Cómo animar a los alumnos a preguntar para mejorar

9 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la maestra Azucena Fernández
Si los docentes logran normalizar el hecho de preguntar en clase, la mentalidad de crecimiento de los alumnos estará desarrollándose y habrán dado un gran paso para el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Uno de los grandes obstáculos con los que pueden encontrarse los maestros y profesores en su trabajo es que sus alumnos tengan miedo de pedir ayuda. Es importante, por ello, saber cómo animar a los alumnos a preguntar para mejorar, para resolver dudas y para pedir ayuda.

Atreverse a preguntar cuando necesitan hacerlo está relacionado directamente con una mentalidad de crecimiento frente a una mentalidad fija.

Los alumnos deben empezar a saber, a creer que pueden aprender mucho de cualquier cosa esforzándose, trabajando. Es necesario que abandonen la creencia que la mentalidad fija les hace tener de que son buenos para algo concreto y menos buenos para otra cosa.

Como docentes, debemos lograr que sepan pedir ayuda, preguntar, ya que es una forma de utilizar sus propios recursos para solucionar algo. Hacer una pregunta y demostrar que no se sabe algo y que hay interés por saberlo demuestra fortaleza, valentía, no debilidad, y este es el punto de vista que hay que inculcarles.

Educación Secundaria, adolescencia y preguntas

Los niños, en Primaria, normalmente, se sienten más libres para hacer todas las preguntas que necesiten hacer. Es al llegar a la Educación Secundaria cuando empiezan a aparecer algunas dificultades para pedir ayuda.Profesor animando a sus alumnos a preguntar para mejorar en clase.

Están en una transición en la que acaban de dejar su colegio y han entrado a un instituto, con gente nueva, métodos nuevos y ambiente nuevo y, además, se enfrentan a las inseguridades de la adolescencia. Muchos tienen miedo de preguntar porque suponen que eso los dejará expuestos, descubrirá alguna de sus carencias.

Llegan, incluso, a tener algo así como vergüenza de preguntar muchas veces, y esto suele venir, como hemos dicho, de su mentalidad fija, que hace que la mentalidad de crecimiento, tan necesaria y positiva para la enseñanza y la vida en general, no se desarrolle.

Ideas para animar a los alumnos a preguntar para mejorar

Empezar desde pequeños

Aunque hayamos dicho que el momento más difícil para la mayoría de los alumnos para animarse a preguntar es durante su transición de Primaria a Secundaria, esto no es un trabajo que deba empezar justo en ese momento.

Habría que animar a los alumnos a preguntar para mejorar desde que son pequeños, trabajar con ellos la idea de que hacer preguntas es una gran fortaleza, un símbolo de valentía. Ideas como que colaborar nos hace crecer y que es más fácil trabajar si no estás solo son interesantes en este sentido.

Animarlos a preguntar

Puede parecer obvio, pero es el primer paso. Para ello, podemos crear, por ejemplo, algún sistema de recompensa para los alumnos que hagan preguntas, como utilizar la gamificación en el aula. Podemos hacerlo con puntos positivos, haciéndolo muy obvio o simplemente elogiando el hecho de que pregunten.

Si queremos que el ‘premio’ sea muy claro, podemos hacer un registro en el que vayamos anotando a los alumnos que han hecho preguntas o los que se han acercado a pedir ayuda y la recompensa que recibirán. Después, lo podemos publicar mensualmente de una forma divertida. Podemos, para ello, utilizar un blog de clase (utilizando las Tecnologías de la Información y la Comunicación) o hacer una lista que colgaremos en la pared.

Los premios se pueden acordar entre todo el grupo y puede ser algo simbólico o incluso un aumento en la calificación final del alumno en un tanto por ciento de la nota total.Alumnos motivados para levantar la mano en clase y preguntar sin miedo.

No existen las preguntas tontas

Nunca nos cansaremos de repetir esta frase y de hacer que los alumnos la asimilen: las preguntas tontas no existen. Debemos hacerles ver, además, que muchas veces una pregunta de alguien responde la pregunta que muchos querrían hacer, así que, hacer esa pregunta es una forma de ayudarse a sí mismo y al grupo entero.

Experiencias propias para animar a los alumnos a preguntar para mejorar

Las experiencias propias personales del docente siempre llaman mucho la atención a los alumnos. Hablar de nosotros cuando éramos alumnos como ellos siempre es una buena idea.

Podemos contarles cosas que los hagan sentirse identificados, como cuáles eran nuestras fortalezas en materias y cuáles nuestras debilidades. También lo que nos costaba a veces preguntar cosas y lo útil que solía ser atrevernos al final.

No olvidemos que si los alumnos se sienten seguros para atreverse, el cambio que se producirá será un gran cambio, tangible. Se trata de orientarlos para ayudarlos a desarrollar su capacidad de comunicación e ir potenciando su confianza.

  • Angelo, Thomas A. y K. Patricia Cross. Classroom assessment techniques. Jossey Bass Wiley. 2012.
  • Ryan, Allison M. y Paul R. Pintrich. 'Should I ask for help?' The role of motivation and attitudes in adolescents' help seeking in math class. Journal of educational psychology. 1997.