8 remedios caseros para la tos

Agetna 20 noviembre, 2016
De más está decir que, sea por la razón que fuere, a nadie le gusta padecer las molestias que genera la tos. Cuando este síntoma aparece en tu hijo, es conveniente conocer ciertas técnicas para calmarla.

Teniendo en cuenta que la tos es uno de los principales padecimientos que se asocian con las gripes, las cuales son bastante frecuentes en los niños, presentamos algunas remedios caseros para aliviar la tos. Cualquiera de ellos puede servirte en tu desesperación por encontrar una solución efectiva para contrarrestar este difícil cuadro cada vez que se presenta.

Los mejores remedios para la tos de los niños

1 . Miel de abejas

Si a tu niño le gusta la miel de abejas, puedes darle una cucharada cuando le aparezca la tos. Otras alternativas son:

  • Miel con limón: mezcla la misma cantidad de miel de abejas con zumo de limón natural.
  • Infusión de orégano y miel de abejas: añade dos cucharadas de miel a media taza de infusión de orégano mientras esté tibia. Dásela a beber a tu hijo cuando le comience la tos.
  • Infusión de tomillo, miel y zumo de limón: dale el remedio mientras esté tibio. Sirve media taza de infusión y échale luego el zumo de medio limón y dos cucharadas de miel.
No todos los medicamentos son apropiados para los bebés.

  • Bebida de chocolate con miel: sirve una taza de agua, échale una cucharada de chocolate negro y espera a que hierva unos minutos. Baja la bebida del fuego, permite que se refresque y cuélala. A continuación, añádele dos cucharadas de miel de abejas y dásela a tu hijo mientras esté tibia.
  • Jarabe de miel, cebolla y limón: para preparar esta infusión, trocea una cebolla grande y machácala bien. Es imprescindible que quede totalmente triturada para que suelte bien sus jugos. Posteriormente, cuélala y añádele la misma cantidad que hayas obtenido de miel y de zumo de limón; dale una cucharada de este jarabe a tu niño cuando tenga tos.

2. Paños tibios

Cuando a tu hijo le comience la tos, calienta algunos paños con la plancha y ve poniéndoselos en el pecho. A medida que se enfríen, reemplázalos por otros calientes.

3. Vapores de mentol

Pon al fuego un recipiente con agua. Cuando comience a hervir, añádele algunas porciones de mentol y retira el recipiente del fuego. Antes de que vaya a perder su aroma, acerca a tu hijo para que respire el vapor que desprende.

Si vas a ponerle algún paño para que aproveche bien la vaporización, introduce tu cara junto a la de él. El vapor de agua puede quemarlo; solo de esta manera podrás comprobar cuán caliente está.

4. Mentol en la planta de los pies

Unta mentol en las plantas de los pies de tu pequeño y cúbreselas con medias y zapatos para que no vaya a tocárselas. Enseguida se le aliviará la tos persistente.

“La miel de abejas puede combinarse con el zumo de limón, el tomillo o las infusiones de orégano para crear remedios caseros contra la tos”

5. Cebolla

Corta una cebolla en porciones, échalas en una media de tu niño y haz un nudo en la punta para que no se salga. A la hora de dormir, cuelga la media en la cabecera de su cuna o cama para que él respire ese olor y le merme la tos.

Recomendamos una media pequeña para que, si por alguna casualidad él llega a alcanzarla, no le sea tan fácil sacar las porciones de cebolla

Existen ciertos medicamentos que es mejor no dar a los niños.

6. Vapores de eucalipto

Pon a hervir ramas de eucalipto. Cuando alcance el hervor, saca el recipiente del fuego y acerca a tu hijo al vapor que se desprende para que lo huela. Procura tener cuidado con el agua caliente.

7. Dale a beber agua

Ofrécele agua; si al niño no le molesta, añádele también algunas gotitas de zumo de limón.

8. Evita los antihistamínicos si se trata de una tos por gripe

Si tu hijo tiene una tos seca, como se conoce comúnmente, provocada por una alergia, puedes medicarlo con el antihistamínico que acostumbras y sabes que le sienta bien.

Sin embargo, si la tos es consecuencia de una gripe, evita darle este tipo de medicamentos y opta mejor por los remedios caseros. Los antihistamínicos pueden hacer que las flemas del catarro se vuelvan más espesas; esto, a la larga, puede extenderle los padecimientos asociados a su resfriado o al contagio por el virus de la gripe.

Medidas para prevenir la tos

No solamente debemos enfocarnos en curar al niño cuando tenga tos. Como siempre, la prevención también es un punto clave aquí, incluso cuando el pequeño ya está enfermo.

Por lo tanto, sea cual sea el motivo de la tos, abriga a tu hijo, sobre todo si ha llovido o hace frío. No le permitas jugar con agua; en todo caso, llévalo al baño y dale una ducha con agua tibia mientras se distrae, para que se le mejore la tos. Asimismo, evita los caramelos e invítalo a jugar juegos pasivos para que no se altere y comience a toser.

Como habrás notado, las alternativas para paliar este molesto síntoma son varias; lo mejor es que las hay para todos los gustos, ya que sabemos que no todos los niños son iguales, ni tampoco sus organismos. ¡No esperes en probar cuál le resulta efectiva!

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