Apego en bebés prematuros: principales dificultades

El vínculo de apego entre una madre y su bebé es fundamental para la salud emocional de ambos. Sin embargo, en el caso de los bebés prematuros, aparecen ciertas dificultades adicionales.
Apego en bebés prematuros: principales dificultades
Elena Sanz Martín

Escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz Martín el 01 Abril, 2021.

Última actualización: 01 Abril, 2021

Ser madre de un niño prematuro es una experiencia sustancialmente diferente a la de ser madre de un niño nacido a término. Desde el inicio de su vida, estos bebés suelen experimentar complicaciones de salud, entornos tecnológicos hostiles y aislamiento debido a los largos periodos de hospitalización. Todas estas variables generan un impacto en el psiquismo de la madre y del niño y comienzan por dificultades en el establecimiento del apego en bebés prematuros.

Toda mujer embarazada imagina y espera vivir una gestación completa y un parto sin complicaciones; sueña con el momento de sostener a su bebé en sus brazos tras dar a luz, de amamantarlo y de llevarlo a casa para comenzar una vida juntos.

En el caso de los prematuros, estas expectativas se ven truncadas y la mujer tiene que realizar un duelo acelerado de todas esas ilusiones perdidas para enfrentar la realidad de un pequeño frágil que necesitará asistencia médica constante. Y esto, inevitablemente, afecta a la relación emocional entre madre y bebé.

Bebé prematuro en la incubadora.

¿Qué es el apego?

Se denomina apego a la vinculación afectiva, intensa y duradera que se establece entre el bebé y sus principales figuras de cuidado. La relación con la madre suele ser la primera y la más relevante, y esta configurará, en función de cómo se desarrolle, muchos de los aspectos psicológicos del niño.

El apego se define en torno a dos variables: el bebé que envía señales (llantos, movimientos, gestos…) y el adulto que las recibe, las interpreta y las atiende. Así, se forma un apego seguro cuando la madre es capaz de percibir y comprender las necesidades de su hijo y de responder a ellas adecuadamente. Y, por el contrario, se establece un apego inseguro si las respuestas de la madre son insuficientes, inconsistentes o inadecuadas.

La naturaleza favorece el establecimiento de este vínculo por varios medios, principalmente a través de los procesos hormonales que se desencadenan durante el embarazo, el parto y el posparto. Además, a medida que el bebé y su madre pasan tiempo juntos, esta adquiere pericia y experiencia en interpretar las demandas de su pequeño. Es decir, lo comprende cada día mejor. Pero ¿qué ocurre con el apego en bebés prematuros?

Dificultades en el establecimiento del apego en bebés prematuros

Cuando nace un bebé prematuro, muchas de estas condiciones que facilitan el establecimiento del apego no están presentes. Principalmente se dan las siguientes dificultades:

  • El embarazo no llega a término. Los últimos meses de gestación son muy relevantes a nivel psicológico y emocional para la mujer, ya que le permiten prepararse para la inminente llegada de su bebé y la asunción de su rol de madre. Si el bebé es prematuro, este tiempo se acorta sin previo aviso y todos esos procesos quedan en el aire, generando una sensación de incompletitud.
  • Durante el parto natural el organismo libera diversas hormonas que favorecen el establecimiento del apego. Sin embargo, muchos partos de prematuros se realizan a través de cesáreas o empleando métodos artificiales para inducir las contracciones. Por tanto, esta acción hormonal se ve entorpecida.
  • La lactancia materna contribuye enormemente a la creación del vínculo entre madre e hijo. No obstante, muchos de estos bebés necesitan ser ingresados y alimentados por otros métodos debido a que su prematuridad no les permite succionar adecuadamente.
  • Si el bebé necesita permanecer en la incubadora, está expuesto al aislamiento y, sobre todo, a la ausencia de su figura materna. Ese necesario tiempo de convivencia en el que la madre aprende a conocer y comprender a su recién nacido se posterga y esto dificulta el establecimiento de la relación de apego.
    Bebé prematuro en la incubadora.

¿Cómo paliar estas dificultades y lograr un apego exitoso?

Sin duda, la situación de los bebés prematuros y de sus familias es complicada a muchos niveles. Sin embargo, pueden tomarse ciertas medidas para paliar los efectos de estas condiciones que entorpecen el establecimiento del apego.

Por ejemplo, la mayor implicación de los padres en el cuidado del recién nacido en la UCIN (Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales) resulta fundamental.

Del mismo modo, unos horarios de acceso más extensos para que estos puedan pasar el mayor tiempo posible con el bebé pueden facilitar la situación. E, igualmente, practicar el método canguro e iniciar la lactancia materna tan pronto como sea posible son alternativas que aportan resultados muy positivos. En definitiva, toda actuación que favorezca la interacción entre la madre y el bebé será de gran ayuda.

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  • Alonso Allende, L., González Fuente, L. J., Pérez Rivera, F. J., & Fernández García, D. (2017). Apego en el postparto precoz: comparación entre madres de neonatos ingresados en el Servicio de Obstetricia y en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales. Enfermería Global16(45), 295-308. http://scielo.isciii.es/pdf/eg/v16n45/1695-6141-eg-16-45-00295.pdf
  • Medina, I. M. F. (2018). El proceso de apego y alta hospitalaria en recien nacidos prematuros extremos. The process of attachment and discharge in extremely pretem infants (Doctoral dissertation, Universidad de Almería). https://dialnet.unirioja.es/servlet/tesis?codigo=222081