Este corto enseñará a tus hijos a defenderse de un mundo de “alfileres”

Valeria · 22 julio, 2016

“Tumbleweed Tango” es un corto maravilloso de Disney donde a través de un personaje tan frágil como valiente, se nos enseña que en la vida, en este mundo tan lleno de alfileres, lo que siempre puede y debe salvarnos es el amor.

Tienes que disfrutar de este corto de animación de poco más de tres minutos en compañía de tus hijos. No solo quedaréis cautivados por la magia de la música, de ese tango fascinante que atrapa y emociona, sino que los niños empatizarán al instante con ese “perrito-globo” que con aplomo y seguridad, intenta abrirse paso por un complejo campo habitado de cactus con afiladísimas púas.

Algo que nos sugiere este corto y que los más pequeños sabrán, es que también nosotros estamos rodeados por algún que otro enemigo invisible del que tenemos que defendernos cada día. Nuestro mundo como adultos nos permite tener sin duda muchas muchas más estrategias que los niños para afrontar esas situaciones, puesto que las hemos adquirido con el tiempo y la experiencia.

Sin embargo, nuestros hijos, aún tienen esa fragilidad donde los “alfileres” de sus entornos más próximos pueden hacerles mucho daño. Pensemos, por ejemplo, en el complejo mundo escolar, en el bullying, en los compañeros abusones o incluso en esta sociedad que a través de métodos de enseñanza poco sensibles, traen la infelicidad a nuestros niños.

“Tumbleweed Tango” nos invita a reflexionar en todo esto, te invitamos pues a disfrutarlo no sin antes profundizar en unos pequeños aspectos.

Para defendernos de un mundo del alfileres lo mejor es el amor

El amor mueve montañas, el amor nutre, ofrece seguridad y esa valentía excepcional donde abrirnos paso por nuestros propios campos de cactus amenazantes.

Como suele decir aquella famosa frase, todos nosotros somos como globos emocionales intentando defendernos de un mundo de alfileres. Lo curioso de esta expresión es que todos nos identificamos de inmediato a través de nuestras propias experiencias personales, sin embargo, nos olvidamos de una cosa: el período más frágil del ser humano es la infancia, ahí donde el amor es la auténtica base para todos los problemas.

corto mundo de alfileres

El amor debe conferir valentía, no miedos

Pensemos por ejemplo en alguna de esas situaciones tan comunes que viven nuestros niños. Cuando llegan a casa llorando porque un compañero del cole ha amenazado a nuestro hijo con darle una paliza, o cuando entre lágrimas, nos dicen que no pueden más con los deberes, que se sienten sobrepasados y agotados.

En estos casos hemos de darles todo nuestro apoyo, pero el amor inteligente no es aquel que decide crear una burbuja de autoprotección en el niño evitando, por ejemplo, que vuelva a ir a ese colegio porque en un día en concreto ha tenido un “encontronazo” con un compañero.

  • El mundo tiene alfileres y es en la infancia donde los niños suelen encontrarse los más complejos, los que dependiendo de cómo reaccionen, les ofrecerán estrategias más o menos adecuadas para seguir “sobreviviendo” en estos contextos.
  • El amor que demos a nuestros hijos debe ser un amor valiente y responsable. Confiere a tu niño valentía, asertividad y seguridad para hacer frente a esos abusones del cole, recordándole que tú estarás siempre con él, apoyándole.
  • Recuérdale también que la vida es esfuerzo y responsabilidad. El estudio, los deberes son responsabilidad de uno mismo, y aunque siempre tendrá nuestro apoyo, son ellos quienes deben abrirse paso en sus senderos personales para aprender de los tropezones, así como de los triunfos obtenidos.
corto mundo de alfileres

El poder del amor, la confianza y la creatividad

En “Tumbleweed Tango” vamos a conocer a un perrito-globo que acaba haciendo frente al miedo con confianza y un toque de maravillosa creatividad. El baile, y en especial un tango, le confiere esa precisión en sus movimientos para ir esquivando cada amenaza, cada alfiler, cada púa incisiva de esos cactus.

  • El poder del amor es quien nos nutre para darnos alas en los pies y el aplomo suficiente en el corazón para enfrentarnos a las durezas que de vez en cuando gusta de traernos la vida. Los niños no son inmunes a la adversidad, lejos de lo que pensamos la infancia no siempre es garantía de felicidad y equilibrio.
  • Cada chico y cada chica hacen frente cada día a sus propios miedos e inseguridades. Crecer no es fácil si uno no dispone de una buena confianza y una buena autoestima. Es ahí donde está nuestra auténtica labor como madres y padres: dar al mundo niños fuertes, libres, maduros y felices para que se abran paso en sus propios caminos sintiéndose siempre amados.

Es una aventura maravillosa que debemos vivir con una buena música interior. Con la melodía de la seguridad, de la resiliencia y el aplomo de que nada es imposible cuando se ama de verdad.

Disfruta con tus hijos de este corto.