Cuentos sobre la solidaridad para niños

Naí Botello · 10 noviembre, 2018
Ayudar a los demás y ser solidarios con sus causas y luchas es, sin dudas, la lección más importante que podemos enseñarles a nuestros niños. ¿Qué historias pueden colaborar en esta tarea?

Los cuentos sobre la solidaridad para niños tal vez representen, dentro de la literatura infantil, una de las encarnaciones más hermosas de los valores humanos. El ser solidarios y adherirnos sin ningún interés a las causas o problemas de otros, sobre todo en situaciones difíciles, es una de las conductas más hermosas que nos define como seres humanos.

Este valor tan preciado constituye las bases principales de la vida en sociedad; solo a través del cuidado mutuo podemos establecer vidas armoniosas. Es por esta razón que, dentro de los valores que se les enseñan a los niños, la solidaridad y sus beneficios para la propia conciencia y para los demás siempre sobresalen.

Si deseas estimular en tu pequeño la bondad, la compasión y la solidaridad hacia los demás, incluye dentro de sus lecturas los hermosos cuentos que te ofrecemos a continuación.

Cuentos sobre la solidaridad para niños

Ha sido inmanente a la literatura infantil su condición vinculada a la educación temprana de los valores morales y conductuales del ser humano. Es por eso que desde siempre en clásicos de la literatura se ha ilustrado sobre la solidaridad, el compañerismo, la bondad y la compasión, temas que engloban al amor en su conjunto.

Si bien en muchos de los cuentos infantiles los personajes deben enfrentar situaciones que ponen a prueba sus principios, el triunfo en sus aventuras y batallas siempre quedará resumido al trabajo en conjunto, al apoyo incondicional y a la solidaridad.

Esto es lo que todos los padres queremos que nuestros hijos aprendan tan pronto tengan conciencia. Sin más preámbulos, presentamos a continuación nuestra selección con los cuentos más destacados.

1. La perrita Sendy

Cuenta la historia de una hermosa perrita llamada Sendy que vivía con su querida familia de humanos. Ella les daba mucho amor y los hacía felices; sin embargo, Sendy se enfermó repentinamente y sus dueños, que no eran personas bondadosas, decidieron deshacerse de ella y dejarla en la calle.

Los cachorros son una adorable mascota para los niños.

El animal, con mucho malestar y coja de una de sus patas, intentó buscar el camino de regreso a su casa, pero nunca pudo conseguirlo. Luego de varias semanas hambrienta, con mucha sed y frío, se tumbó sobre unos cartones viejos a llorar, recordando los momentos felices que había pasado con su antigua familia.

Antes de quedarse dormida, pidió como deseo encontrar a una familia de verdad compasiva y solidaria, que pudiera ayudarla en sus difíciles momentos. Cuando Sendy despertó, notó que se encontraba en un lugar muy diferente.

La perrita había sido rescatada por una noble señora que, al transitar por la calle, la notó triste y enferma. Entonces, con todo su amor, la llevó a su casa, donde la acogió como su nueva mascota.

Hasta el día de hoy, la perrita Sendy cree que los deseos más profundos del corazón siempre se cumplen y que la solidaridad siempre existirá en muchos humanos de buen corazón.

“La literatura infantil siempre estuvo vinculada a la educación temprana de los valores morales y conductuales del ser humano”

2. La melena de Nuria

Nuria era una niña de 12 años que tenía una larga melena pelirroja que siempre llevaba recogida, pues sentía que le molestaba. A pesar de su incomodidad con respecto al pelo, tampoco podía cortárselo; su madre todos los días le recomendaba que no lo hiciera.

Un buen día de verano, cansada por el calor que le producía la melena en su cara, decidió cortarse el cabello. Para que sus padres no la descubrieran, escondió los restos de pelo en su armario. Al día siguiente, se levantó muy temprano para buscar la melena y echarla a la basura; no obstante, por arte de magia, esta había desaparecido.

El cuento como herramienta pedagógica es una magnífica opción para contribuir al crecimiento personal del niño.

Mientras hacía su búsqueda, se le apareció una figura mágica que le dijo que algunas personas, cuando están enfermas, pueden llegar a su perder su pelo. Con el cabello que Nuria iba a desechar, se puede crear una hermosa peluca, que de seguro llenará de alegría a otra niña. Era su posibilidad la de ayudar a estas pequeñas.

Nuria, al escuchar que en sus manos estaba la posibilidad de ser solidaria en las luchas y tristezas de otros, tomó como reto el dejarse crecer todos los años su larga melena y entregársela a la figura mágica.

Estos dos cuentos sobre la solidaridad para niños son grandes ejemplos de relatos con mensajes profundos, que los niños sabrán entender. A partir de ellos, podrás tener grandes conversaciones con tus hijos sobre las causas solidarias que más toquen el corazón de tu familia.