El miedo a la bata blanca en los niños

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Nelton Ramos el 29 diciembre, 2018
Mervis Romero · 29 diciembre, 2018
Visitar al médico no suele ser el plan más agradable para los pequeños. Al contrario, suele ser desestabilizador y genera mucha tensión. Si tu hijo pasa por esta situación debes conocer cómo controlar el miedo a la bata blanca en los niños.

El miedo a la bata blanca en los niños es muy común. Generalmente lo expresan con intranquilidad y llantos muchas veces inconsolables, lo que en ocasiones puede dificultar los diagnósticos y alterar los resultados. Para ayudar a tu hijo a superar ese temor debes tener paciencia y normalizar la situación según la edad. A continuación, encuentra 10 claves para evitar y erradicar el síndrome de la bata blanca en los niños.

El miedo a los médicos

‘Hipertensión de la bata blanca’

Generalmente, la visita al hospital supone una amenaza para el pequeño, en ocasiones por el recuerdo de vistas anteriores. También, porque asocian el hospital con dolor e inyecciones o por la angustia de estar ante desconocidos. Los niños son conscientes de que algunas pruebas suponen ser separados de sus padres. Por lo tanto, pueden que teman a enfrentarse a ello.

medicos-miedo-ninos

Cabe destacar que en algunos casos este miedo llega a ser tan profundo que ocasiona ‘hipertensión de la bata blanca’. Es decir, hace que la presión arterial aumente notablemente al momento de visitar al médico. Sin embargo, vuelve a sus niveles normales al instante de salir de la consulta.

9 claves para calmar el miedo a la bata blanca en los niños

Si tu hijo tiene miedo de visitar al pediatra debes empezar a controlar el temor desde casa. Por ello, ten en cuenta las siguientes recomendaciones.

No lo engañes

Lo mejor es que el niño sepa dónde va para que no se encuentre con una ingrata sorpresa, además de que se sentirá traicionado. Esto le causará más nervios e intranquilidad. Sin embargo, tampoco debes avisarle con demasiada anticipación, con dos días es suficiente.

Responde sus inquietudes

Los niños se caracterizan por hacer pregunta tras pregunta, y más en esta ocasión de tensión para ellos. Responde sus dudas y haz lo posible para explicarle de forma sencilla y acorde a su edad. No obstante, evita decirle que no le dolerá si no es cierto, solo intenta minimizarlo, por ejemplo diciéndole que será rápido.

Nunca lo amenaces

Muchas veces el miedo a la bata blanca en los niños proviene del recurso que algunos padres utilizan para que el niño se porte bien. Nos referimos a frases como: ‘Si no obedeces el doctor te va a pinchar’, lo que les condiciona el temor.

Resalta lo positivo del médico

Para disminuir el miedo a la bata blanca puedes explicarle que el pediatra le curará. También puedes animarlo y crear expectativas, por ejemplo mencionándole que le observará la garganta con una sorprendente luz. Además, si le hablas del médico por su nombre puede que le resulte más familiar y amigable.

Háblale con cariño

Una vez en la consulta, mientras el médico examina a tu hijo, háblale, acariciarlo y distráele en la medida de lo posible. Sin interrumpir el desempeño del profesional tómale su mano, ya que esto le da mayor seguridad y contribuye a que se mantenga tranquilo.

Da el ejemplo de tranquilidad

Tú eres el espejo en el que tu hijo se mira. Por ello, si te muestras nerviosa e impaciente el niño será el primero en percibirlo. Evita mostrarte temerosa ante la visita al médico y, si te dan miedo las agujas, la sangre o lo que le vayan a hacer a tu hijo, pide a alguien que te acompañe.

Además, el niño puede sentirse más seguro si te muestras divertido con él. Déjale que lleve su juguete favorito.

el-miedo-de-los-ninos-al-medico

Ayúdalo a relacionarse con el personal

Si las enfermeras o el pediatra preguntan al niño anímalo a contestar. Esto le ayudará a sentirse en confianza.

Destaca su buen comportamiento

Al finalizar la consulta elógialo por su buen comportamiento, así la próxima vez podrá aplicarlo y disminuir el temor. Pero si llora o se ha enfadado evita regañarle, deja que se desahogue.

Tendrás que ser paciente, porque el miedo a la bata blanca en los niños se supera poco a poco. El proceso puede ser más largo según cada caso.