Aprendiendo a reciclar en familia

Yamila Papa · 30 septiembre, 2018
Una de las mejores maneras de enseñar a tus hijos es con el ejemplo. Entonces, qué buena idea es reciclar en familia. Así, todos ayudan al medio ambiente mientras se divierten y aprenden de responsabilidad y compromiso.

No hay nada mejor que inculcarle ciertos valores a nuestros hijos; esas enseñanzas que nunca olvidarán y que podrán incluso pasar de generación en generación. Por ello, reciclar en familia es una de las más bonitas actividades que podemos organizar. Te contamos cómo en este artículo.

Reciclar en familia, una tarea de todos

La sociedad actual es una gran generadora de basura. Sin embargo, la buena noticia es que podemos hacer algo para cambiarlo o mejorarlo. El reciclado y la reutilización de los residuos permite cuidar el medio ambiente, pero también ahorrar dinero.

Además, reciclar en familiar es una excelente alternativa para reforzar los lazos, generar vínculos más estrechos y pasar momentos divertidos e inolvidables, dejando de lado el internet y las pantallas.

Tomar conciencia de la importancia de reciclar es el primer paso. Por supuesto que esos hábitos ecológicos deben llevarse a cabo por todos los integrantes de la familia, pero sobre todo por los adultos, quienes son el ejemplo o la guía más cercana que tienen los niños.

Por lo tanto, si quieres que tus hijos reciclen, ¡recicla tú primero! Y no se trata únicamente de separar los residuos o de hacer macetas con recipientes de plástico vacíos, sino también de apagar las luces que no se usan, de cerrar el grifo, de ponerse un abrigo en lugar de encender la calefacción, entre otras acciones cotidianas.

Algunas parejas ya tienen el hábito antes de ser padres y otros toman conciencia cuando llegan los hijos a la casa. Incluso están los que aprenden sobre el reciclado cuando los niños hacen alguna pregunta o se les explica al respecto en el jardín o escuela.

Sin importar cuándo se empiece, lo importante es comenzar cuanto antes. Reciclar en familia nos hace partícipes de algo superior —en pos del planeta— y, al mismo tiempo, nos da esa complicidad que tanto nos gusta con nuestros hijos. Que tu pequeño tome una caja de cartón y te diga que se debe reciclar es un orgullo que pocos adultos pueden disfrutar.

Enseñar a los niños a respetar el medio ambiente es tan fácil y divertido que lo harás sin problemas.

Cómo reciclar en familia

Tampoco es cuestión de convertirse en un experto reciclador de objetos y de irse a los extremos de un día para el otro. Los cambios han de ser paulatinos, pero conscientes y cada vez mayores.

Esto quiere decir que puedes comenzar con una simple acción y, una vez que se convierte en un hábito, añadir otra nueva. Así, sin darte cuenta, serás todo un especialista en el arte de la reutilización de objetos.

Para reciclar en familia puedes seguir algunas pautas o ideas como las que te indicamos a continuación:

1. Aprende

La base para inculcarle algo a nuestros hijos es saber al respecto. Te recomendamos que leas algunos artículos periodísticos o veas algunos documentales sobre el tratado de la basura, la reutilización y el reciclaje. De esta manera, tendrás más ‘autoridad’ para explicar a tus pequeños por qué separar o reducir los residuos.

2. Enseña

El segundo paso es educar y, si bien podemos utilizar el ejemplo, también sería bueno que te tomases algo de tiempo para explicar a tus hijos lo que has aprendido. Tendrás que adaptar tus palabras a la edad que tengan y ofrecer ejemplos para ser más claro. Sin dudas, lo entenderán y se sumarán al equipo ambientalista.

“Reciclar en familiar es una excelente alternativa para reforzar los lazos, generar vínculos más estrechos y pasar momentos divertidos”

3. Hazlo divertido

No se trata de que, a partir de ahora, cual maestra exigente exijas que todos reciclen en casa. Puedes inculcar estos valores a través de los juegos o las actividades divertidas.

Por ejemplo, armar o colocar recipientes de colores diferentes según el material —papel, plástico, aluminio, vidrio, etc— y cada vez que haya que arrojar un objeto a la basura, preguntar a tus hijos qué cubo es el adecuado.

Los videojuegos pueden ser sustituidos por las manualidades para hacer en verano, ya que son divertidas y mucho más productivas.

4. Crea juguetes

Las manualidades y el reciclado van de la mano. Podemos usar todo tipo de cosas para hacer juguetes y juegos para los niños; mientras cuidamos el medio ambiente, también nos divertimos.

Hay muchas opciones y todo depende de cuán creativos seamos. Una tarde de lluvia puede ser la excusa perfecta para usar materiales reciclados y convertirlos en castillos de princesas, cohetes espaciales, pistas de carrera, utensilios de cocina o lo que sea.

Reciclar en familia es mucho más divertido y enriquecedor que hacerlo solo. Además, los beneficios son para todos. ¡Anímate e inténtalo!

Morales, R. (2017). La enseñanza por medio del juego para un mejor aprendizaje. Praxis Pedagogica.