Familias monoparentales: los desafíos

Amanda · 5 diciembre, 2015
La familia monoparental es aquella que, por alguna circunstancia especial, está compuesta por solo uno de los progenitores y su(s) hijo(s). Estas familias no siempre son un ejemplo trágico, de hecho, es algo muy común hoy en día.

Las familias monoparentales son el tipo más común de familias, incluso más de lo que creemos, sobre todo en la actualidad. Se da por distintas condiciones, pero la cualidad que mejor la describe es la misma; se trata de una versión familiar donde existe solo una cabeza, es decir solo está encargado el padre o la madre, esta última es la que se ve con mayor frecuencia.


Técnicamente la familia monoparental es diferente de aquella que habitualmente está constituida por dos padres y los hijos; sin embargo, la esencia es la misma. Se trata de un núcleo en el cual se distinguen los mismos procesos, donde el amor es igual y donde las reglas son similares.

Cada vez nos cuesta menos acostumbrarnos a este nuevo estilo, sobre todo porque las causas han proliferado con más fuerza. Es posible hablar de una subcategoria, en la cual este núcleo familiar monoparental convive con una familia extendida, es decir, con los abuelos u otros familiares; por eso muchos de nosotros podemos tener este caso en nuestra casa.

La modalidad de madre soltera o divorciada, es la más común en la categoría monoparental. Existen muchos casos donde el hombre se queda solo con sus hijos, por viudez o por divorcio y en algunos casos porque la madre abandonó el hogar; pero por lo general es la mujer quien asume este rol.

También es sabido que este núcleo familiar recibe mucho apoyo externo, ya sea institucional, familiar o afín, debido a que existe cierta consideración por la situación en la que viven. Siempre necesitan ayuda para cuidar a los niños o para contribuir de todas las formas a su crianza, en general son muchos los desafíos que esta familia debe sortear.

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Desafíos de las familias monoparentales

El reto que debe afrontar esta familia varía de las características particulares de este; porque en cuanto a la definición del término monoparental, encontramos una serie de casos que pueden presentar desafíos diferentes, e incluso inexistentes.
Las familias monoparentales pueden ser definidas de acuerdo a los siguientes ejemplos:

  • Un padre de ochenta años, viudo que vive solo con su hijo de cincuenta años.
  • Una adolescente madre de un bebé de dieciocho meses que vive sola con sus padres y hermanos.
  • Una madre soltera de uno o más hijos que vive sola con ellos.
  • Un padre viudo con uno o más hijos adolescentes.
  • Una mujer divorciada, solo con uno o más hijos.

Si contemplamos esta situación, notamos que podemos pasar horas formando relaciones e intentando definir los distintos retos que pueden presentarse. Por lo tanto, vamos a atender a aquel grupo que habitualmente se denota con el término monoparental:

“Aquella familia cuyos hijos son menores de edad y dependientes del padre o la madre, estableciendo las condiciones de la responsabilidad del padre ausente y el tipo de ausencia”.

Tomando en cuenta esta definición podemos hablar de que los desafíos a los que enfrenta esta categoría de familia pueden ser los siguientes:

  • Existen más riesgos de que la economía sea desfavorable, pues el cuidado de los niños implica menos dedicación al trabajo o menos oportunidades laborales. Al mismo tiempo, los compromisos impiden un adecuado seguimiento de horarios y desde luego una relación de ingresos inferior.
    El amor nos ayuda a crecer y a ser individuos íntegros.
  • Es difícil que exista tiempo personal, en donde la familia se desconecte por momentos y pueda tener cierta independencia. En este sentido, la persona responsable se agota física y mentalmente.
  • Las responsabilidades caen sobre la misma persona; todos los desafíos posibles deben ser sorteados por el único padre disponible. No hay lugar para delegar funciones en el otro progenitor, por lo cual todos los planes deben cancelarse para atender a la situación de mayor prioridad.
  • Aunque el trabajo no sea el ideal y se estén realizando grandes esfuerzos, no hay manera de que el padre que está a cargo deje de trabajar por ninguna razón. El compromiso con los hijos implica que se debe preservar el sustento a toda costa, por eso es posible que estos padres pudieran llegar a ser explotados laboralmente.
  • Pese a que el tiempo dedicado a los hijos es exclusivo, este es limitado, porque las obligaciones laborales y familiares, impiden que se dedique más tiempo a actividades planificadas.
  • Es posible que existan menos conflictos familiares, debido a que no hay oposición a las decisiones principales; sin embargo, representa un reto mayor el tener que decidir sin el apoyo de otra persona que tenga el mismo interés y responsabilidad.
  • Los niños de las familias monoparentales, muchas veces son incomodados por otros niños, quienes hacen preguntas para ellos difíciles de contestar. Este es un problema llevado a casa, con el cual todo el núcleo debe lidiar.