¿Cómo combatir el cansancio durante la lactancia materna?

Óscar Dorado · 27 septiembre, 2018
Si estás amamantando a tu pequeño y te sientes más cansada de lo habitual, debes tener en cuenta algunos consejos para combatir la fatiga. En este artículo, te contamos cómo puedes lograrlo.

La lactancia materna provoca que muchas mujeres se sientan fatigadas y no tengan fuerzas. Sin embargo, no debes preocuparte por este síntoma, ya que en la mayoría de las ocasiones suele desaparecer a las pocas semanas.

La lactancia es una opción muy saludable para el recién nacido, ya que le proporciona los nutrientes que necesita para su crecimiento y desarrollo. Sin embargo, consume mucha energía y provoca que las mamás se sientan fatigadas. Por fortuna, existen muchas formas de combatir este cansancio; a continuación, te contamos cómo puedes lograrlo.

¿Cómo combatir el cansancio durante la lactancia materna?

1. Buena alimentación

Una correcta alimentación es una de las mejores maneras de combatir el cansancio durante la lactancia materna. Debes tratar de aumentar tu energía al ingerir los nutrientes que el cuerpo necesita.

En este sentido, es aconsejable incluir mucha proteína en la dieta para sentirte llena de energía. Los cambios simples en el plan de alimentación diario pueden remediar la situación y ayudarte a sentir con más vitalidad.

Agregar carne magra, pescado, leche, queso o legumbres a la dieta te permitirá aumentar la ingesta de las proteínas. Los alimentos ricos en fibra también pueden potenciar la energía, porque se digieren más lentamente que los bajos en este nutriente.

Del mismo modo, los alimentos ricos en hierro también deben estar presentes. El motivo es que una deficiencia de hierro en esta instancia puede causar mucha fatiga.

2. Duerme más

Desde que nace el bebé, sueles dormir menos de lo que estás acostumbrado. La necesidad de alimentar al pequeño por la noche y los ciclos cortos de sueño interrumpen el sueño normal, lo que puede causar fatiga.

Si te sientes muy cansada durante la lactancia materna, uno de los cambios imprescindibles es descansar más. A pesar de que sea difícil dormir lo suficiente cuando el bebé se despierta de noche llorando, es la manera de combatir la fatiga y reponer tu energía.

Trata de dormir tus 7-8 horas siempre que sea posible por las noches. También puedes tomar una siesta mientras el bebé duerme durante el día. Incluso debes considerar el hecho de pedir ayuda a la familia para cuidar al pequeño cuando te sientas especialmente fatigada.

“La lactancia materna consume mucha energía y provoca que las mamás se sientan fatigadas”

3. Buena hidratación

Por otro lado, mantenerse bien hidratada durante la lactancia y al día con tus fluidos también puede ayudar a tu nivel de energía. La deshidratación puede provocar que te sientas fatigada y arruinar tus funciones corporales durante todo el día.

Asimismo, es recomendable que, cada vez que te sientes para alimentar al pequeño, tomes un vaso de agua contigo; incluso puedes beber entre tomas. En cualquier caso, has de asegurarte de tener siempre contigo una botella de agua para favorecer una correcta hidratación.

4. Haz ejercicio

Aunque pueda parecer contradictorio, el ejercicio te permite combatir el cansancio durante la lactancia. Cuando haces ejercicio, se produce un aumento en la secreción de endorfinas que provoca que te sientas más llena de energía. Además, la actividad física permite aumentar los niveles de oxígeno en la sangre.

Sin embargo, no olvides que solo debes comenzar con la práctica deportiva una vez que el médico te dé el visto bueno para hacerlo. Esto significa que tu cuerpo debería estar recuperado al 100% tras el nacimiento del pequeño. Por si fuera poco, el ejercicio físico te permitirá recuperar la silueta que tenías antes de quedar embarazada.

5. Cuida de ti misma

En último lugar, el último consejo para combatir el cansancio durante la lactancia materna es que cuides de ti misma. En este sentido, no debes olvidar llevar a cabos los chequeos y recibir la atención médica necesaria.

Asimismo, si te sientes cansada, será apropiado que el médico te revise para detectar anemia, problemas de tiroides u otros problemas médicos que pueden aparecer después del nacimiento del bebé y provocar la fatiga.

Por otro lado, tampoco debes olvidar tus necesidades emocionales, ya que la llegada del pequeño puede provocar que te sientas algo deprimida y agotada. No olvides confiar en tus familiares y contar con la ayuda profesional que requieras.

Finalmente, recuerda que si continuas sintiéndote cansada después de hacer cambios en tu dieta y el estilo de vida, será el momento de consultar al médico para tomar en consideración posibles tratamientos para controlar los síntomas y aumentar la energía.