Reproducción asistida: ¿qué es?

Este artículo fue redactado y avalado por la matrona Miriam Barriga Sánchez
· 27 marzo, 2019
La reproducción asistida es el conjunto de técnicas y tratamientos médicos que permiten el embarazo cuando este no sucede de forma natural. Aprende más sobre la reproducción asistida en este artículo.

La reproducción asistida es el conjunto de técnicas y tratamientos médicos que permiten el embarazo cuando este no sucede de forma natural. Cuando no se consigue un embarazo de forma espontánea es porque existen problemas de esterilidad.

La esterilidad es la incapacidad de una pareja para la concepción natural en el plazo de un año. Si la mujer tiene más de 35 años, se acortan los tiempos y se reduce a 6 meses el tiempo de búsqueda de embarazo.

La esterilidad puede ser primaria, si nunca se ha conseguido una gestación, o secundaria si tras un primer embarazo no se consigue el siguiente después 12 a 24 meses de búsqueda. El 85 % de parejas sin esterilidad conciben en el plazo de un año.

Causas de la esterilidad

Las causas de la esterilidad afectan por igual a hombres y a mujeres, por lo que ante una pareja que presenta esterilidad se deben realizar pruebas a ambos.

Las principales causas de esterilidad se pueden encontrar a distintos niveles:

  • Ovárico.
  • Tubárico.
  • Uterino.
  • Esperma.
  • Fecundación defectuosa.
  • Problemas en la implantación.

Otros factores que influyen en el aumento de casos de esterilidad son:

  • Familias monoparentales.
  • Cambios de rol de la mujer en la sociedad.
  • Retraso en la búsqueda de gestación.
  • Aumento de la edad de la mujer a la hora de buscar embarazo.

¿Qué puedo hacer si no consigo quedarme embarazada?

Si lleváis más de un año buscando embarazo sin éxito, o más de 6 meses si tienes más de 35 años, acude a la consulta de tu matrona o ginecólogo de referencia para comenzar los estudios de esterilidad.Reproducción asistida: ¿qué es?

En la consulta se identificarán posibles patologías y factores de riesgo, se estudiarán anomalías genéticas transmisibles, si las hubiera, y se orientará la estrategia terapéutica a seguir.

¿Cómo se diagnostica la esterilidad?

Para poder diagnosticar la esterilidad es necesario estudiar varios factores:

  • Valorar si el semen es normal.
  • Comprobar si la mujer ovula y si tiene reserva ovárica suficiente.
  • Comprobar el correcto estado anatómico y funcional del útero y trompas de falopio.
  • Exploración física completa.

¿Qué pruebas se realizan?

Estas son algunas de las pruebas más comunes que se realizan en la consulta de esterilidad:

Seminograma

Consiste en el análisis del semen. Este se debe recoger en un envase de plástico estéril tras una abstinencia sexual de 3 a 5 días.

Se debe transportar protegido de temperaturas extremas y sin que pase más de una hora desde su recogida hasta la entrega en el laboratorio. Cuando el seminograma es anormal, se debe realizar otro en el plazo de 3 a 6 semanas.

En el seminograma se estudian diferentes características del semen a nivel macroscópico tales como el aspecto, el volumen, el pH y la viscosidad del semen. Y también a nivel microscópico como la concentración de espermatozoides, su morfología, movilidad, vitalidad, capacidad de aglutinación y su agregación inespecífica.

Pueden ser necesarias otras pruebas complementarias en el hombre, tales como una valoración endocrina, análisis de orina o estudios genéticos.

Estudio ovárico

Es imprescindible comprobar que los ovarios conservan su capacidad funcional, es decir, de ovular, y que tienen una reserva de óvulos suficiente.

La ovulación es la capacidad del ovario de producir un óvulo maduro susceptible de ser fecundado para dar lugar a un embrión viable. Para comprobar si la mujer ovula, pueden llevarse a cabo diferentes pruebas:

  • Test de ovulación.
  • Medición de la temperatura corporal basal.
  • Test postcoital valorando el moco cervical.
  • Biopsia del endometrio en fase lútea.
  • Determinación de hormonas en la analítica sanguínea.
  • Ecografía de los ovarios.

Estudio tubárico

El factor tubárico es una de las principales causas de esterilidad femenina. Para estudiar la correcta funcionalidad de las trompas de falopio existen diferentes pruebas:

  • Histerosalpingografía. Consiste en visualizar las trompas de falopio y el útero mediante rayos X tras haber introducido un líquido con contraste en la cavidad uterina a través del cuello del útero.
  • Laparoscopia. Es una intervención quirúrgica en la que se visualiza el interior del abdomen a través de unas pequeñas incisiones.
  • Ecografía.

Estudio uterino

A nivel uterino pueden aparecer malformaciones congénitas (útero tabicado…) o adquiridas (miomas, pólipos…) que dificulten la implantación del óvulo fecundado. Una de las mejores pruebas para el estudio del útero es la ecografía.

También puede estudiarse el cuello del útero, aunque es raro que este sea la única causa de esterilidad. Podría realizarse una cervicohisteroscopia para visualizarlo y poder tomar muestras.Reproducción asistida: ¿qué es?

Técnicas de reproducción asistida

Las técnicas de reproducción asistida son el conjunto de técnicas que, aplicadas como tratamiento en parejas con un problema de esterilidad, pueden conducir a la obtención de un embarazo.

Existen diferentes tipos:

Inseminación Artificial – IA, como técnica de reproducción asistida

La IA es una técnica de reproducción asistida que consiste en depositar espermatozoides de forma artificial en el tracto reproductor femenino para intentar acortar la distancia que separa al óvulo y al espermatozoide y facilitar el encuentro entre ambos.

Dependiendo del origen del semen, existen dos tipos de IA: homóloga o conyugal, cuando el semen es de la pareja o con semen de donante. La decisión de emplear semen de la pareja o del donante viene determinada por los problemas que hayan originado la esterilidad, y deben estudiarse de forma individual en cada caso.

Las fases del tratamiento para llevar a cabo la IA son:

  1. Estimulación ovárica controlada.
  2. Inducción de la ovulación y programación de la IA.
  3. Preparación del semen.
  4. Inseminación intrauterina.
  5. Soporte de la fase lútea (con hormonas).

Fecundación In Vitro – FIV, otra de las técnicas de reproducción asistida

Consiste en conseguir que un espermatozoide fecunde el óvulo fuera del cuerpo de la mujer, en el laboratorio. Una vez logrado, el o los embriones son transferidos directamente al útero para tratar de obtener un embarazo.

La FIV está indicada cuando la IA ha fallado o no es una alternativa, al igual que cuando existen determinadas causas de esterilidad o cuando es necesario llevar a cabo un diagnóstico genético preimplantacional (DGP) del embrión.

Las fases del tratamiento para llevar a cabo la FIV son:

  1. Estimulación ovárica controlada.
  2. Punción ovárica para extraer los óvulos.
  3. Recogida y preparación del semen.
  4. Fecundación y cultivo de los embriones en el laboratorio.
  5. Preparación del endometrio.
  6. Transferencia de los embriones.
  7. Prueba de embarazo.

Los embriones que no se hayan transferido pueden congelarse para futuras transferencias.

Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides – ICSI para la reproducción asistida

Es una variación de la técnica FIV clásica que consiste en introducir de manera artificial la cabeza del espermatozoide en el citoplasma del óvulo para conseguir la fecundación. En la FIV este contacto se producirá de forma espontánea en el medio artificial.Reproducción asistida: ¿qué es?

Se emplea en los casos más severos de esterilidad (en especial masculina), ya que no requiere una elevada calidad del esperma.

Las fases del tratamiento para llevar a cabo una ICSI son muy similares a las de la FIV clásica, aumentando la preparación en el laboratorio de los espermatozoides y de la fecundación antes de la implantación del embrión.

En conclusión…

Si deseas quedarte embarazada y no lo consigues, no dudes en acudir a tu profesional sanitario de referencia para resolver todas tus dudas sobre la reproducción asistida. En la actualidad, existen muchas técnicas y pruebas que han conseguido que la esterilidad no sea un impedimento para formar o ampliar la familia.