Por qué los padres deben despedirse antes de salir

¿Por qué los padres deben despedirse antes de salir? ¿Qué consecuencias positivas trae el tomarnos un tiempo para dar un beso y decir adiós? A continuación, desmentiremos algunas ideas erróneas sobre el tema.

¿Te has preguntado alguna vez por qué los padres deben despedirse antes de salir y cual es su importancia? Usualmente, es una costumbre por parte de los padres poner a otra persona a distraer al niño al salir de casa para huir lo más rápido posible. Sin embargo, no es el mejor camino a tomar.

Aunque parezca sumamente cruel, esto tiene una explicación que parece ‘lógica’: los niños, al verlos partir, van a comenzar a llorar a todo pulmón, ya que no van a querer separarse de ellos.

Queda claro que despedirse no cambiará este hecho, pero sí trae consigo ciertos aspectos positivos que detallaremos en los siguientes párrafos.

Por qué los padres deben despedirse antes de salir

La separación entre padres y niños pequeños siempre es difícil. El apego que los une es tan fuerte que, a veces, distanciarse por pocas horas genera tristeza no solo en los niños, sino también en los adultos. 

No obstante, existe un factor que diferencia claramente la conducta de los niños con respecto a la de los adultos; es que los pequeños no pueden contener emociones y manifiestan de la mejor forma que pueden su tristeza o desasosiego. Esto, claro, es llorando a todo pulmón.

Por supuesto, esta no es la manera en la que los padres desean ver a sus pequeños. Por eso, a la hora de separarse de ellos, aunque sea por pocas horas, la opción que parece más indicada es huir lo más rápido que se pueda para que el niño no llore por la ausencia.

Lo que muchos padres no conocen es que, si bien el niño puede no llorar en ese mismo momento, padece más la ausencia de los padres; se debe a que se despierta en él un sentimiento de abandono que posteriormente se transformará en un apego mayor hacia sus padres.

Muchos se preguntan por qué los padres deben despedirse antes de salir.

Consecuencias negativas al marcharse los padres

Como se expone en el apartado anterior, el vínculo entre padres e hijos en los primeros meses y años de vida es muy fuerte. La referencia más importante para los pequeños en cuanto a guía, protección y amor proviene de ellos.

Cuando los pequeños se separan de los padres, desde luego extrañan su presencia; aunque estén bien cuidados por niñeras o familiares, sentirán desprotección porque sus referentes principales ya no están con ellos.

Ciertamente, los niños en edades tan tempranas no tienen la capacidad de comprender el por qué de la ausencia repentina de sus padres. Lo que sostienen los especialistas es que se despiertan en ellos sentimientos de abandono, angustia, enfado e inseguridad.

Estos sentimientos negativos no solo se van consolidando cada vez más, sino que una vez que los padres se reúnen nuevamente con el niño, él se mostrará más apegado y dependiente de ellos. La explicación es que ha quedado una información grabada en su memoria que le indica que corre el riesgo de ser abandonado sorpresivamente por sus padres. 

“A veces, distanciarse por pocas horas genera tristeza no solo en los niños, sino también en los adultos”

Qué hacer

Ahora bien, la pregunta a continuación es qué hacer. Queda claro que los padres no desean ver a sus niños llorar, pero hay dos aspectos que deben tener en cuenta. El primero es que los niños lloran porque es su única y más eficiente forma de comunicarsePor otro lado, efectivamente el llanto drena el estrés y las tensiones.

Cuando el niño llora, nos está comunicando que se siente triste porque nos vamos a ausentar. Sin embargo, poco a poco irá entendiendo, a través de los saludos de llegada y despedida, que esa acción que le desagrada está siendo anunciada por sus padres; también implicará que ellos no lo están abandonando, sino simplemente alejándose por algún tiempo específico.

Generalmente, los bebés y niños rompen en llanto cuando sus padres salen de casa.

Tal vez pueda parecer una idea abstracta, pero los psicólogos aseguran que no debemos subestimar el nivel de aprendizaje de nuestros hijos. Por lo tanto, enséñale a decir ‘hola’, ‘adiós’.

También es aconsejable practicar con ellos juegos como el escondite; será muy beneficioso para que vayan comprendiendo que las ausencias no son sinónimo de abandono, sino una actividad más de la vida diaria.

Por último, los padres deben recordar que, al despedirse de su hijo antes de salir, estarán contribuyendo a que se relacione mejor con su entorno. Finalmente, esto también le permitirá tener una salud emocional equilibrada.

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