¿Debo dejar que mi hijo estudie lo que quiera?

Naí Botello · 18 octubre, 2018
Decidir qué carrera estudiar en la universidad puede ser bastante confuso para un joven. Para resolver esa cuestión sin problemas, te ofrecemos algunas recomendaciones para que seas su guía y apoyo.

La elección de la carrera universitaria es una de las más difíciles para cualquier individuo. Se parte del hecho de que, muchas veces, los adolescentes no han descubierto lo que les apasiona o no son conscientes de sus fortalezas y debilidades; por lo tanto, no saben qué elegir. ¿Qué hacer como padre? ¿Debo dejar que mi hijo estudie lo que quiera?

Una gran mayoría de los estudiantes que salen del bachillerato no saben qué estudiar en la universidad o qué profesión es la más indicada para sus vidas. Muchos toman esa decisión pensando en los gustos del momento.

Otro motivo suele ser que quieren mantener el mismo círculo social en la facultad, o el seguir preceptos sociales erróneos, como los que rezan las mejores carreras son medicina o ingeniería.

Ante un tema tan complejo, que trae dolores de cabeza dentro del hogar, presentamos algunas consideraciones. La idea es evitar siempre la frustración en los jóvenes, o incluso la deserción escolar universitaria, que suele rondar el 30% de los inscritos.

¿Debo dejar que mi hijo estudie lo que quiera?

La respuesta a esta interrogante es sí. Se considera que no puede ser de ninguna manera saludable que los padres impongan a sus hijos qué estudiar en contra de su voluntad; no cabe duda de que su rendimiento no será óptimo si deben asistir a clases de algo que no les gusta.

De lo que también están claros los guías escolares es que la elección de una profesión no es tarea fácil. La escuela y el hogar deben trabajar en conjunto con bastante anticipación para ir preparando al adolescente para su futuro profesional.

Ahora bien, hay muchos factores que inciden esta decisión; van desde los gustos pasajeros del adolescente, la renuencia a desechar los lazos de amistad con sus compañeros o el seguir erróneamente los pasos de sus progenitores, sin analizar realmente si esa profesión les gusta o si serán capaces de desempeñarla.

Partiendo de estas ideas, la ayuda que pueden proveerles los padres a los adolescentes se pueden resumir en cuatro pasos, tomando también en cuenta aspectos propios del carácter del joven y de las carreras sugeridas.

La adolescencia causa inseguridad en los adolescentes superdotados, quienes pueden sentir rechazo en su entorno.

Aspectos a considerar

Los dos aspectos a considerar para poder guiar correctamente al adolescente son:

  • Conocer el carácter, las habilidades y las destrezas del adolescente sin caer en engaños.
  • Evaluar el récord escolar del joven de al menos sus últimos tres años para poder identificar en qué áreas educativas presenta un mejor rendimiento.

Como guiar esta decisión a través de cuatro pasos

1. Conversar

Una vez que se han identificado los dos aspectos comentados antes, es importante tener varias conversaciones muy sinceras. En ellas, se ha de confeccionar una lista de sus destrezas, habilidades y a su historial académico para conocer de forma real sus posibilidades, bien sea que elija áreas científicas, médicas o humanísticas.

Es importante que tu hijo se sienta en la libertad de discutir abiertamente estos temas sin tapujos. Como adulto responsable, tú debes estar ahí para escucharlo y para que se sienta comprendido y apoyado con su decisión.

2. Realizar el examen vocacional

Luego de dialogar sobre sus virtudes y debilidades, se recomienda llevar al joven a realizar un examen vocacional que ayude a perfilar definitivamente sus tendencias educativas.

Estas pruebas pueden realizarse asistiendo a las oficinas del guía escolar, o vía internet, verificando que la cuenta tenga la seriedad del respaldo de alguna institución educativa.

“De ninguna manera puede ser saludable que los padres impongan a sus hijos qué estudiar. No cabe duda de que su rendimiento no será óptimo si deben asistir a clases de algo que no les gusta”

3. Visitar áreas de trabajo

Muchas veces, los jóvenes tienen una idea romántica con respecto a ciertas carreras. Por eso, un tercer paso muy importante es llevar a los adolescentes a las oficinas de algún contador, diseñador, ingeniero, o sala de hospital. Así, podrá constatar —al menos de manera superflua— cuál es el día a día del desempeño de esa profesión.

Si mi hijo empieza la universidad, ¿cómo puedo ayudarlo en esta etapa?

4. Elección de la universidad

La elección de la universidad también es un paso fundamental para que el joven se sienta independiente y a gusto realizando sus estudios. Revisa junto a él las mejores opciones que respondan a sus necesidades.

Como dato final, debes tomar en cuenta que muchos jóvenes no desean iniciar de inmediato sus estudios universitarios y pueden llegar a posponerlos hasta por dos años. Sin embargo, esto no necesariamente será algo negativo, pues puede darle más tiempo y madurez a tu hijo para encaminar su vida.