Hambre voraz en el embarazo

Francisco María García 11 julio, 2018
Durante el embarazo, se producen cambios hormonales y físicos en el cuerpo de la mujer. También hay una mayor susceptibilidad en el aspecto mental. Todos estos factores pueden llevar a la futura mamá a tener un apetito desmedido.

El hambre voraz en el embarazo es un aspecto que se debe controlar; nunca es saludable dedicarse a comer sin límites. El sobrepeso y otras afecciones que llegan con él pueden obstaculizar el normal desarrollo del bebé. También provoca trastornos en la madre.

Los obstetras recomiendan precaución cuando la mujer les habla de su hambre voraz en el embarazo. Ellos saben que, si esas ansias de comer a cualquier hora no se controlan y se canalizan a tiempo, la situación de la embarazada puede complicarse.

¿Cuándo aparece el hambre voraz en el embarazo?

Cada mujer puede vivir diferentes tipos de embarazos, en función de parámetros diversos. Es posible que en algunos aparezca el hambre voraz y en otros no.

Cuando aparece el apetito desmedido, las ganas de comer son continuas. Desde que se levanta hasta que se acuesta, la mujer está pensando en comer y buscando algún alimento para ingerir. Aún si la futura mamá ya ha comido o cenado, inmediatamente quiere seguir comiendo.

Estas ganas desesperadas de comer pueden darse en etapas muy diferentes del embarazo. Hay embarazadas que las experimentan ya en el primer trimestre. Sin embargo, generalmente suelen aparecer entre el segundo y tercer trimestre de gestación; es decir, cuando el embarazo está ya avanzado.

Creencias erróneas sobre el hambre voraz en el embarazo 

A lo largo del tiempo, se ha asociado este apetito exagerado con diferentes explicaciones. Existen creencias populares que nada tienen que ver con la realidad científicamente probada:

  • Una de estas creencias se basa en el tamaño del bebé que está creciendo en el vientre materno. Se dice que los bebés muy grandes necesitan mucho alimento; por lo tanto, su madre tiene que comer constantemente para satisfacer esta demanda.
Al padecer de hambre voraz en el embarazo, es mejor que la mujer se incline por alimentos naturales y con poca azúcar.

  • Hay personas que lo asocian a los antojos permanentes. Incluso se dice que hay que satisfacer esos antojos para que al niño no le queden ‘marcas’. La consecuencia es que el entorno familiar se preocupa de colaborar para que la mujer que siente el hambre voraz se vea satisfecha y esté siempre comiendo.
  • Hay mujeres que creen que tienen que ‘comer por dos’. Esta creencia provoca un efecto psicológico que ocasiona el hambre voraz en el embarazo. La mujer come su ración de alimento y otra más, para asegurar el crecimiento de su hijo; entonces, se obsesiona por aportar a su bebé todos los nutrientes para su desarrollo saludable.

Todos estos son mitos sin ninguna base real. El hambre voraz nada tiene que ver con el tamaño del bebé que se está desarrollando, ni con los antojos que provoca en su madre.

¿Cuáles son sus causas reales? 

El hambre voraz en el embarazo surge, en parte, por el efecto psicológico que todas esas creencias erróneas provocan en la mujer. 

La presión y la influencia social también son muy importantes, como hemos visto; las personas cercanas a la embarazada le dan consejos, le sugieren ‘lo mejor’ para ella y el bebé.  La pregunta “¿te alimentas bien?”, aparece varias veces al día.

“Cuando aparece el apetito desmedido, las ganas de comer son continuas. Desde que se levanta hasta que se acuesta, la mujer está pensando en comer”

Además de estos motivos psicológicos, hay razones fisiológicas. Las hormonas, especialmente los estrógenos, desempeñan un papel determinante en la aparición de los ataques de hambre en la embarazada.

Durante la gestación, la placenta segrega estrógenos. Estas hormonas provocan estados de ansiedad y nerviosismo y son la causa de accesos compulsivos, como el de comer. 

En este estado de nerviosismo general y de compulsión, la embarazada come exageradamente. El apetito se vincula con alimentos que ella misma se prohibía antes por razones de alimentación saludable. Se siente lo que se llama ‘libertad de privaciones’ y toma muchos alimentos poco recomendables para una dieta sana.

El hambre voraz en el embarazo muchas veces se asocia a los antojos.

¿Cómo controlar el hambre voraz en el embarazo? 

Una alimentación equilibrada siempre es determinante para el bebé y la mamá. No olvidemos que un aumento exagerado de peso puede ocasionar una diabetes gestacional, que aparece en las mujeres embarazadas.

¿Qué hacer para que los ataques de hambre no ocasionen problemas? Es fundamental elegir bien los alimentos; hay que evitar los azúcares rápidos, los dulces elaborados. Asimismo, hace falta priorizar el consumo de alimentos que quitan el apetito sin engordar: cereales, plátanos, verduras ricas en fibra, frutas.

También es importante tener ocupada la cabeza. Si la embarazada pasa todo el día en su casa pensando solo en su embarazo, la ansiedad aumentará. En último lugar, por supuesto, la consulta a un técnico nutricionista siempre puede ayudar.

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