Desarrollo de la vocación profesional en la infancia

Amanda · 27 noviembre, 2015

Este tema es algo que no resulta motivo de preocupación para muchos padres, por eso en la infancia de sus hijos descuidan la atención sobre su posible inclinación vocacional; esto trae como consecuencia que cuando los niños lleguen a la edad de decir sobre cuál carrera tomar, no podamos ayudarles mucho en su decisión. De igual manera, caemos en errores como el de seleccionar con anticipación lo que queremos que nuestros hijos estudien.

Hablar de vocación profesional con respecto a niños muy pequeños, no es algo que se acostumbre en la mayoría de las familias. Por lo general los hijos comienzan a pensar en esto por sí mismos cuando llega el momento de la elección, pero la verdad es que desde pequeños dan muestras de lo que podría ser adecuado para ellos.

También existe la mala interpretación del mensaje, porque creemos que porque la niña siempre juega a la doctora, esto es lo que va a ser de grande. En este sentido, si llegásemos a pensar que podría ser así, se les debe observar sobre otros elementos de esa profesión, como el servicio a los demás, el manejo de situaciones imprevistas y su reacción ante las enfermedades.

¿Cómo identificar la vocación profesional de los niños?

Debemos conocer principalmente, que la vocación no necesariamente tiene que ser hereditaria. Por lo general los padres destinan a sus hijos a seguirle los pasos profesionales, lo cual es en cierta forma efectivo, porque puede llegar a funcionar con regularidad cuando se trata de profesiones que requieren un talento especial innato.20057396833_b47eb7d886_z

Sin embargo, es común hablar de insatisfacción laboral, es decir aquellas personas que no están conformes con lo que hacen, porque eligieron la carrera equivocada. Para evitar la posibilidad de que nuestros hijos sufran esta situación en su edad adulta podemos comenzar por realizar las siguientes acciones:

  • La primera recomendación es observar las actividades del niño, la manera como demuestra su personalidad y el interés hacia las cosas; la mejor forma para identificar estos aspectos, es cuando lo ponemos en comparación con sus hermanos u otros niños.
  • Los juguetes que elige y como los trata, permite ver sus orientaciones; por eso son los padres quienes deben ser los primeros en sacar provecho de las señales que sus hijos les dan.
  • Muchas veces no solo es la personalidad sino el talento. Algunas personas no saben en sí para qué son buenas, por eso desde la infancia se debe promover el desarrollo de actividades diversas; música, deportes, artes, y cualquier actividad que permita evidenciar las destrezas y habilidades de los niños.
  • En la primera etapa de la vida, el hombre no ha sido afectado por los intereses sociales, prejuicios y modismos; esto permite que sea un lienzo en blanco y que sus acciones sean naturales.
  • El juego es el principal proceso que pone en evidencia las aptitudes del niño; si notamos que rompe los juguetes y siente curiosidad por sus piezas, tal vez esté enfocado a la investigación de campo, puede ser carreras que requieren trabajos manuales.
  • De acuerdo a su personalidad, el niño puede ser más cuidadoso en los trabajos escolares o decantarse por una materia en particular; sin embargo, los talentos que demuestra en la etapa escolar son los principales indicativos de su vocación.
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Para orientarlos en el desarrollo de su vocación se les debe estimular al juego, ponerlos a elegir el juguete que sea más atractivo para él y sobre todo, es preciso dar el apoyo necesario para que sigan sus metas.

A veces es suficiente con que los niños dejen volar su imaginación sin necesidad de juguetes o estímulos extras; en este caso las acciones naturales son indicativo de lo que hay en sus mentes, imaginarse un auto, un instrumento o una pelota donde no los hay, es señal de lo que están pensando.

Dejar de lado nuestros intereses personales y enfocarnos en guiarlos en su formación es determinante para que lleguen a adultos con un objetivo claro; esto garantiza profesionales felices con lo que hacen y padres orgullosos de los que formaron.