Cómo influye la pérdida de una mascota para los niños

Francisco María García 20 enero, 2018
La pérdida de una mascota es una de las experiencias más duras para los niños. Convertir esos días en algo educativo y formativo, es tarea de los padres.

En muchas ocasiones la pérdida de una mascota es el primer contacto con la muerte que un niño tiene. Los padres, como es natural, tratan de proteger a sus hijos de todo sufrimiento. Razón por la cual tratan de evitar todo lo relacionado con el concepto de la muerte.

Sin embargo, es importante buscar información sobre cómo hacerle frente a esta clase de episodios difíciles y dolorosos. No se trata de abrumar al niño con conceptos sino de ayudarles a ver la muerte de una forma más natural y cercana. De esta forma, el niño podrá superar la pérdida de su mascota y ser capaz de recordarla sin sentirse deprimido.

El dolor de la pérdida de una mascota

Para muchas personas, pero especialmente para los niños, las mascotas cumplen un rol mucho más importante de lo que se pueda pensar. De hecho, generalmente son considerados por los niños como mejores amigos e inclusive hermanos.

El niño cuida, quiere y juega con su mascota, por lo tanto, establece un vínculo muy especial. Es por ello que cuando se produce una pérdida el sentimiento de tristeza y dolor suelen hacerse presentes con mucha fuerza. La forma de enfrentar esa pérdida dependerá en gran parte en cómo lo manejen los padres.

¿Cómo enfrentar la pérdida de una mascota?

Existen muchos aspectos a tomar en consideración con respecto a la pérdida de una mascota. No importa si se trata de un perro, gato, periquito, pez o tortuga, la tristeza siempre se hará presente.

La edad del niño y el motivo de la muerte de la mascota son aspectos muy relevantes. En este sentido, la edad y madurez del pequeño es trascendental para saber cuánta información se le debe dar, así como la forma en que se le debe transmitir la misma.

La pérdida de una mascota

No es lo mismo que el niño enfrente esa pérdida con 4 años a si lo hace con 8 ó 9. En cada caso, cambia de forma radical el cómo afrontar la situación.

Otro factor de igual relevancia son las circunstancias que rodean el fallecimiento de la mascota. Diversos estudios indican que cuando el niño es preparado para ese momento, no le afecta tanto como si la muerte ocurriera de forma imprevista. En este sentido, si la mascota está muy enferma o muy vieja, los padres pueden preparar al niño para la inminente pérdida.

Consejos para afrontar la pérdida de una mascota

Claridad y honestidad

Muchos padres cometen el error de engañar a sus hijos con el objetivo de protegerlos de una realidad: la muerte. En este aspecto, una de las mentiras más populares cuando muere una mascota es decir de se escapó de la casa o que se fue por determinada razón.

Los niños, especialmente hoy en día, son sumamente inteligentes y es muy probable que se den cuenta de que sus padres le están mintiendo. Como consecuencia, buscarán las respuestas en otros lugares, lo cual no es nada conveniente. Decir la verdad, por muy duro que sea, siempre será la mejor opción.

La pérdida de una mascota

Preparar al niño

Ya sea que la mascota esté enferma, muy anciana o no, los padres deben hacerle entender al niño que la vida de los animales suele ser mucho más corta que la de los seres humanos. También es importante que estén claros en el hecho de que no son seres inmortales, y que como seres vivos que son también pueden enfermarse.

Precisar cómo y cuanta información dar

La edad y madurez del niño son aspectos clave para determinar cuánta información se le debe suministrar al pequeño. Si se trata de un niño muy pequeño, basta con explicarle de forma muy sencilla que su mascota se fue al cielo. Sin embargo, si se trata de un niño más grande hay que darle información más completa y precisa sobre el evento.

No reemplazar la pérdida

Muchos padres reemplazan rápidamente a la mascota con el fin de que el niño vuelva a sentirse feliz. Sin embargo, esto no es lo más aconsejable, puesto que el niño necesita transitar su pérdida, sentir el apoyo de su familia y llorar a su amigo. Después de un tiempo, sí se le puede regalar una nueva mascota.

La pérdida de una mascota suele ser uno de los episodios más tristes en la vida de los niños. Convertir esos días en una experiencia que los marque de por vida dependerá en gran parte en la forma en que los padres manejen la situación.

Honestidad, cariño, información y mucho apoyo son las claves para que el niño pueda hacerle frente a esta situación y superarla con éxito.

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