Calentamientos de educación física para niños

Igual que ocurre con los deportes profesionales, los calentamientos de educación física para niños son imprescindibles para eliminar el riesgo de lesiones y preparar el cuerpo para la actividad.
Calentamientos de educación física para niños
Francisco María García

Escrito y verificado por el abogado Francisco María García.

Última actualización: 04 mayo, 2022

Los calentamientos son los ejercicios que realizan las personas antes de iniciar una actividad deportiva. Con estas actividades, el cuerpo comienza a ponerse en movimiento, lenta y progresivamente. El organismo se prepara para la tarea deportiva principal y, de esta forma, se evitan lesiones.

Por medio de los calentamientos se activa la circulación sanguínea y se regula la temperatura corporal. Los músculos y las articulaciones se estiran y se activan para cumplir con las exigencias de la actividad física.

¿Por qué hacer calentamientos de educación física para niños?

Los niños no necesitan demasiados movimientos para entrar en calor. Son más flexibles que los adultos y tienen menos riesgo de lesión. Sin embargo, las tareas de calentamientos ayudan al cuerpo y son fundamentales como preparación psicológica.

Acostumbrar al niño a una rutina de calentamiento es útil para preparar el cuerpo, pues se trabaja la fuerza y la flexibilidad muscular. También resulta necesaria para contribuir a su concentración.

Algunos beneficios específicos:

  • Aumentan gradualmente la temperatura corporal, cosa necesaria para las actividades físicas.
  • Favorecen la actividad enzimática y la cantidad de glucosa circulante.
  • Estimulan la rapidez de los movimientos musculares, especialmente de las contracciones.
  • Incrementan la coordinación del cuerpo en general.
  • Son buenos para el ritmo respiratorio.
  • Reducen la ansiedad y la fatiga.
  • Contribuyen a la concentración y a la focalización de la atención.


Los calentamientos preparan para la realización de cualquier deporte.

Las actividades de calentamientos pueden ser aburridas para los niños. Si esto ocurre, se resistirán a hacerlas. La mejor estrategia para realizarlo es hacerlo por medio de juegos divertidos que los preparen para la actividad principal.

Los niños siempre están dispuestos a jugar, por lo tanto asumirán la tarea como un entretenimiento.

Características de las actividades de calentamiento

Generalmente, los niños comienzan su actividad física diaria después de un período de inactividad, cuando el organismo se encuentra relajado.

Para ponerlo en marcha los ejercicios deben ser progresivos. El nivel de exigencia de esfuerzo será de menos a más. Se debe ir de lo fácil a lo difícil, es decir, de lo general a lo específico.

Una rutina de calentamientos durará entre 15 minutos y media hora. No debe generar cansancio. Las actividades y la duración de las mismas serán cuidadosamente elegidas de acuerdo con la edad de los niños.

Ejemplos de actividades de calentamientos para niños

Los técnicos aconsejan cumplir algunas etapas en las actividades de calentamiento para niños.

1. Relajación y concentración

Antes de empezar una actividad física, es importante poner en sintonía el cuerpo y la mente Esto ayuda al cerebro a relajarse de las tensiones, pero además, a concentrarse en el ejercicio que se va a realizar.

Para esto, es conveniente sentarse en el suelo unos minutos, realizar una serie de respiraciones pausadas y conscientes: inhalar profundamente por la nariz, retener el aire unos segundos en los pulmones y luego, exhalar el mayor tiempo posible.

Si es necesario, se puede optar por ambientar con música apropiada para aclimatarse a lo que va a venir.

Al respecto, la investigadora Consuelo Álvarez afirma que es importante estar informado sobre el objetivo que se persigue, es así como el niño idea imágenes en su mente “sobre los posibles movimientos que puede hacer durante la sesión”.

2. Movimientos articulares

Los movimientos en cada articulación serán repetidos. Se puede comenzar por los tobillos y ascender por el cuerpo. Otra opción es comenzar por las muñecas y luego descender. Abarcarán tobillos, rodillas, cadera, tronco, hombros, cuello, codos y muñecas.

Consisten en flexiones, extensiones y rotaciones de las articulaciones. Algunos ejemplos son:

  • Girar tobillos.
  • Levantar las rodillas hacia la cadera.
  • Mover los brazos como aspas de molino hacia adelante y hacia atrás.
  • Estirar y flexionar brazos.

3. Estiramientos

Evitan que huesos y músculos se fracturen. Algunos ejemplos de estiramientos son:

  • Separar los pies uno detrás del otro. Sin doblar el tronco bajar suavemente hasta estirar la pierna.
  • Agarrarse las manos por detrás de la espalda y estirar hacia atrás.
  • Levantar un brazo. Doblar el otro por detrás de la cabeza y agarrar el codo. Moverlo suavemente hacia el hombro contrario.
Los estiramientos deben realizarse antes y después de la actividad física.

4. Carreras

Sirven para activar la circulación sanguínea. La carrera debe ser suave, sin forzar a los niños. Estos deberán mantener siempre la misma velocidad. Algunas modalidades son:

  • Correr libremente por todos los espacios. Buscar lugares abiertos donde no hay nadie.
  • Correr detrás de otro niño manteniendo siempre la misma distancia.
  • Correr saltando líneas dibujadas en el suelo.

5. Ejercicios cardiovasculares

El objetivo de estos ejercicios es estimular el ritmo cardíaco. Una rutina que integre los ejercicios antes nombrados, alternativa y progresivamente, estará estimulando el sistema cardiovascular.

Para empezar, se puede iniciar con trotes suaves en el lugar. Esto activa progresivamente la circulación en los miembros inferiores.

Más tarde, se puede optar por algunos ejercicios de fuerza, como las sentadillas o las flexiones de brazos. Al igual que con el ejercicio anterior, favorece la llegada de sangre a los músculos implicados en el ejercicio. Esto los activa y reduce el riesgo de que sufran lesiones.

Un juego que entretiene mucho a los niños es el de “Juan dice…” (que saltes, que corras, que te sientes, que te levantes, que toques la espalda de un compañero, que levantes una pierna). De este modo se pueden alternar de forma divertida los distintos ejercicios de calentamiento.



Acerca de la importancia de los ejercicios de precalentamiento

El precalentamiento mejora la habilidades motoras, tanto de locomoción como de control de objetos. Además, prepara los músculos y tendones para soportar situaciones de estrés motor y dispone el cuerpo para una habilidad motriz eficiente.

Por último, es fundamental atender a la diversidad de los niños, a sus posibilidades y limitaciones individuales para evitar frustraciones o dolores físicos. El profesor o monitor que coordine el calentamiento deberá tener esto siempre presente.

Te podría interesar...
Ciclismo para niños, un deporte saludable y con numerosos beneficios
Eres Mamá
Leerlo en Eres Mamá
Ciclismo para niños, un deporte saludable y con numerosos beneficios

Al hablar de ciclismo automáticamente se suele pensar en largas carreras y competiciones. Sin embargo, este deporte abarca un campo de ejercicio mu...