede que no se note en sus primeros años por razones lógicas de aprendizaje, pero con el tiempo su vocabulario y su elocuidad aumentarán.
  • Resolución de problemas: la imaginación les da a los niños la capacidad de pensar desde otra perspectiva. De este modo, su forma de afrontar los conflictos o los enigmas cambia totalmente.
  • Desarrollan habilidades sociales: muchas de los juegos que fomentan el desarrollo de la imaginación son grupales, por lo que son muy buenos para crear vínculos con otras personas.
  • Los prepara para el futuro: inventar historias y situaciones les ayuda a los niños a situarse en un lugar que podrían ocupar en el futuro. Así, experimentarán qué se siente estar al frente de una clase, ser doctor o incluso ser papás.
Los juguetes de los niños varían según las etapas de la imaginación.

En última instancia, vale la pena aclarar que lo detallado en este artículo no aplica para todos y cada uno de los niños. La mente humana es extremadamente compleja y esto la hace impredecible muchas veces.

Por lo tanto, si un niño no cumple con algunos de estos parámetros no debe ser una preocupación para los padres. Es cuestión de hacer un seguimiento y prestar atención a la conducta del pequeño y a su ritmo de desarrollo y maduración.

Por último, también es positivo que te tomes un tiempo para compartir con ellos y, por qué no, dejar salir tu imaginación de niño al exterior. Además de fortalecer su vínculo, le estarás ayudando a potenciar esta maravillosa capacidad del cerebro humano.