Consejos para enfrentar el primer día de guardería

8 agosto, 2018
El primer día de guardería representa un reto para los padres y, sobre todo, para los niños. Por eso, no puedes perderte los consejos que te traemos para hacer más sencilla esta nueva etapa.

El primer día de guardería puede ser una de las fechas más complicadas en todo el año. Esta nueva etapa representa la primera separación entre los padres y el bebé; ambos pueden sentir preocupación, tristeza y, en el caso de algunos niños, sensación de abandono.

Antes de que llegue ese primer día, es importante poder conocer las posibles reacciones que tendrá el niño para actuar en consecuencia, tomando en cuenta su edad y carácter. Esta afirmación se debe a que, muchas veces, son los padres con su angustia y nerviosismo y no los niños los que crean una situación tensa a las puertas de la guardería.

Deben saber que la ansiedad por la separación en la guardería solo dura una o dos horas máximo en la mente del pequeño. No obstante, si el niño y los padres tienen una relación de hiperapego, las situaciones incómodas pueden prolongarse por muchos días y el niño puede permanecer renuente a asistir a la guardería.

El apego entre padres e hijos

Antes de que podamos darte consejos sobre el primer día de guardería, es necesario comenzar hablando sobre el apego entre padres e hijos. Si no comprendes todos los aspectos de este vínculo, será difícil que logres controlarte y colaborar en la transición hacia esta nueva etapa para el niño.

El hiperapego puede conducir a que un niño responda con angustia, llanto, protestas y rabietas cuando se le separa de sus padres. Esto ocurre porque ellos no le han permitido sentir la independencia y confianza como para mantenerse en calma en ausencia de los padres o con la presencia de otros adultos y cuidadores.

Las guarderías para bebés y niños son lugares muy educativos para ellos.

De allí que la preparación para que el niño vaya a la guardería debe hacerse con antelación. Desde luego que se deberán tomar en cuenta las edades; si se trata de bebés de meses que ya puedan gatear, es bueno que los padres les permitan desplazarse libremente en un área establecida para que puedan empezar a sentir autonomía y confianza en sí mismos.

En el caso de que sean niños que ya puedan hablar o que comprendan medianamente una conversación, es importante que se les comunique sobre la importancia de la guardería para aprender y hacer nuevos amigos. De esta manera, el niño podrá sentirse más cómodo y hasta emocionado por asistir.

“El hiperapego puede conducir a que un niño responda con angustia, llanto, protestas y rabietas cuando se le separa de sus padres”

Consejos para enfrentar el primer día de guardería

Una vez que se ha establecido que el niño debe asistir a la guardería, se debe ir preparando el terreno para ese primer día de clases. Las acciones a tomar van a variar dependiendo de la edad del niño:

Para niños de meses y hasta los tres años

En estas edades, el niño, al no tener un entendimiento real de la situación, puede adaptarse más fácilmente. Sin embargo, al menos uno o dos meses antes del día de clases los padres deben ir desarrollando en el niño el llamado apego seguro. Consiste en tomar medidas como las siguientes:

  • Permitirle que otros adultos los carguen o jueguen con ellos, llevarlos al menos por dos horas a casa de sus abuelos o familiares para que comprendan qué es la separación momentánea.
  • Despedirse de ellos siempre antes de salir para que puedan ir asociando ese gesto con separaciones temporales.
  • Definir las mismas rutinas para despertarse y comer que se establecerán en la guardería.
El primer día de guardería puede ser difícil si no se lo afronta con anticipación.

Para niños de cuatro años en adelante

Cuando el niño ya pueda hablar y comprender una conversación, es crucial que los padres destinen varios ratos al día para hablar de la guardería. Es bueno que les enseñen fotos y que los lleven varias veces hasta el lugar para que el pequeño se empiece a sentir familiarizado.

Por otro lado, también puedes enseñarle todas las cosas que debe llevar a la guardería, como su ropa de cambio, la merienda y los colores o juguetes. Debes acostumbrarlo a sus nuevos horarios para despertar, bañarse y comer; con esto, también irá aprendiendo sobre las rutinas y responsabilidades diarias.

Como recomendación final, recuerda que el momento más difícil de ese primer día de clases será el de partir. Es de suma importancia que no huyas o te vayas a escondidas; debes despedirte del pequeño con un beso y un adiós y explicarle que volverás por él a la hora acordada.

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