¿Cómo manejar una discusión delante de los niños?

Marisol · 10 enero, 2018
Los niños suelen sentirse culpables de lo que ocurre, por lo que el respeto y la tolerancia deben primar en cualquier discusión de pareja que presencien nuestro hijos.

En cualquier relación interpersonal puede haber desacuerdos frente al manejo de las situaciones. Aunque sea un hecho inevitable, es fundamental que aprendas a manejarlo de forma asertiva. Así el conflicto no se extenderá ni perjudicará al resto de la familia. Tal vez te preguntes, entonces, cómo manejar una discusión delante de los niños.

A continuación encontrarás consejos sobre el manejo de las diferencias y las discusiones entre los padres. Aplicar estas recomendaciones te servirá para que los niños no se vean afectados emocionalmente cuando tú y tu pareja estéis en desacuerdo.

Tips para saber cómo manejar una discusión delante de los niños

1.- Recuerda la empatía

Abre el diálogo expresando respeto a tu pareja. Hazle saber que sus percepciones y emociones son completamente válidas aunque en esa situación específica no estés de acuerdo. Siempre es un buen gesto ponerse en los zapatos del otro y reconocerlo como persona.

2.- Da a tu pareja el beneficio de la duda

Asume que, en una discusión, ninguno de los dos involucrados tiene malas intenciones. Incluso en los momentos que se puedan tornar incómodos u hostiles hay que encontrar el equilibrio. Ni siquiera cuando se presenten diferencias de criterio debéis dejar de trataros con amor, como la pareja que sois.

Cómo manejar una discusión en frente de los niños es algo que los padres deben saber para no afectar su bienestar emocional.

3- Ten presente que están jugando en el mismo equipo

Cuando no haya unanimidad de opinión frente a la disciplina, debéis recordar que ambos queréis una solución conveniente. Si hay un problema por resolver, poned todas las cartas sobre la mesa y buscad juntos la solución más sensata. Evitad que una diferencia os polarice y divida vuestra relación.

4.- Exprésate de forma positiva

Criticar, juzgar y agredir al otro solamente genera más diferencias y empeora la situación. El mejor ejemplo que puedes dar a tus hijos es el respeto y la tolerancia aunque la situación sea adversa. Cada discusión que se presente debe ser una herramienta para mejorar en el futuro y no cometer los mismos errores.

“Las discusiones frecuentes y no resueltas frente a los niños afectan a su confianza, causan tristeza, ansiedad y temor. Por otro lado, hay lecciones positivas que extraer de las discusiones de los padres. Los niños aprenderán que el desacuerdo es una situación posible, incluso entre las personas más cercanas”
-Richard Gallagher-

Otras recomendaciones importantes para manejar una discusión delante de los niños

  • Las diferencias entre los padres deben mantenerse en pareja, sin involucrar o hacer testigos a los niños. Buscad un momento de privacidad para hacer las aclaraciones que sean necesarias.
  • Si por algún motivo una discusión sube de tono frente a los niños, pedíos disculpas cuando estéis calmados. Explica a tus hijos que ellos no son culpables ni responsables de lo que haya pasado.
  • Escribe tus pensamientos y emociones antes de decirlos a tu pareja. De esta manera tendrás una visión más objetiva y clara de lo que genera el desacuerdo.
  • Cuando las desavenencias son muy frecuentes o suelen convertirse en conflicto, es momento de solicitar ayuda profesional. En muchos casos se requiere de la intervención de un tercero para normalizar la situación y la convivencia familiar. Además, puede ayudaros a aprender cómo manejar una discusión delante de los niños.

¿Qué efectos pueden tener las discusiones agresivas frente a los niños?

  • Los niños se sentirán tensos, asustados, ansiosos y desprotegidos en esta situación. Recordad que el hogar debe ser una gran fuente de cuidado, protección y amor.
  • Sentimiento de culpa. Si el niño siente que es la razón para que sus padres discutan, la sensación de culpabilidad será inevitable.
Las discusiones en frente de los hijos deben ser evitadas a toda costa.

  • Baja autoestima. La suma de la inseguridad y la culpa hace que el niño se sienta anulado y sin valor. Es importante que los niños sepan cuán importantes son para la familia.
  • Estrés. Los niños y adolescentes sentirán que tienen que elegir un lado durante el conflicto y esto le causará estrés.
  • Deformación de la imagen de los padres. Los chicos absorben todo lo que ven en sus hogares. Si en casa encuentran dos personas agresivas que no saben expresarse sin herir, repetirán el comportamiento en el futuro.

El rol de padre exige autocontrol, sensatez y comunicación asertiva. Es fundamental que las actitudes de los padres demuestren a sus hijos que la unión familiar es sólida. No es posible tener una familia en la que no haya desacuerdos, pero sí es posible que se manejen de una forma constructiva, aprendiendo cómo manejar una discusión delante de los niños.